Cuidar para Avanzar: El Rol Clave de los Cuidados en el Desarrollo Sostenible
31 de Octubre de 2024
Entrevista por Karla Tarazona, edición por Daniella Toce
De acuerdo con la última Encuesta Nacional del Uso del Tiempo, las mujeres en el Perú dedican entre tres y cuatro veces más tiempo que los hombres al trabajo doméstico y de cuidados no remunerado, lo que limita aún más su tiempo disponible. Esto representa, por ejemplo, que 8 de cada 10 interrumpan su carrera laboral o académica para asumir estas responsabilidades. Hoy, son miles de mujeres en el país que se han incorporado al mercado de trabajo y que cuando vuelven a sus hogares deben enfrentar otra jornada.
Conversamos con Mixy Paredes Armas, Analista Líder de la Unidad de Género del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en el Perú, sobre el potencial de los cuidados para fortalecer el bienestar y la resiliencia comunitaria. Destacando la importancia de construir modelos locales que respondan a cada realidad, así como el uso de herramientas digitales para generar soluciones basadas en evidencia, orientadas a cerrar brechas de género y promover una verdadera igualdad.
¿Qué son los cuidados y cómo los aborda el PNUD?
Los cuidados son el sustento de la vida, pues permiten satisfacer necesidades básicas y garantizan el bienestar físico, emocional y el desarrollo de las personas siempre y cuando se desarrollen en condiciones de calidad. Su importancia se acentúa en etapas y circunstancias específicas del ciclo de vida, como la primera infancia, discapacidad o la tercera edad en condiciones de dependencia. En ese sentido, los cuidados deben entenderse como servicios esenciales que todas las personas requerimos en distintos momentos y bajo diversas circunstancias.
Partiendo de ello, reconocer, redistribuir y revalorizar los cuidados es fundamental para avanzar hacia la justicia social y la igualdad de género. Garantizar servicios de cuidados de calidad, en condiciones de igualdad, no es solo una necesidad, sino un derecho que debe ser plenamente asumido y protegido.
Desde el PNUD reafirmamos nuestro compromiso en promover los cuidados con un enfoque de derechos, calidad, igualdad y no discriminación. Apostamos por sistemas universales donde la corresponsabilidad entre familias, comunidades, estado y sector privado sea la norma, y donde el financiamiento se sostenga en la solidaridad, compromiso y eficiencia.
En el caso de Perú, priorizamos la construcción de modelos locales de cuidados, poniendo en el centro tanto a quienes requieren cuidados como a quienes los brindan, en su mayoría mujeres. Nuestro objetivo es facilitar el acceso a servicios de calidad y reducir la carga desproporcionada del trabajo de cuidados que hoy recae sobre las mujeres principalmente.
¿Cómo estamos impulsando desde el PNUD Perú los cuidados y cómo estos aportan al desarrollo y al cierre de brechas?
El PNUD en Perú implementa una estrategia de doble enfoque para el fortalecimiento de la agenda de cuidados. Apostando por soluciones digitales y la generación de evidencias actualizadas sobre la distribución territorial de la oferta y demanda de servicios de cuidados así como la identificación de desiertos de cuidado. Esto permite identificar brechas y orientar la inversión de forma estratégica. Con esta información, actores locales y nacionales pueden focalizar recursos y mejorar la incorporación de servicios de cuidados a nivel territorial, generando políticas informadas y efectivas.
La segunda entrada de la estrategia se encuentra orientada al diseño e implementación de modelos de servicios de cuidados para la primera infancia (0-3 años) a nivel local. Basado en la gobernanza territorial multiactor, este modelo se centra en la mejora de la calidad de los servicios y fomenta la participación de organizaciones comunitarias. La estrategia de intervención pretende crear una política local de cuidados con enfoque de género, adaptable y replicable, que pueda ser un referente para redes de servicios en otras localidades.
De la misma manera, se busca promover la humanización y mejora de la calidad de estos servicios, con la meta de dignificar a quienes los realizan. Además, se plantea la necesidad de ampliar la oferta de servicios de cuidados y fomentar una corresponsabilidad de género-transformadora, donde todos los actores confluyan y se involucren en la tarea de garantizar un acceso justo y equitativo a los servicios de cuidados. Debemos apuntar a un sistema de cuidados integral, multidimensional con apropiación local y adaptable.
