Debate sobre desarrollo en transición

Evento paralelo del Foro Político de Alto Nivel

Posted 15 de Julio de 2022
Pantalla de zoom durante el evento
Foto: PNUD Uruguay

En el marco del Foro Político de Alto Nivel de las Naciones Unidas, el miércoles 13 de julio especialistas de la región debatieron y profundizaron en evento virtual sobre el concepto de desarrollo en transición y su relevancia en el desafío de reducir la pobreza y combatir sus causas estructurales. Ver video del evento.

El evento "Desarrollo en Transición: perspectivas de la cooperación internacional para el desarrollo en América Latina y el Caribe" fue organizado por la Oficina Regional del PNUD y contó con la participación de Carlos Amorín, embajador ante representación permanente de Uruguay ante la ONU; Paula Narváez, embajador de la representación permanente del gobierno de Chile ante la ONU; Mariano Berro, director ejecutivo de la Agencia Uruguaya de Cooperación Internacional (AUCI); Enrique O'Farrill, director ejecutivo de la Agencia Chilena de Cooperación para el Desarrollo; Luis Felipe López-Calva, director regional del PNUD para América Latina y el Caribe; Ragnheiður Elín Árnadóttir, directora del Centro de Desarrollo de la OECD; José Luis Samaniego, director de la división de Desarrollo Sostenible y Asentamientos Humanos de la CEPAL; Jorge de la Caballería, jefe de Unidad de la Dirección General de Alianzas Internacionales de la Comunidad Europea; y Almudena Fernández, asesora del director regional de PNUD para América Latina y el Caribe, como moderadora.

El concepto de "desarrollo en transición" pretende abordar el desarrollo como un proceso complejo, gradual e ininterrumpido que no termina cuando los países alcanzan un determinado nivel de renta, sino que es un proceso continuo hasta que los logros son sostenibles. La cooperación internacional debe adaptarse a esta complejidad y centrarse en la promoción de incentivos para fomentar procesos de transformación que contribuyan a superar las trampas del desarrollo.

En este sentido, el director ejecutivo de AUCI, Mariano Berro, expuso por qué Uruguay necesita de la cooperación internacional pese a estar graduado como país de renta alta: “hemos quedado en un terreno desconocido, por el que nadie ha transitado, sin las herramientas que veníamos usando y, además, tenemos que encontrar o hacer un camino para avanzar hacia el desarrollo económico y social”.  

“La graduación, como todos saben, tiene impactos no solo en los flujos de cooperación, sino también en los costos del crédito y en la salida de múltiples sistemas de preferencias de comercio. Y todos esos impactos vienen todos juntos”, añadió. 

Berro enfatizó que el desarrollo en transición intenta darle una lógica a un proceso complejo, que acerca una mirada multidimensional del desarrollo. “Nuestra región tiene muchos problemas similares, independientemente de las categorías en las que nos colocan diversas metodologías. Hoy en día tenemos la ventaja de poder trabajar sobre la Agenda 2030. Todos nuestros países tienen el compromiso con los 17 Objetivo de Desarrollo Sostenible”, señaló. 

En tanto, el embajador Carlos Amorín destacó la importancia de mantener las líneas de cooperación y financiación en los países de renta alta que aún enfrentan brechas estructurales y vulnerabilidades, “hasta que los logros alcanzados en desarrollo se vuelvan sustentables".

Por su parte, López-Calva remarcó que la necesidad de pensar en las personas por encima de los promedios, dado que esto brinda  “un espacio amplio para repensar la clasificación del desarrollo, pues la mayor parte de nuestra población sigue siendo vulnerable”. En relación con esto, hizo mención al trabajo que se está realizando sobre el Primer Bono Soberano Vinculado a la Sostenibilidad en Uruguay. “En América Latina y El Caribe vemos apetito por instrumentos financieros con impactos sociales y ambientales positivos”, agregó.

Presentación de Luis Felipe López-Calva sobre Bono Soberano Vinculado a la Sostenibilidad en Uruguay

 

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible concretan el reto de pasar de un enfoque basado en el crecimiento económico y la renta per cápita a un enfoque integral que incluya las múltiples dimensiones que influyen en el progreso y el bienestar general de las personas. Esto es especialmente importante para los países de renta media y para aquellos países en desarrollo que, al alcanzar niveles de renta per cápita más elevados, dejan de tener derecho a las fuentes de ayuda oficial al desarrollo y a los planes de cooperación internacional, como los vinculados a la cooperación científica y académica, y a los mecanismos de crédito de las instituciones financieras internacionales.