Acceso a agua segura para las comunidades indígenas de Guamote

Posted 19 de Julio de 2022

Néstor Chávez, presidente del Gobierno Parroquial de Cebadas, junto a delegados de ECHO, PNUD y CESA visitan una de las comunidades de Palmira, durante el desarrollo de una minga comunitaria.

En el marco del proyecto “Preparación ante desastres y recuperación en zonas indígenas propensas al impacto de múltiples amenazas y riesgos’, financiado por la Oficina de Ayuda Humanitaria y Protección Civil de la Comisión Europea (ECHO) y ejecutado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), se prevé que 6.800 personas de las comunidades Cebadas y Palmira, del cantón Guamote, cuenten con acceso a agua potable para uso doméstico. 


El mantenimiento de los sistemas de agua potable se trabaja de forma coordinada con los gobiernos locales. Néstor Chávez, presidente del Gobierno Parroquial de Cebadas, afirmó que el proyecto “llegó en el momento más oportuno, pues tenemos serios problemas de desnutrición infantil como consecuencia de la falta de acceso a agua potable”. Asimismo, aseguró que el proyecto no solo contribuye a la salud de los pobladores con agua segura, sino que paralelamente apoya al cuidado de sus animales y medios de vida.


El trabajo colaborativo y participativo de la comunidad ha permitido ampliar el impacto del proyecto; así, por ejemplo, 35 personas de las Juntas Administradoras de Agua Potable (JAAP) han sido capacitadas sobre el análisis de la calidad del agua y el mantenimiento de los sistemas de cloración, lo que permitirá enfrentar futuros eventos adversos, como la caída de ceniza del volcán Sangay.  
 

Manuel Taco, operador del sistema de agua potable de la Comunidad Ishbug Rayoloma, Cebadas, durante el proceso de mantenimiento de los cloradores en tanques de reserva.

Como lo confirma María Martha Guaraca Chimbolema, presidenta de la JAAP de la comunidad Atapo Santa Cruz, en la parroquia Palmira. “Antes solo teníamos agua entubada, ahora nos ayudaron con los cloradores. Todos los usuarios somos beneficiados. Sin la cloración las guaguas y los adultos se infectaban, pero ahora tenemos mejor calidad de agua”.  

El trabajo interinstitucional ha sido fundamental para el desarrollo del proyecto, el apoyo de la Central Ecuatoriana de Servicios Agrícolas (CESA) en el mejoramiento de los sistemas de agua ha permitido “fortalecer las capacidades de los compañeros de las comunidades para que tengan una dotación de agua de calidad y que puedan responder de manera oportuna ante eventos adversos que afectar su salud y su actividad pecuaria”, según menciona Ximena Caiza, coordinadora de proyectos de CESA.    

A través del proyecto se han implementado 17 sistemas de cloración, 11 en Cebadas y 6 en Palmira, y se ha brindado más de 20 charlas a la comunidad para que sean más resilientes y así garanticen la sostenibilidad de las acciones implementadas en ambas parroquias.  
 

Sistema de agua en la comunidad Atapo Santa Cruz, Palmira.

José Huaraca Roldán, operador del Sistema de Agua Potable de Palmira, es uno de los beneficiarios de las capacitaciones sobre los sistemas de agua. “Muchos pensábamos que el agua nace donde está el tanque, pero no es así. Debemos cuidar las fuentes de agua, no quemar, no reforestar con plantas exóticas porque eso daña nuestras fuentes de agua, es por eso por lo que debemos cuidar el ambiente para no perjudicar nuestras fuentes de agua”.  


Desde la reactivación del volcán Sangay en mayo de 2019, la caída de ceniza ha sido recurrente en varias comunidades de Cebadas y Palmira generando daños en los sistemas de agua y pérdidas en sus medios de subsistencia, este proyecto surgió con el objetivo de apoyar a esas comunidades en el mantenimiento de sus sistemas de agua, en la prevención y recuperación temprana de sus medios de vida y en el fortalecimiento de capacidades para hacer frente eventos adversos futuros.