El derecho a ser reconocidos

Los PIACI enfrentan diversas amenazas que ponen en peligro su existencia.

8 de Noviembre de 2022
Foto: ORPIO

Por James Leslie, Asesor Técnico de ecosistemas y cambio climático, PNUD Perú

Según el Ministerio de Cultura, a la fecha son 7,000 personas reconocidas como Pueblos Indígenas en Aislamiento y Contacto Inicial (PIACI). Bajo la Ley Nº 28736 y en cumplimiento de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, el Estado peruano tiene la obligación de velar por su protección y su libre determinación de vivir sin contacto con el resto de la sociedad, respetando su territorio, cultura y tradiciones.

Los PIACI tienen un vínculo único con el bosque, habitan en lugares de refugio de inmensa biodiversidad, de donde consiguen sus alimentos, agua, medicinas; y esta convivencia permite a la vez proteger ecosistemas de importancia para todos.

Hasta ahora, el Estado peruano ha reconocido a 20 PIACI, que viven en siete Reservas Indígenas y Territoriales establecidas para su plena protección. Sin embargo, la tarea por el reconocimiento y protección de otras poblaciones, y de otras cinco propuestas de reservas indígenas, sigue pendiente.

Los PIACI enfrentan diversas amenazas que ponen en peligro su existencia, causadas principalmente por proyectos extractivos de hidrocarburos y petrolíferos, que en muchos casos se superponen en zonas donde habitan. Sin políticas públicas que refuercen su protección, la desaparición de los PIACI es cada vez más latente, pues la posibilidad de contraer enfermedades, como una simple gripe, al verse forzados a salir de su aislamiento por la expansión de las actividades extractivas supondría la extinción de su forma de vida.

Desde el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) venimos apoyando al Estado peruano, a través del Ministerio de Cultura, para la protección y seguridad de los PIACI. Esto, en el marco de la Declaración Conjunta de Intención (DCI), a cargo del Ministerio del Ambiente, con nuestro apoyo técnico y la cooperación del gobierno de Noruega.

Así, luego de casi 20 años de lucha indígena se ha marcado un hito histórico pues el Estado peruano ha reconocido la existencia de los PIACI en el área propuesta para la creación de la Reserva Napo Tigre y Afluentes en la región Loreto. Este reconocimiento se ha logrado luego de aprobarse el Estudio Previo de Reconocimiento, un trabajo antropológico y riguroso de casi un año, apoyado por la DCI, que permitió recolectar información, evaluar y determinar en territorio la existencia de estas poblaciones.

Sin duda es un paso clave para el estudio que determinará la creación de la Reserva Napo-Tigre, ya que en palabras del apu Pablo Chota, dirigente de la Organización de Pueblos Indígenas del Oriente (ORPIO), “para los pueblos en aislamiento que ahí habitan es su casa y agradecen vivir dignamente acompañados del sonido del maravilloso bosque”.

Para asegurar la integridad y libre elección de vida de los PIACI también apoyamos la protección y seguridad de otras reservas indígenas donde viven, ya sea equipando los puestos de control y vigilancia, monitoreando el territorio o realizando capacitaciones de los protocolos de planes de contingencia.

La apuesta del PNUD por trabajar en el reconocimiento y protección de los PIACI hace prevalecer nuestro mandato por la defensa de derechos humanos, en especial de aquellas poblaciones en mayor condición de vulnerabilidad, defendiendo su derecho a la autonomía y autodeterminación de vivir según sus costumbres y tradiciones.

Se trata de una apuesta con la que aportamos a la defensa de derechos y desarrollo sostenible. Y lo hacemos desde nuestro amplio conocimiento del territorio, bajo estándares sociales y ambientales, porque, como dice el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres: “El consentimiento libre, previo e informado es fundamental para que los pueblos indígenas puedan materializar su propia visión del desarrollo”.


 

Publicado en El Peruano
07 de noviembre 2022