Drones, innovación y sostenibilidad: más de 240 productores fortalecen la agricultura de precisión en Ecuador con apoyo del PNUD

15 de Enero de 2026
Tres personas al aire libre; un miembro del personal con chaleco neón demuestra el uso de un dron a dos observadores.

Más de 240 productores, productoras y técnicos agrícolas de distintas provincias del país fortalecieron sus capacidades técnicas y operativas para el uso seguro y normado de drones aplicados a la agricultura de precisión, contribuyendo a una producción más eficiente que cuida la salud de las personas y el ambiente.

El proceso de capacitación se desarrolló entre diciembre de 2025 y enero de 2026, en el marco del proyecto “Financiación para la reducción en el uso y gestión adecuada de plaguicidas – FARM”, una iniciativa global, implementada en el país por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, en articulación con el Ministerio del Ambiente y Energía y el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, y con financiamiento del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF).

Grupo de personas sentadas en un aula escuchando a un expositor al frente.

La formación combinó 32 horas de capacitación teórica virtual y 8 horas de entrenamiento práctico presencial, cumpliendo íntegramente con los lineamientos establecidos por la Dirección General de Aviación Civil (DGAC) y la normativa aeronáutica ecuatoriana RDAC 101.

Gracias a este proceso, las y los participantes adquirieron competencias clave para planificar y ejecutar operaciones con drones de manera segura, legal y eficiente, aplicables a actividades como el monitoreo de cultivos, la optimización del uso de insumos, el levantamiento de información productiva y el fortalecimiento de la toma de decisiones en el territorio.

La iniciativa dejó capacidades técnicas instaladas a nivel local, permitiendo que productores y técnicos incorporen herramientas de agricultura de precisión en sus prácticas cotidianas, mejorando la productividad, reduciendo costos y minimizando impactos ambientales.

Asimismo, el programa impulsó la participación de jóvenes productores y productoras, quienes ven en la innovación tecnológica una oportunidad para modernizar el sector agrícola, fortalecer el relevo generacional en el campo y promover sistemas productivos que cuidan la vida, la salud y el entorno.

n grupo de personas permanece de pie sobre una explanada de concreto soleada, cerca de un dispositivo circular rojo.

Principales resultados

  • Fortalecimiento de capacidades técnicas nacionales, con operadores capacitados para cumplir la normativa aeronáutica ecuatoriana.
  • Mejora de la eficiencia productiva, mediante el uso de tecnologías que optimizan recursos y reducen el uso de insumos.
  • Incremento de la seguridad operacional, gracias a la formación en gestión de riesgos, protocolos de emergencia y buenas prácticas de vuelo.
  • Apropiación tecnológica en el sector público y productivo, promoviendo la innovación como motor del desarrollo rural sostenible.

La fase práctica se desarrolló de manera presencial en Quito, en la Base Aérea Mariscal Sucre, y en Guayaquil, garantizando que cada participante realizara misiones de vuelo reales bajo la supervisión de instructores certificados. Este enfoque permitió consolidar habilidades de pilotaje, criterio operativo y la aplicación efectiva de protocolos de seguridad.

Siguientes pasos

A partir de los resultados alcanzados, FARM Ecuador avanzará hacia una fase de consolidación y escalamiento, orientada a institucionalizar capacidades, ampliar su alcance territorial y articularse con políticas públicas del sector agropecuario. Como parte de este proceso, se impulsará una certificación nacional por competencias en manejo de plaguicidas y fumigación con drones, y se promoverá la incorporación de drones de fumigación parcialmente subvencionados para pequeños y medianos productores, fortaleciendo la tecnificación del campo y asegurando una adopción segura, regulada y sostenible de la agricultura de precisión.

Sobre FARM Ecuador

FARM llega a Ecuador como parte de una iniciativa global, orientada a reducir los riesgos asociados al uso de plaguicidas, proteger la salud de las personas y los ecosistemas, y acompañar a los países en la transición hacia sistemas agrícolas más sostenibles. Esta visión reconoce a la agricultura como un pilar esencial tanto para la economía nacional como para la identidad cultural del país.

La iniciativa se implementa actualmente en siete países —Ecuador, India, Kenia, Laos, Filipinas, Uruguay y Vietnam— y trabaja de manera articulada con gobiernos y aliados locales, fortaleciendo capacidades, promoviendo la innovación y asegurando que las soluciones se adapten a las realidades de cada territorio.

A través de FARM Ecuador, el PNUD reafirma su compromiso de poner la tecnología y el conocimiento al servicio de las personas y del territorio, contribuyendo a la construcción de sistemas agroalimentarios más sostenibles, resilientes y alineados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en beneficio de las generaciones presentes y futuras.