Nueva agenda medioambiental
Estado boliviano impulsa acceso a financiamiento climático para proteger los bosques
29 de Abril de 2026
Las autoridades más importantes del país en el ámbito medioambiental y del desarrollo, junto con representantes de agencias de cooperación y el gobernador de Santa Cruz, en el evento de inauguración.
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo acompaña el Diálogo de Alto Nivel que reunió en Santa Cruz a gobierno, inversionistas y organismos multilaterales para desbloquear recursos destinados a la agenda forestal y climática de Bolivia
Bolivia dio esta semana una señal política que va más allá de un evento de alto nivel: al convocar desde el Estado a inversionistas internacionales, organismos multilaterales, expertos en mercados de Carbono y especialistas en financiamiento climático para diseñar juntos la hoja de ruta del financiamiento forestal, el gobierno boliviano demostró que está dispuesto a repensar desde sus fundamentos la forma en que el país gestiona su relación con la naturaleza, la economía y el clima.
Durante dos días de trabajo intensivo en el Hotel Los Tajibos de Santa Cruz de la Sierra (28 y 29 de abril), el Estado boliviano reunió a los actores más influyentes de la agenda climática global para abordar uno de sus desafíos más urgentes: cómo financiar la protección y la gestión sostenible de sus bosques.
"Desbloquear el financiamiento no es únicamente una necesidad ambiental. Es una condición para la estabilidad económica, la resiliencia territorial y el bienestar de las futuras generaciones", afirmó Renata Rubian, Representante Residente del PNUD en Bolivia, en la apertura del Diálogo de Alto Nivel, espacio que el propio Estado boliviano impulsó para marcar ese cambio de paradigma.
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) fue uno de los actores centrales de ese proceso, con participación en la apertura institucional, en el debate técnico sobre mercados de carbono y en la presentación de instrumentos de financiamiento sostenible.
El evento, denominado Diálogo de Alto Nivel: Adaptación y Mitigación al Cambio Climático – Desbloqueando el Financiamiento para la Nueva Agenda Forestal de Bolivia, fue organizado por los Ministerios de Planificación del Desarrollo y Medio Ambiente, y de Desarrollo Productivo, Rural y Agua, con el apoyo de la Embajada del Reino Unido, Fundación Natura Bolivia, el GCF Task Force y el propio PNUD en Bolivia, entre otras instituciones.
De la visión al instrumento
En la sesión inaugural, Renata Rubian, Representante Residente del PNUD en Bolivia, valoró la decisión del gobierno de situar el Eje 7 "Bolivia verde y sostenible" como columna vertebral del Plan General de Desarrollo Económico, Social y Ambiental 2026–2035.
"Esta apuesta reconoce el valor estratégico de los bosques, la biodiversidad y el agua, y plantea un cambio estructural en la forma de entender el crecimiento económico: uno que sea resiliente, inclusivo y compatible con la naturaleza", afirmó ante una audiencia que incluía a los ministros Oscar Mario Justiniano y Fernando Romero Pinto.
Rubian destacó el papel de la organización que representa como un socio técnico con trayectoria demostrada en tres frentes que resultan decisivos para Bolivia: la implementación de las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC) a través del programa Climate Promise; el análisis de brechas de financiamiento para la biodiversidad mediante la iniciativa global BIOFIN y el fortalecimiento del marco nacional para REDD+, los sistemas de monitoreo, reporte y verificación (MRV) y las salvaguardas sociales y ambientales, en el marco del programa ONU-REDD junto a FAO y PNUMA.
Financiamiento inteligente
En el segundo día del diálogo, Marcelo Arroyo, Especialista en Finanzas Sostenibles del PNUD Bolivia, expuso ante representantes del sistema financiero regional los aprendizajes globales en materia de bonos temáticos y sus oportunidades de aplicación para Bolivia. La presentación subrayó que instrumentos como los bonos verdes soberanos, los canjes de deuda por naturaleza y las estructuras de financiamiento combinado representan vías reales, y ya probadas en otras economías emergentes, para ampliar el espacio fiscal y atraer capital privado hacia sectores como la bioeconomía forestal y la restauración de ecosistemas.
Desde Nueva York y en intervención virtual, Leticia Guimaraes, Asesora Global de Mercados de Carbono del PNUD, presentó las experiencias internacionales en la estructuración de programas de carbono de alta integridad, contextualizando qué condiciones habilitan a países como Bolivia para acceder a esos mercados con soberanía nacional y coherencia climática.
Territorio en juego
Durante su participación, el PNUD destacó que Bolivia, con más de 50 millones de hectáreas de bosques, ocupa un lugar estratégico en la agenda climática global. El país alberga uno de los reservorios más significativos de carbono y biodiversidad del planeta, al tiempo que enfrenta tasas de deforestación que han crecido en los últimos años por factores estructurales de diversa índole.
Rubian enfatizó que ninguna estrategia de financiamiento climático será sostenible si no coloca a las personas en el centro. "Los pueblos indígenas y las comunidades locales han sido históricamente los principales guardianes de los bosques. Cualquier mecanismo de financiamiento debe garantizar salvaguardas sociales y ambientales, distribución justa de beneficios y participación plena de esos actores", señaló.
El PNUD viene apoyando en la Amazonía boliviana el diseño de mecanismos de financiamiento innovadores que buscan proteger simultáneamente los medios de vida, la biodiversidad y los bosques nativos, con productos como la castaña, el asaí, el cacao y el café como punta de lanza de una bioeconomía forestal que puede generar ingresos sostenibles manteniendo el bosque en pie.
Hoja de ruta nacional
El diálogo concluyó con la sesión de cierre junto al ministro de Planificación del Desarrollo y Medio Ambiente, el ministro de Desarrollo Productivo Rural y Agua y el viceministro de Medio Ambiente, Jorge Ernesto Ávila, representantes de Woodwell Climate, la Alianza de Líderes por los Bosques y el Clima (FCLP) y el jefe Adjunto de Misión del Reino Unido en Bolivia, Zeno van Den Hoek. El objetivo compartido fue traducir los debates técnicos en insumos concretos para una hoja de ruta nacional de financiamiento climático, forestal y de biodiversidad que movilice recursos y atraiga capital privado hacia Bolivia.
Desde el PNUD se reiteró que los tres elementos que Bolivia requiere para consolidar su posicionamiento en la agenda global son financiamiento adecuado, voluntad política sostenida y una articulación interinstitucional efectiva. Trabajar en su convergencia, se señaló, es la única manera de que los compromisos climáticos del país generen resultados tangibles y sostenibles.