Iniciativa estratégica
Bolivia protegerá su Amazonía con una inversión de más de 18 millones de dólares
9 de Junio de 2026
El Viceministro de Medio Ambiente, Biodiversidad, Cambios Climáticos y de Gestión y Desarrollo Forestal, Jorge Ávila, el Ministro de Planificación del Desarrollo y Medio Ambiente, José Fernando Romero Pinto, y la Representante Residente de PNUD Bolivia, Renata Rubian, en la firma oficial del acuerdo para la implemnetación del proyecto "Salvaguardando los sistemas de vida de la selva amazónica de Bolivia".
El proyecto “Salvaguardando los sistemas de vida de la selva amazónica de Bolivia”, impulsado por el Ministerio de Planificación del Desarrollo y Medio Ambiente (MPDyMA), con apoyo del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y financiamiento del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM), operará durante siete años y beneficiará a más de 400 mil personas en cuatro departamentos del país.
Bolivia da un giro estratégico en la protección de su región amazónica. El Gobierno boliviano, a través del Ministerio de Planificación del Desarrollo y Medio Ambiente (MPDyMA) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) suscribieron este lunes 9 de junio el acuerdo de ejecución del proyecto denominado “Salvaguardando los sistemas de vida de la selva amazónica de Bolivia”, una iniciativa de alcance nacional que operará entre julio de 2025 y julio de 2032. El financiamiento proviene del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM/GEF, por sus siglas en inglés) por un monto de 18.782.569 dólares americanos.
El proyecto tiene un alcance territorial que abarca cuatro departamentos: Norte de La Paz, Beni, Pando y el norte de Santa Cruz, con presencia en más de 25 municipios. En ese ámbito se incluyen 18 áreas protegidas subnacionales y 20 Territorios Indígena Originario Campesinos (TIOC), que albergan millones de hectáreas de bosques tropicales en condición de alta vulnerabilidad. La deforestación, la pérdida de biodiversidad y la degradación de ecosistemas representan amenazas concretas tanto para las poblaciones locales como para el equilibrio climático global.
La iniciativa estructura su intervención en tres ejes complementarios orientados a fortalecer la gobernanza, promover la producción sostenible y proteger la biodiversidad. El primero apunta al fortalecimiento de la gobernanza territorial y la conectividad de ecosistemas, garantizando que las decisiones sobre el uso de los recursos naturales incorporen a comunidades indígenas y actores locales en condiciones de real incidencia. El segundo eje promueve la producción sostenible como alternativa económica viable frente a los modelos extractivos convencionales, articulando conservación y desarrollo productivo en una misma lógica territorial. El tercero refuerza los sistemas de información y la gestión del conocimiento, con el propósito de que la toma de decisiones en materia ambiental descanse en evidencia técnica robusta.
Entre los aspectos que distinguen a este proyecto de otras iniciativas, figura la incorporación de mecanismos innovadores de financiamiento para la conservación, diseñados para asegurar la continuidad de las acciones más allá del horizonte de ejecución del propio acuerdo. Este enfoque responde a una premisa central: que la preservación de la Amazonía boliviana no puede depender únicamente de la cooperación internacional, sino que debe construir bases institucionales y financieras propias, capaces de sostener los resultados en el tiempo.
El ministro de Planificación del Desarrollo y Medio Ambiente, Fernando Romero Pinto, a tiempo de saludar a los presentes destacó la importancia del apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) para fortalecer la agenda ambiental del país, afirmando que Bolivia necesita “seguir haciendo gestión” y avanzar hacia mejores días para su población. “Este apoyo es fundamental porque no sólo es un inicio, sino que ratifica ese compromiso que tiene el PNUD con Bolivia y con el medio ambiente”, señaló la autoridad.
"Este acuerdo refleja el compromiso del Estado boliviano con la protección de la Amazonía como patrimonio natural y fuente de vida para miles de familias. Buscamos un modelo de desarrollo que proteja los bosques, fortalezca la biodiversidad y genere oportunidades económicas sostenibles para las comunidades del territorio", destacó la Representante Residente del PNUD en Bolivia, Renata Rubian.
La Amazonía boliviana alberga una de las mayores concentraciones de biodiversidad del planeta y desempeña un papel determinante en la regulación del ciclo hídrico y en la captura de carbono a escala continental. Su conservación es, al mismo tiempo, una responsabilidad nacional y una contribución directa a la mitigación del cambio climático, en línea con los esfuerzos globales para resguardar uno de los ecosistemas más vitales del planeta. Con este proyecto, el Estado boliviano avanza en el cumplimiento de sus compromisos ante el Convenio sobre la Diversidad Biológica y el Acuerdo de París, consolidando una agenda ambiental alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.