¿De qué manera el fortalecimiento de los sistemas de cuidados contribuye a la igualdad de género y la equidad económica en las comunidades?
El fortalecimiento de los sistemas de cuidados es esencial para reducir las brechas de género y promover la equidad económica. Según la CEPAL, invertir en sistemas de cuidados no solo permite una redistribución de las responsabilidades, sino que también impulsa la participación femenina en el mercado laboral. Antes de la pandemia, las mujeres en América Latina dedicaban hasta tres veces más tiempo que los hombres al trabajo de cuidados no remunerado, limitando significativamente sus oportunidades económicas. Durante la pandemia, esta situación se agravó, con una caída del 11.8% en la participación laboral de mujeres con niños y niñas menores de cinco años, un claro indicador del impacto negativo que la carga de cuidados tiene sobre la autonomía económica de las mujeres.
Los sistemas de cuidados fomentan la equidad y el desarrollo inclusivo, promoviendo la corresponsabilidad y fortaleciendo el bienestar comunitario. Así, los cuidados se convierten en un derecho compartido que contribuye a un Perú más justo, sostenible y resiliente para todos y todas. Así mismo, se ha demostrado que los programas de capacitación para cuidadores y cuidadoras han mejorado las condiciones laborales y la calidad de los cuidados, promoviendo el trabajo y la formalización del sector. Esto contribuye a la autonomía económica de las mujeres, al permitirles integrarse al mercado laboral formal y mejorar su situación financiera.
Entre otros en la región, el modelo de Manzanas del Cuidado, implementado en Bogotá, ha servido de inspiración al concentrar servicios esenciales en un solo espacio, mejorando la calidad de los cuidados y promoviendo inclusión social y autonomía económica de las mujeres, estamos apuntando a ello.
¿Cuáles son los principales desafíos para lograr la implementación de un sistema integral de cuidados en el Perú?
En el ámbito social y cultural, persiste una visión tradicional que asigna a las mujeres la responsabilidad de cuidados, lo que dificulta la redistribución de estas tareas de manera equitativa. Para el PNUD, es crucial promover la idea de que los cuidados deben ser una responsabilidad compartida entre el Estado, la comunidad, el mercado y las familias, y no solo una carga asumida por las mujeres.
Uno de los principales retos para implementar sistemas de cuidados en el Perú es la falta de infraestructura accesible en zonas rurales y amazónicas, donde las distancias y la dispersión limitan su cobertura. A ello se suma la necesidad de incorporar siempre una mirada intercultural.
La asignación de recursos adecuados también es un reto y se basa en la resistencia a reconocer los cuidados como un derecho
Finalmente es urgente orientar nuestros avances hacia la profesionalización de estos servicios, con el objetivo de reconocerlos de manera efectiva, justa y productiva. Requerimos revalorar el trabajo de cuidados y retribuir de manera económica esta valiosa labor.
¿Cuáles son los temas clave en relación con los sistemas de cuidados y su impacto en el desarrollo comunitario?
La inversión en estos servicios representa un efecto multiplicador en la economía: representando entre 21 y 24% del PBI en el país, mejora la autonomía económica de las mujeres y permite su integración al mercado laboral, generando un retorno positivo en términos de impuestos y seguridad social.
Los sistemas de cuidados desempeñan un rol fundamental en la construcción de comunidades inclusivas y resilientes. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) sugiere una estrategia basada en las cinco "R" para transformar las políticas de cuidados: reconocer, reducir, redistribuir, recompensar y representar. Esta estrategia busca mejorar las condiciones de trabajo de quienes prestan servicios de cuidados, tanto remunerados como no remunerados.
Este tema nos convoca a imaginar y construir un Perú en el que los cuidados sean un derecho ciudadano, garantizados con calidad, universalidad y accesibilidad para todas y todos. Un país donde la corresponsabilidad sea la base y donde los cuidados se conviertan en el eje que nos une como sociedad, impulsando la igualdad y el bienestar colectivo.
Este tema nos invita a trabajar y construir un Perú donde los servicios de cuidado sean de calidad, universales y accesibles para todas y todos teniendo como base la corresponsabilidad. Debemos construir un país donde los cuidados sean el eje que une a la sociedad en torno a la igualdad y el bienestar colectivo.