Sello de Igualdad de Género para Instituciones Financieras Públicas (SIG-IF) – Experiencia Banco de Desarrollo Productivo (BDP S.A.M.)
¿Qué queremos lograr?
En América Latina, la desigualdad de género en el acceso y uso de servicios financieros sigue siendo una barrera para el desarrollo inclusivo. Aunque las mujeres representan más del 50% de la población, enfrentan obstáculos estructurales para acceder a crédito, ahorro, seguros y otros productos financieros. Esta brecha limita su autonomía económica y frena el desarrollo sostenible.
El Sello de Igualdad de Género para Instituciones Financieras Públicas (SIG-IF) surge como una herramienta concreta para transformar la forma en que los bancos públicos integran la igualdad de género en su gestión interna y en la oferta de servicios. Su objetivo es promover la inclusión financiera de las mujeres desde un enfoque transformador, impulsando cambios institucionales sostenibles que contribuyan al cierre de brechas históricas.
Cuatro metas guían esta iniciativa:
- Fortalecer las capacidades institucionales de los bancos públicos para integrar la perspectiva de género en toda su estructura y operaciones.
- Cerrar brechas de género internas y externas, desde la equidad salarial y la participación en cargos de decisión hasta la calidad de los servicios financieros ofrecidos a mujeres.
- Diseñar productos financieros género-responsivos, que atiendan las condiciones particulares de las mujeres, como la falta de garantías tradicionales o la carga del trabajo de cuidados.
- Reconocer formalmente los avances mediante el otorgamiento del Sello en sus niveles Bronce, Plata u Oro, generando incentivos para el cambio estructural.
Esta experiencia piloto se implementa en tres países, y en Bolivia el Banco de Desarrollo Productivo (BDP S.A.M.) forma parte activa de este proceso.
¿Cómo lo vamos a lograr?
El SIG-IF se implementa en cinco etapas clave, con una metodología participativa y el respaldo de herramientas digitales:
- Diagnóstico organizacional con enfoque de género: Se realiza una evaluación integral de las brechas de género internas y externas del banco. Se aplican encuestas al personal y clientela, grupos focales, entrevistas y análisis documental, sistematizados a través de la plataforma Indica@Igualdad del PNUD. El diagnóstico permite identificar oportunidades concretas de mejora.
- Diseño e implementación de un plan de acción: Con base en el diagnóstico, se construye un Plan de Acción de Igualdad de Género con metas claras, responsables definidos y mecanismos de seguimiento. Se incluye formación en temas clave como sesgos inconscientes, liderazgo inclusivo y transformación institucional. Además, se conforma una Comisión de Igualdad de Género con representación diversa dentro del banco.
- Desarrollo de productos financieros género-responsivos: El SIG-IF impulsa la creación de productos adaptados a las realidades de las mujeres, como microcréditos con garantías no convencionales, seguros vinculados al trabajo de cuidados, productos de ahorro flexibles y bonos de género. Los equipos técnicos reciben asesoría especializada y participan en talleres de prototipado para asegurar la pertinencia de las soluciones financieras.
- Evaluación externa de avances: Una vez implementadas las acciones, una evaluación independiente verifica los progresos y mide el cumplimiento de los criterios del Sello. Se analizan indicadores cuantitativos (como el porcentaje de clientas con acceso al crédito) y cualitativos (como el ambiente laboral), permitiendo realizar ajustes antes de avanzar de nivel.
- Reconocimiento y sostenibilidad: Las instituciones que demuestran avances concretos reciben el Sello de Igualdad de Género en su nivel correspondiente. Este reconocimiento contribuye al posicionamiento institucional y promueve la rendición de cuentas. Además, se fomenta una comunidad regional de buenas prácticas, con el objetivo de replicar el modelo en otros bancos públicos.
Alianzas y enfoque metodológico: El proyecto se desarrolla gracias a la alianza entre el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF)
Más allá de una certificación, el SIG-IF es una herramienta de transformación.
En un contexto donde la inclusión financiera es clave para el desarrollo, incorporar la perspectiva de género no es solo justo, sino necesario. Esta iniciativa posiciona al BDP S.A.M. como referente en la construcción de un sistema financiero más inclusivo, justo y resiliente, donde las mujeres no solo acceden a servicios, sino que lideran el cambio.