“Democracias bajo presión”: el nuevo informe regional del PNUD llama a transformar las tensiones actuales en renovación democrática

El documento advierte sobre las crecientes presiones que enfrentan las democracias de América Latina y el Caribe y propone

11 de Mayo de 2026
Two professionals in formal attire on stage exchange an orange book, with a blue screen backdrop.

El presidente Yamandú Orsi recibe el Informe sobre Democracia y Desarrollo del PNUD a manos de Michelle Muschett, directora regional del PNUD para América Latina y el Caribe

Presidencia de la República

Montevideo fue sede del lanzamiento regional del informe “Democracias bajo presión: Reimaginar los futuros de la democracia y el desarrollo en América Latina y el Caribe”, elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). La actividad, realizada en el Auditorio del Edificio Anexo de la Torre Ejecutiva, reunió al presidente de la República, Yamandú Orsi; a Michelle Muschett; autoridades nacionales, representantes de organismos internacionales, academia, juventudes y sociedad civil.

El evento, organizado por el PNUD junto con la Agencia Uruguaya de Cooperación Internacional (AUCI), se realizó el lunes 11 de mayo en el Auditorio del Edificio Anexo de Torre Ejecutiva. Uruguay fue seleccionado como primer país de presentación del informe regional por su trayectoria institucional y democrática, así como por su compromiso sostenido con el diálogo político y la cooperación internacional.

Durante la apertura, el presidente Yamandú Orsi reflexionó sobre los desafíos actuales de las democracias y la necesidad de sostener espacios de entendimiento en contextos de creciente fragmentación y tensión política. También destacó el valor de fortalecer la participación de Uruguay en ámbitos multilaterales y regionales, particularmente en el marco de la CELAC, el G77 + China y la próxima presidencia pro tempore del MERCOSUR.

Asimismo, señaló la importancia de trasladar estas discusiones al ámbito ciudadano y educativo, promoviendo una cultura democrática basada en el diálogo, la convivencia y la construcción colectiva de acuerdos.

Por su parte, Michelle Muschett sostuvo que las presiones que atraviesan actualmente las democracias de América Latina y el Caribe exigen avanzar hacia instituciones más resilientes y capaces de responder a las demandas sociales. En ese marco, destacó que el informe propone repensar la relación entre democracia, Estado y desarrollo humano desde una mirada integrada.

“La capacidad de transformar las presiones actuales en progreso compartido será determinante para el futuro democrático de la región”, señaló Muschett, quien además reafirmó el compromiso del PNUD de acompañar a los países en la construcción de capacidades institucionales, gobernanza democrática y desarrollo humano sostenible.
 
La directora regional del PNUD también definió a Uruguay como un referente democrático regional y subrayó la importancia de generar respuestas públicas que permitan fortalecer la confianza ciudadana, ampliar derechos y mejorar la capacidad de los Estados para ofrecer resultados concretos a las personas.
Posteriormente, Almudena Fernández presentó los principales hallazgos del informe, que analiza las tensiones entre democracia, desarrollo humano y capacidades estatales en un contexto marcado por incertidumbre global y transformaciones aceleradas.

El documento identifica como principales presiones sobre las democracias de la región la polarización política, el avance del crimen organizado y las economías ilícitas, la acelerada transformación tecnológica y digital, los movimientos migratorios y la triple crisis planetaria vinculada al cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación.
 
El informe advierte que, aunque América Latina y el Caribe continúa siendo la región más democrática del mundo en desarrollo —con más de cuatro de cada cinco personas viviendo bajo regímenes democráticos electos—, persisten importantes desafíos vinculados a la desigualdad, la fragmentación de la representación política y las limitaciones en las capacidades estatales. 

Entre sus principales conclusiones, el documento señala el crecimiento de la insatisfacción ciudadana con la democracia, niveles de polarización política superiores al promedio mundial, un aumento de las percepciones de inseguridad y su impacto sobre el apoyo democrático, así como persistentes brechas en representación y participación política y mayores niveles de conflictividad social y violencia.El informe plantea que la sostenibilidad democrática depende no solo de preservar elecciones e instituciones, sino también de la capacidad de los sistemas políticos para generar bienestar, ampliar oportunidades y responder eficazmente a contextos de alta incertidumbre. En ese sentido, propone fortalecer la representación política, proteger la integridad electoral, limitar las distorsiones en la influencia política y reforzar las capacidades estatales y los contrapesos institucionales como parte de una agenda de renovación democrática para la región. 
 

La jornada culminó con un conversatorio moderado por Stefano Pettinato e integrado por el historiador y politólogo Gerardo Caetano, la periodista Ana Laura Pérez, el doctor en Ciencia Política Juan Bogliaccini, la integrante de la Juventud Interpartidaria Ema Wilkins y el antropólogo Javier Taks, quienes reflexionaron sobre los desafíos actuales de la democracia, las capacidades estatales y la necesidad de construir nuevos acuerdos sociales en contextos de creciente complejidad.

El Informe Regional sobre Democracia y Desarrollo 2026 forma parte de una nueva oferta programática del PNUD orientada a acompañar a los países en el fortalecimiento de instituciones resilientes, capacidades estatales y modelos de gobernanza preparados para el futuro.

Descargar el informe
 

Video del lanzamiento