Incentivos para el desarrollo sostenible: aspectos económicos de la Agenda 2030

27 de Marzo de 2018

Sesión académica a cargo de Felix Peña, René Mauricio Valdés, Cristina Calvo, Rubén Mercado, Pedro Conceição y Ricardo Bebczuk, organizada conjuntamente por el CARI y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

En el marco de las reuniones próximas del G20 que preside la Argentina en 2018, se realizó una sesión académica en el Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales, organizada por el PNUD y el CARI, con foco en la dimensión económica del desarrollo sostenible, tal como se manifiesta en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, los cuales gobiernan la Agenda 2030. Para comprender los obstáculos, oportunidades y políticas necesarias para el cumplimiento de la agenda, se presentaron tres ponencias, con la moderación de Cristina Calvo.

Rubén Mercado, Economista Senior del PNUD en la Argentina, se explayó sobre los incentivos y el desarrollo sostenible. Su puntapié inicial fue remarcar la articulación necesaria entre las tres aéreas distintivas de la agenda de desarrollo: el crecimiento económico, la inclusión social y sustentabilidad ambiental. Señaló que, aunque se notan avances significativos en las últimas dos áreas, la dimensión económica se encuentra relativamente rezagada. Otro aspecto destacado fue que los incentivos no se encuentran alineados correctamente, de modo que abundante capacidad potencial de financiamiento para el desarrollo sostenible se oriente hacia las inversiones necesarios.

El orador afirmó que el financiamiento para el logro de la Agenda 2030 debe provenir, fundamentalmente, de los recursos públicos nacionales, los privados nacionales y extranjeros, y los recursos de la cooperación internacional para el desarrollo. Pero para que ello suceda se debe llevar a cabo una alteración del entorno para la toma de decisiones de inversión (es decir, se debe implementar una política de incentivos) para atraer inversores.

Mercado resaltó la existencia de un proyecto de investigación del PNUD Argentina, cuyo fin es hacer un diagnóstico de la situación de los incentivos para el desarrollo sostenible en el país. Los ejes temáticos se centran en las áreas del crecimiento económico, la estructura productiva, la infraestructura física y energética y el sistema financiero, así como también en hacer visibles los retornos en áreas particulares de la inversión social y ambiental.

Pedro Conceição, Director de Política Estratégica del Bureau for Policy and Programme Support del PNUD, ofreció su mirada sobre cómo lograr una relación entre los tomadores de decisiones económicos y financieros y la Agenda 2030. Comenzó brindando una perspectiva histórica del surgimiento de los ODM y luego de los ODS. Remarcando la mayor amplitud y alcance de los ODS, en relación con los ODM.

También remarcó que, ante una agenda tan ambiciosa como la Agenda 2030, la Organización de las Naciones Unidas temía que esta no fuese tomada seriamente, pero se ha visto, desde su firma en 2015, una resonancia en los países involucrados. Enfatizó que se debe cambiar la forma de pensar los proyectos de inversión, articulando en ellos las tres dimensiones fundamentales del desarrollo sostenible. Y remarcó aquí los problemas de alineación de incentivos, sobre los cuales se había explayado Rubén Mercado.

Asimismo, Conceição señaló el desbalance que se está experimentando a nivel distributivo entre el trabajo y el capital, en el sentido de favorecer a este último, como consecuencia de cambios tecnológicos que afectan la forma en que se dan y se apropian los frutos de los incrementos de productividad. Como consecuencia, se evidencia una preocupante concentración en la distribución del ingreso.    

Ricardo Bebczuk, Economista Jefe del Banco de Inversión y Comercio Exterior, expuso en la última parte de la sesión, en la que detalló los desafíos del financiamiento de la Agenda 2030. Se puso especial foco en la problemática de la información asimétrica entre prestamistas y prestatarios, que hace que los prestadores de fondos impongan requisitos y costos elevados. Ante tales requisitos, las empresas prefieren financiarse a sí mismas, lo que no favorece la asignación eficiente de fondos para el desarrollo sostenible.

Las propuestas que impulsan el desarrollo planteado por la Agenda 2030, aseguró, son en áreas nuevas, lo que aumenta la incertidumbre y los costos de investigación previa de los bancos. Los bancos no desean hacer tal esfuerzo, son “bancos perezosos” entonces los proyectos no son financiados. Esta situación se extiende a todo el sector financiero.

Ante tal situación, y a modo de cierre, se prosiguió a afirmar que la Argentina debe tener inversión gubernamental en las áreas a las que la privada no llega, y que la economía debe recuperar un ritmo de crecimiento constante para incrementar la inversión y el ahorro. La inversión pública debe dirigirse a proyectos sin financiamiento privado, a modo de promover solamente a los que lo necesitan. De esta forma, las propuestas riesgosas pero necesarias para alcanzar la agenda de 2030 conseguirán el financiamiento necesario.

Rubén Mercado/ Economista Senior del PNUD Argentina

Pedro Conceição/ Director de Política Estratégica del Bureau for Policy and Programme Support del PNUD

Ricardo Bebczuk/ Economista Jefe del Banco de Inversión y Comercio Exterior

Para más información:

  • Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en Argentina

https://www.ar.undp.org

  • Agenda de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas:

http://www.un.org/sustainabledevelopment/es/la-agenda-de-desarrollo-sostenible/