Más de 120 personas entre jueces y juezas de paz, tenientes gobernadores, lideresas sociales y miembros de las rondas campesinas fortalecieron su capacidad de respuesta frente a casos de violencia en zonas rurales.
Fortaleciendo redes frente a la violencia contra las mujeres en Cajamarca
24 de Julio de 2025
En la región Cajamarca se han registrado 3,221 casos de violencia contra la mujer durante el 2024 y más de 1300 en lo que va del 2025, según datos del Ministerio de la Mujer. En zonas rurales, en las que la justicia de paz cumple un rol central en la atención de las víctimas, el trabajo articulado con otras autoridades y organizaciones comunitarias es clave para alertar y dar seguimiento sobre los casos que se presentan.
Con el propósito de fortalecer esta coordinación, en los distritos de Chota, Chalamarca, Huambos y Cochabamba, en la región Cajamarca, se realizaron sesiones para fortalecer la articulación de la justicia de paz con actores comunitarios, a fin de hacer frente de forma más efectiva a los casos de violencia contra las mujeres. Estas reuniones se dieron en el marco del proyecto Sumaq Justicia, impulsado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Poder Judicial, con el financiamiento de la Agencia de Cooperación Internacional de Corea (KOICA).
Más de 120 autoridades comunitarias y líderes de organizaciones de la sociedad civil participaron de estos espacios. De esta manera, se identificaron los desafíos y oportunidades en la coordinación y plantear soluciones claras: desde la responsabilidad del juez o jueza de paz en emitir medidas de protección, hasta el rol de las lideresas en acompañar emocionalmente a las víctimas y asegurar que los casos sean visibilizados.
Para la ejecución de las medidas de protección es clave la coordinación con otras autoridades, por lo que fortalecer esta red de trabajo permite que sus decisiones se lleven a la práctica y las víctimas tengan justicia.
“En zonas rurales, la justicia de paz no puede ejecutar y hacer cumplir sus decisiones si no cuenta con el respaldo de autoridades comunitarias que puedan apoyar. Por ello, buscamos construir espacios en los que la coordinación sea más estrecha entre juezas y jueces de paz y otras autoridades. De esta manera, fortalecemos la red, el tejido social que da soporte a las víctimas de violencia, que va desde hacer efectiva una medida dictada por la justicia de paz hasta dar acompañamiento y apoyo a las víctimas”, aseveró Roxana Vergara, especialista en Interculturalidad y Género del PNUD, quien moderó los encuentros entre autoridades comunitarias.
MUJERES LÍDERES
El rol de mujeres líderes en la atención de casos de violencia es clave para que los hechos no se minimicen ni se justifiquen. Luzdina Cercado Ayay y Brisaida Chamaya Miranda, tenientas gobernadoras de Chalamarca y de El Paraíso desde hace un año, respectivamente, detallaron sobre los obstáculos que han encontrado para cumplir su labor y ser reconocidas como autoridades, así como las acciones que han emprendido para enfrentar casos de violencia.
“Como mujer, yo siempre busqué participar, incluso antes cuando había mucho temor a hablar, yo participé en mi municipalidad y fui generando la confianza. Más adelante, fui elegida tenienta gobernadora, pero una nota que, aun así, hay quienes no saben valorar eso y prevalece su machismo. A nosotras nos motiva hacer frente a los maltratos que sufren mujeres y a las dificultades que tienen para llegar a cargos como este”, aseveró Luzdina Cercado.
“La coordinación con las rondas y con los subprefectos nos ayuda no solamente a avisarnos sino también a compartir experiencias, a conocernos y dialogar, que creo que es lo más importante para afianzar la relación. Por ejemplo, organizamos un pasacalle en contra de la violencia contra las mujeres con varias autoridades como la policía”, señaló Brisaida Chamaya.
Por su parte, José Ever Lozano Becerra, subprefecto distrital de Chalamarca, destacó los cambios que notó cuando las mujeres empezaron a ocupar roles de liderazgo para la coordinación de la atención de casos de violencia. “Antes teníamos todo un potencial en las mujeres que no se aprovechaba, ahora que las compañeras están asumiendo también cargos como tenientes gobernadoras vemos todas sus iniciativas en acción y su liderazgo para abordar los problemas y hacer que se aborden en todas las instancias”.
JUSTICIA DE PAZ FRENTE A LA VIOLENCIA
El PNUD, junto a la Comisión de Justicia de Género y la Oficina Nacional de Justicia de Paz y Justicia Indígena (ONAJUP) del Poder Judicial, y con el financiamiento de la Agencia de Cooperación Internacional de Corea – KOICA, implementan desde 2021 el proyecto Sumaq Justicia: Una justicia de paz frente a la violencia, en zonas rurales de cuatro distritos judiciales del Perú: Lima Este, Huancavelica, Junín y Cajamarca.
Desde el proyecto, desarrollamos cursos innovadores para jueces y juezas de paz, enfocado en la atención de casos de violencia; promovemos encuentros e intercambios de buenas prácticas; e impulsamos el reconocimiento de la labor de la justicia de paz como actor clave para la prevención de casos de violencia.