Jaime Contreras Ramos: “SISJUPAZ es una herramienta pensada para contextos rurales como Huancavelica”

Conversamos con el presidente de la Corte Superior de Justicia de Huancavelica sobre los beneficios que trae el SISJUPAZ para la justicia de paz.

28 de Agosto de 2025

Foto: PNUD Perú / Pavel Egusquiza

Por Sebastián Sevilla

En la región Huancavelica, más del 56% de mujeres han sufrido algún tipo de violencia por parte de su pareja, de acuerdo con la última Encuesta Nacional de Hogares (ENDES-INEI 2024). En zonas rurales, los jueces y juezas de paz suelen ser la instancia más cercana para obtener protección y justicia de forma oportuna. Los jueces y juezas de paz trabajan de manera gratuita, siguiendo sus costumbres y la ley, para impartir justicia con la legitimidad que les brinda haber sido elegidos por sus comunidades.  

Para modernizar y fortalecer el trabajo de la justicia paz, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Poder Judicial, con el apoyo de la Agencia de Cooperación Internacional de Corea (KOICA), impulsan desde el 2021 el proyecto Sumaq Justicia, una justicia de paz frente a la violencia.  

En el marco de este proyecto, se desarrolló un hito clave para la administración de justicia en zonas rurales: el Sistema Único de Justicia de Paz (SISJUPAZ), diseñado para agilizar la administración de casos y mejorar la coordinación con las autoridades de la justicia ordinaria.  

Conversamos con el doctor Jaime Contreras Ramos presidente de la Corte Superior de Justicia de Huancavelica sobre los beneficios que traerá esta herramienta digital y sobre los avances del proyecto en su región, en especial en el abordaje de violencia contra la mujer.

El SISJUPAZ busca modernizar y potenciar el trabajo de la justicia de paz, ¿qué dificultades identifica en la implementación de herramientas tecnológicas en zonas rurales? ¿De qué manera el SISJUPAZ se adapta a estos desafíos?

Definitivamente existe el reto de la brecha digital, tanto en conectividad a internet como en el desarrollo de capacidades para el uso de equipos tecnológicos. Huancavelica está en el corazón de los Andes, con comunidades que se ubican sobre los 4 mil metros sobre el nivel del mar y la población mayormente es quechua hablante, en donde no siempre hay conexión a internet y donde las vías de acceso terrestres también suponen un desafío.

El SISJUPAZ es una herramienta pensada para contextos rurales como los de Huancavelica, pues puede funcionar tanto on-line como off-line. Los jueces y juezas de paz pueden hacer uso de la plataforma sin internet y luego completar el proceso en un segundo momento, cuando sí tengan conectividad, por ejemplo, usando otros servicios del estado como los Tambos del programa PAIS del MIDIS, PRONATEL o cuando visitan a la oficina de ODAJUP. Esto permite que la conectividad no sea un limitante al momento en que el juez de paz realiza su labor.

¿Cuáles son los principales beneficios que da el SISJUPAZ al trabajo de jueces y juezas de paz?

Hay múltiples beneficios, pero creo que el más importante es visibilizar el trabajo que hace el juez de paz, porque nos va a permitir tener estadísticas sobre sus resoluciones, procesos y decisiones. Cuando uno revisa los archivos de la justicia de paz aparece el nombre de las personas y el caso, pero no siempre aparece la decisión o sus fundamentos, porque la justicia de paz es esencialmente oral.  

El SISJUPAZ va a permitir tener un registro de las resoluciones y hacer una trazabilidad, para que cualquier persona pueda buscar la decisión de un juez. Además, este registro va a servir para que el juez de paz pueda consultar la jurisprudencia que existe en su distrito y en otros frente a casos similares, lo que le da más herramientas para abordar diferentes situaciones.  

Así mismo proporcionará el respaldo de la información desarrollada en cada juzgado (back-up), que es plasmada en los libros de acta, los que pueden correr el riesgo a sufrir pérdidas y otros siniestros sobre todo por encontrarnos en comunidades campesinas y rurales.

Para el Poder Judicial la trazabilidad también sirve para seguir el desempeño de los jueces de paz y evaluar en qué áreas debemos hacer más énfasis para mejorar la administración de justicia en zonas rurales.

