Ética, Integridad y Transparencia en la Gestión Pública
9 de Diciembre de 2022
De izquierda a derecha: Luis Verdesoto, Secretario de Política Pública Anticorrupción; Jorge Benavides, Viceministro del Servicio Público; Matilde Mordt, representante del PNUD en Ecuador.
En el marco del Día Internacional contra la Corrupción que se conmemora cada 9 de diciembre, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) participó junto al Ministerio de Trabajo y la Secretaría de Política Pública de Anticorrupción, del lanzamiento del Curso Virtual: “Ética, Integridad y Transparencia en la Gestión Pública”, un programa formativo dirigido a servidores y servidoras públicas que busca fortalecer la formación y conocimiento de la ética y la transparencia, así como la importancia de su aplicación en la gestión pública, con la perspectiva de consolidar una cultura de integridad y calidad en la prestación de servicios públicos.
Este taller se enmarca en un memorando de entendimiento entre el Sistema de Naciones Unidas y el Gobierno Nacional, orientado a fortalecer las acciones estatales en la lucha contra la corrupción. En este contexto, la oficina en Ecuador del PNUD ha venido prestando asistencia técnica al gobierno central, orientada al fortalecimiento de su gestión, desde un enfoque de transparencia e integridad.
Matilde Mordt representante del PNUD Ecuador, dio unas palabras introductorias en el lanzamiento del curso virtual, en este espacio manifestó: “Asumimos este desafío como un llamado para acompañar a las autoridades ecuatorianas de forma decisiva, planteando propuestas innovadoras y estratégicas que aporten con una gobernanza íntegra, eficiente y transparente”.
La Secretaría de Política Pública Anticorrupción ha sido una de las contrapartes principales para este propósito. Incluso desde antes de su creación, el PNUD fue un socio relevante de la Consejería de Gobierno a cargo de esta temática, encabezada por el Dr. Luis Verdesoto, quien en su intervención resaltó que “para lograr el objetivo se presenta esta herramienta virtual e interactiva que permitirá democratizar el conocimiento sobre prácticas éticas en la gestión pública”.
El eje de formación en ética y transparencia ha sido uno de los ámbitos estratégicos que el PNUD apoyó en 2022. Entre enero y mayo, se implementaron sesiones en liderazgo transformacional, con énfasis en integridad y transparencia dentro de la gestión pública, dirigidas a los altos mandos gubernamentales. Así, más de 460 funcionarios y funcionarias, entre ministros, viceministros, directores institucionales, gerentes de empresas públicas, subsecretarios, asesores, entre otros, participaron de varios espacios de formación, virtuales y presenciales, donde se reforzaron capacidades e intercambiaron conocimientos desde una mirada de gobernanza estratégica y prevención de la corrupción.
De abajo a arriba y de izquierda a derecha: Guillermo Lasso, presidente del Ecuador; Luis Felipe López Calva, director regional para América Latina y el Caribe del PNUD; Matilde Mordt, representante del PNUD en Ecuador; y Lena Savelli, coordinadora de la ONU en Ecuador
Estas sesiones contaron con la presencia de expertos internacionales como Robert Klitgaard y Eduardo Engels, además de funcionarios de alto rango de México, República Dominicana y Costa Rica, así como el director regional del PNUND, Luis Felipe López-Calva y de representantes de la Oficina de Naciones Unidas para la Droga y el Delito (UNODC).
La corrupción es uno de los flagelos de la vida moderna. Sus costos son asombrosos. La corrupción se interpone en el camino de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y la Agenda 2030. Se ha necesitado dinero que podría haberse invertido en gobernanza, protección social, transición a la economía verde: el SDG Push diseñado para evitar que 169 millones de personas caigan en la pobreza extrema para 2030.
En este sentido, en PNUD reafirma su compromiso de apoyar a los Gobiernos alrededor del mundo a fortalecer el combate en contra de la corrupción, depende de todos trabajar juntos. El precio que estamos pagando, tanto ahora como en el futuro, es demasiado. No podemos cumplir con los ODS, y financiar nuestros objetivos climáticos, sin mecanismos e instituciones de gobernanza eficaces, transparentes e inclusivos.