El CIPS: Un paso hacia la sostenibilidad
del Aceite de Palma en Ecuador
Por: María Amparo Albán
Consultora Ambiental del PNUD para el Proyecto
de cooperación italiana para la implementación de REDD+ en Ecuador
Lograr la sostenibilidad en el sector agrícola es uno de los desafíos más complejos de los tiempos modernos. Las múltiples interacciones del sector con las diversas prioridades de desarrollo, generan incomodidad y ansiedad entre las partes interesadas. Alrededor del mundo, se plantean estas preguntas una y otra vez. "¿Son rentables los mercados sostenibles? " "¿Está ayudando el gobierno?" "¿Dónde está nuestra ganancia?" "Ya cumplimos leyes ambientales rigurosas".
Sin embargo, la razón por la cual el sector agrícola debe apostar a una conversión total hacia prácticas sostenibles va más allá de la conciencia ambiental. Esta conversión tiene varias motivaciones y no sigue un patrón establecido. Es el resultado de una combinación de factores entre los cuales se encuentran la viabilidad económica, la relevancia social y la conciencia ambiental, por nombrar algunos. El más importante de estos es el creciente impacto de las políticas ambientales y las preferencias del mercado internacional, donde la preocupación por la conservación de la biodiversidad y la reducción de las emisiones de carbono, aumenta constantemente.
En Ecuador, las razones para que el sector del aceite de palma se renueve, se replantee y se reinvente resultan de la interacción de varios factores y de la buena disposición del sector para asumir mayores compromisos. Motivación y buena disposición convergieron durante la reciente creación del Comité Interinstitucional de Palma Sostenible (CIPS), marco institucional que se encargará de implementar la Iniciativa de Producción Sostenible de Palma Aceitera en Ecuador, liderada conjuntamente por el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) y el Ministerio del Ambiente (MAE).
La Iniciativa de Producción Sostenible de Palma Aceitera, apoyada por el Programa ONU-REDD, comenzó con la implementación del Plan de Acción REDD+ para la Palma Sostenible en la Amazonía, también parte del Plan de Acción REDD+ "Bosques para el Buen Vivir 2016-2025”. Esta involucró al sector de la palma aceitera y dio inicio a una discusión exhaustiva sobre cómo implementar prácticas sostenibles en palma aceitera para que disminuya y, en lo posible, cese la deforestación en las provincias amazónicas. Uno de los resultados de estas discusiones fue la solicitud para que se creara una plataforma que involucre a diversos actores interesados, llamada "Comité Interinstitucional de Palma Sostenible - CIPS". Esta plataforma serviría como un foro para la discusión y la toma de decisiones hacia la implementación de los planes sustentables de palma aceitera resultantes del Plan de Acción REDD+.
La primera responsabilidad del CIPS es incorporar a representantes de organizaciones de la sociedad civil, los pequeños productores y la Academia como miembros del comité. Para hacerlo, el Ministerio de Agricultura lleva a cabo un proceso basado en una convocatoria abierta, con principios de objetividad, transparencia y no discriminación.
El CIPS busca desarrollar un nuevo modelo de gobernanza ambiental que será esencial a medida que más empresas ecuatorianas se acojan a la certificación RSPO, la cual muchas están a punto de obtener. El Comité será también un espacio central para el diálogo y la coordinación, ya que muchos mercados, especialmente en la UE, están discutiendo sanciones medioambientales relacionadas con el comercio de biocombustibles de aceite de palma y debatiendo acerca de esquemas de certificación más estrictos para la producción de aceite de palma. La orientación del CIPS será crucial, ya que pretende un acuerdo entre las autoridades y los diferentes actores involucrados en el Comité sobre cómo avanzar en relación con la sostenibilidad de la producción de palma aceitera.
Tanto para el gobierno como para el sector privado ecuatoriano, la transición hacia la producción sostenible de aceite de palma no se limita únicamente a la conservación de los bosques, ni las reservas de carbono, ni la gestión de cuencas hidrográficas. Tampoco se trata solamente de lograr una mayor participación en un mercado premium. El cambio hacia la producción sostenible de aceite de palma gira en torno a la preocupación sobre las personas, sus derechos humanos y su desarrollo. En un país donde el 90% de los productores de aceite de palma son pequeños agricultores, la capacidad de producir de manera sostenible y acceder al mercado internacional de aceite de palma sostenible es primordial.
El CIPS ha asumido una desafiante tarea. La apuesta está hecha.