Foto: PNUD Perú / Pavel Egusquiza

¿Qué recomendaciones brindaría para la implementación efectiva y la ampliación del SISJUPAZ en otros distritos judiciales en el nivel nacional?

El Perú es un país multicultural, con una pluralidad enorme de lenguas y costumbres, por lo que creo que cada zona debe tener su propio proceso de aprendizaje y adaptación. No es fácil acostumbrarse a las herramientas tecnológicas, cuando existe la costumbre de usar lápiz y papel o máquina de escribir.  

La digitalización fue un desafío también para la justicia ordinaria en su momento, por eso creo que el proceso debe ser guiado y acompañado, tanto en el uso de la herramienta como en la accesibilidad de internet que tiene cada comunidad.

¿Qué acciones emprende el Poder Judicial para fortalecer el trabajo de jueces y juezas de paz y cómo Sumaq Justicia contribuye a ese proceso?

Desde La Corte Superior de Justicia de Huancavelica, buscamos trabajar de cerca con los juzgados de paz, invitarlos a nuestras capacitaciones y que la comunicación sea fluida. Sin embargo, las distancias, el tiempo y los recursos dificultan que los jueces de paz puedan desplazarse, pues no se dedican a tiempo completo a impartir justicia.

Por eso, Debemos considerar ampliar el SISJUPAZ a cada distrito judicial de acuerdo con las particularidades culturales y lingüísticas de cada distrito judicial, que se transmiten también oralmente. Por ejemplo, pensar en un futuro que del SISJUPAZ también contemple una interacción oral y en quechua, o en otros idiomas maternos. De esta manera el SISJUPAZ llegará a cada rincón de nuestras comunidades y zonas rurales

La digitalización fue un desafío también para la justicia ordinaria en su momento, por eso creo que el proceso debe ser guiado y acompañado de manera constante y sostenible, tanto en el uso de la herramienta como en la accesibilidad de internet que tiene cada comunidad.

Asimismo, continuar con un sistema de monitoreo y evaluación constante y descentralizado que nos ayude a medir el impacto de la herramienta, identificar áreas de mejora y ajustar la estrategia para la implementación en otros Distrito Judiciales.

PNUD Perú / Pavel Egusquiza

¿Cuál diría que es el aporte principal del proyecto en el fortalecimiento de la justicia de paz?

Destacaría especialmente que antes no teníamos tantos casos registrados de violencia contra la mujer, porque para muchos jueces esto no era un tema que deba resolverse por la vía judicial, sino que era un tema familiar. No quedaba registro del caso, como ocurría también en la justicia ordinaria décadas atrás.  

Desde que implementamos Sumaq Justicia, con el PNUD y KOICA, vemos que el número de casos ha aumentado, porque los jueces de paz aceptan los casos y los atienden, dictan medidas de protección y de sanción, siguiendo sus costumbres y la ley. Esa visibilización es un gran aporte y avance para la justicia de paz.  

También se han fortalecido los liderazgos femeninos.

Definitivamente, a partir del proyecto se ha incrementado el número de juezas de paz. Hasta hace no muchos años hablábamos de 5 o de 6, ahora hay más de 20. Hay toda una construcción de liderazgos que pasa por muchos sectores, como las tenientas gobernadoras, gobernadoras y otras líderes. Las responsabilidades van escalando, así como la confianza que tienen en ellas sus colegas hombres.

La justicia de paz muchas veces no es conocida fuera de las zonas rurales y, en muchos casos, es vista por debajo de la justicia ordinaria, ¿por qué es importante seguir impulsando la justicia de paz? ¿Qué rol cumplen en las comunidades que de otra manera no se podría suplir?

La justicia de paz es un pilar fundamental en la administración de justicia. Porque los jueces de paz resuelven casos en sus comunidades siguiendo sus costumbres y conocimientos legales, y tienen mucha legitimidad, pues son elegidos dentro de su comunidad justamente por tener una autoridad que las personas respetan.  

Esta legitimidad del juez de paz hace que sus decisiones se acaten y se reduzca la carga procesal de los jueces ordinarios. El juez de paz es esencialmente conciliador, es decir, busca que las partes tengan un entendimiento. Gracias a esta mediación, en la gran mayoría de casos, quedan ambas partes conformes con la decisión tomada y no recurren a la vía ordinaria. Esta legitimidad y respeto por la justicia de paz hacen que su trabajo tenga un gran valor.