Investor Maps en el Perú: conectando inversión de impacto con oportunidades de desarrollo sostenible
28 de Mayo de 2026
La movilización de capital privado hacia iniciativas que generen valor económico y, al mismo tiempo, contribuyan al desarrollo sostenible sigue siendo uno de los grandes desafíos para los países. En respuesta a esta brecha, el PNUD impulsa la iniciativa Investor Maps, una herramienta de inteligencia de mercado diseñada para identificar oportunidades de inversión con alto potencial financiero y resultados sociales y ambientales medibles, facilitando una mejor conexión entre inversionistas y empresas que operan en sectores estratégicos.
A finales de 2023, el PNUD lanzó en el Perú esta iniciativa identificando 17 oportunidades de inversión distribuidas en seis subsectores económicos. Entre ellos, el subsector agroindustria destacó por concentrar el mayor número de oportunidades, reflejando su relevancia para el crecimiento económico, la generación de empleo, la inclusión productiva y la resiliencia climática, particularmente en territorios rurales con alto potencial ambiental y social.
Sobre esta base, y gracias al apoyo del Sustainnable Finance Hub del PNUD y la Agencia Noruega para Cooperación al Desarrollo, se puso en marcha un proyecto piloto del Investor Maps enfocado en la agroindustria sostenible, con el objetivo de generar aprendizajes prácticos y evidencias concretas sobre cómo fortalecer el vínculo entre agronegocios con impacto y el ecosistema de inversión sostenible. La experiencia buscó demostrar que, con procesos adecuados de preparación empresarial, medición de impacto y articulación financiera, es posible canalizar mayor capital privado hacia mercados en desarrollo, alineando rentabilidad financiera con resultados de desarrollo.
Uno de los principales aprendizajes del piloto fue confirmar que el ecosistema de inversión de impacto y microfinanzas en el país ofrece oportunidades relevantes para financiar la agroindustria sostenible, aunque persisten barreras que limitan el acceso efectivo de las empresas a este capital. El análisis evidenció una arquitectura financiera diversa por parte de los fondos de inversión de impacto, con instrumentos de deuda, equity e híbridos, así como un fuerte énfasis en certificaciones, trazabilidad y métricas de impacto. En paralelo, las microfinancieras continúan desempeñando un rol clave en la inclusión financiera, aunque bajo esquemas más tradicionales.
Como señala Cecilia Torres, coordinadora del proyecto, “este proceso nos permitió entender con mayor claridad cómo se estructura la oferta de capital de impacto en el país y qué brechas enfrentan las empresas agroindustriales para acceder a él. Asimismo, evidenció que las empresas requieren procesos de preparación diferenciados, según el tipo de capital al que aspiran acceder”.
El proceso de focalización, desarrollado con empresas de Cajamarca y San Martín, permitió identificar 11 agronegocios con propuestas de valor innovadoras y sostenibles, vinculadas a sectores como café de especialidad, superfoods amazónicos, bioeconomía, pesca sostenible y alimentos fortificados de alto impacto nutricional. Para las empresas participantes, el programa representó una oportunidad concreta de acercamiento al mundo de la inversión de impacto.
“Esta plataforma que gestiona PNUD nos abre una puerta grande a inversionistas para acceder a capital de trabajo y a fondos que nos ayuden a escalar nuestro modelo de negocio”, señaló César Coronel, Director Corporativo de Peruanita, destacando que esta experiencia marca un hito para su crecimiento en el mercado nacional y potencialmente en exportaciones.
A través del Programa de Preparación para la Inversión, las empresas fortalecieron sus capacidades para estructurar propuestas de valor más sólidas, mejorar su información financiera y comunicar de manera clara el impacto social y ambiental que generan. Este proceso permitió comprender mejor las expectativas de los inversionistas de impacto, fortalecer la gobernanza interna y avanzar hacia modelos de negocio más robustos y escalables.
Para Gabriela Bueno, de Amasisa Perú, el programa fue clave para profundizar su estrategia: “Me ha permitido conocer mejor nuestra propuesta de valor y la metodología que necesitamos trabajar para expandir el negocio con inversionistas preocupados por el impacto ambiental, especialmente en la región San Martín”.
El acompañamiento técnico también permitió que las empresas integren la Gestión y Medición de Impacto (IMM) promovida por el PNUD, transformando buenas prácticas en información estructurada, verificable y útil para la toma de decisiones estratégicas. En este proceso, los participantes no solo fortalecieron sus capacidades técnicas, sino también su confianza para interactuar con actores financieros.
“Hoy aparece una oportunidad real para incrementar nuestro volumen de producción hacia otros mercados; lo que está haciendo PNUD es sumamente relevante para que los emprendedores entiendan que vale la pena el esfuerzo”, resaltó Arturo Urrelo, de Agroindustrias Makao.
Estas capacidades se pusieron a prueba durante las Sesiones de Matchmaking e Investor Day, realizadas en diciembre de 2025, que reunieron a 14 inversionistas de impacto especializados en agroindustria sostenible. Las empresas realizaron presentaciones ante los inversionistas, participaron en sesiones uno a uno y recibieron retroalimentación técnica de alto valor, generándose incluso intenciones concretas de inversión.
Para José Gonzales, de Peruvian Harvest, el valor del programa trascendió el evento: “Aprendimos mecanismos concretos para afrontar procesos de inversión y presentar propuestas a fondos. Este conocimiento no solo lo aplicaremos en nuestro negocio, sino que también podremos replicarlo con otros emprendimientos”.
En conjunto, la experiencia de Investor Maps en la agroindustria peruana demuestra que la inversión de impacto y el financiamiento sostenible representan una oportunidad tangible para dinamizar el desarrollo productivo, siempre que se acompañen de procesos estructurados de preparación empresarial, medición de impacto y articulación efectiva con el ecosistema financiero. Los resultados del piloto confirman el potencial de escalar este enfoque a otros territorios y sectores productivos, contribuyendo a movilizar capital privado hacia iniciativas que generan valor económico, inclusión social y resiliencia ambiental.