Construyendo un lenguaje común sobre empleo verde en Paraguay

30 de Diciembre de 2025
Group of people seated around a round table with documents, smiling in a bright room.

Mesa Sectorial de Transporte Sostenible. Ciclo de Talleres Empleo Verde en Asunción.

Autores: Andrea Figueredo, Consultora Asociada Senior, Laboratorio de Aceleración PNUD Paraguay, Denise Genit, Comunicadora, Laboratorio de Aceleración PNUD Paraguay, Mónica Ríos, Jefa de Exploración, Laboratorio de Aceleración PNUD Paraguay, Cristhian Parra, Jefe de Experimentación, Laboratorio de Aceleración PNUD Paraguay, Ofelia Valdez, Analista Desarrollo Inclusivo, PNUD Paraguay y Fernando Ovando, Director de Capacitación, MTESS. 

 

 

Un lenguaje común: qué significa el empleo verde en Paraguay

A lo largo de las mesas sectoriales, las definiciones variaron, pero emergió una idea central: el empleo verde no es solo trabajo “ambiental”. Se trata de empleo que contribuye de manera verificable a reducir impactos ambientales o mejorar la sostenibilidad a lo largo de la cadena de valor, desde el diseño y la producción hasta el uso y el fin de vida. A la vez, debe sostenerse bajo condiciones de trabajo decente, con formalidad y protección social, y requiere capacidades técnicas nuevas, muchas veces híbridas, combinando producción, gestión, ambiente y financiamiento.

Este acuerdo mínimo resultó decisivo. Permitió que instituciones laborales, productivas, ambientales, educativas, financieras y territoriales pudieran analizar el mismo problema sin hablar idiomas diferentes.

Cinco sectores priorizados y un hallazgo transversal 

Treinta participantes de doce instituciones trabajaron durante cuatro semanas con metodologías participativas, combinando aportes de especialistas con trabajo sectorial y herramientas colaborativas para sistematizar insumos. El análisis se organizó en torno a cinco sectores priorizados: agricultura sostenible, energía limpia, transporte sostenible, economía circular y construcción ecológica.

El trabajo colaborativo se apoyó en tableros digitales compartidos por sector, que permitieron sistematizar en tiempo real los aportes de los participantes, ordenar brechas y oportunidades a lo largo de la cadena de valor y asegurar trazabilidad entre el análisis colectivo y los hallazgos presentados.

Cada sector mostró oportunidades concretas y desafíos específicos. Sin embargo, al analizarlos en conjunto, emergió el hallazgo más fuerte del ciclo: el desafío del empleo verde en Paraguay es sistémico más que sectorial. En otras palabras, no falta dónde generar empleo verde; lo que falta es el sistema que lo habilite, lo sostenga y lo mida.
Group of people around a table with laptops and a coffee cup.

Mesa Sectorial de Energía Limpia. Ciclo de Talleres Empleo Verde en Asunción.

Los cuellos de botella que se repitieron en todas las mesas

 

Figura 1. Empleo Verde

Figura 1. Desafíos para la transición al empleo verde

1) Gobernanza fragmentada
Hay muchos actores relevantes, pero poca coordinación operativa y sostenida. Esto genera superposiciones, vacíos y discontinuidad. La transición hacia empleo verde aparece, ante todo, como un desafío de articulación interinstitucional y multinivel, más que como ausencia de iniciativas.

2) Brecha de capacidades a lo largo de la cadena de valor
Desde el diseño hasta el mantenimiento y el fin de vida, se repite la falta de técnicos especializados, mandos medios, perfiles certificados y capacidades para formular proyectos (incluyendo el acceso a financiamiento verde) y fiscalizar.

3) Normativa e incentivos: existen, pero no siempre operan
En varios sectores no se trata de “no tener normas”, sino de normas sin reglamentación operativa, débil fiscalización o ausencia de incentivos/financiamiento que permitan cumplirlas y escalar.

4) La transición no es neutra: riesgo de exclusión si no es justa
Una transición verde sin planificación laboral puede desplazar empleo, profundizar informalidad o excluir actores (por ejemplo, en transporte y economía circular). Integrar criterios laborales y sociales desde el inicio no es un “extra”: es condición para que la transición sea viable y legítima.

5) Déficit de medición y trazabilidad
Sin criterios comunes para definir y medir empleo verde, no se puede orientar inversión, comparar avances, ni evaluar impacto. La falta de métricas limita el aprendizaje y la toma de decisiones.

Al analizarlos en conjunto, emergió un aprendizaje clave: el potencial está distribuido, pero los desafíos se repiten.

De la cadena de valor a la política pública 

Una contribución metodológica importante del ciclo fue mirar el empleo verde con lógica de cadena de valor. Esa mirada ayuda a entender por qué muchas iniciativas quedan en pilotos. En la etapa de diseño y planificación suelen aparecer fragmentación institucional, falta de liderazgo claro y escasa formación en enfoques de ciclo de vida. En la producción e implementación se repiten déficits de técnicos y mandos medios, costos iniciales altos sin mitigación de riesgos y resistencia al cambio. En la operación y el mantenimiento, las capacidades específicas son insuficientes y el mantenimiento se subvalora como empleo calificado. En la comercialización, el mercado interno suele ser pequeño y faltan estándares para diferenciar bienes y servicios verdes. Finalmente, en el fin de vida y la circularidad, los roles entre municipios, privados y reguladores son difusos, hay vacíos normativos y la informalidad tiende a naturalizarse.

Mirado así, el problema no es solo sectorial. Muchas veces es un “corte” del sistema en algún eslabón que impide que el empleo se consolide.

 

Qué deja el proceso y qué podría venir después

Este ciclo no buscó cerrar una hoja de ruta única. Dejó un lenguaje común para discutir empleo verde sin ambigüedades, una comprensión compartida de que el reto es sistémico, y una base de evidencia colectiva para orientar decisiones con más precisión.

También dejó una hipótesis de trabajo para el siguiente paso: si Paraguay fortalece gobernanza, capacidades, incentivos y medición de manera integrada, el potencial sectorial puede traducirse en empleo verde a escala.

A partir de los hallazgos, algunos movimientos habilitadores se vuelven especialmente relevantes. 

  1. Instalar un mecanismo permanente de coordinación (con mandato claro) que conecte lo laboral, lo productivo, lo ambiental, la formación y el territorio.
  2. Construir un sistema de competencias verdes: mapa de ocupaciones, certificaciones modulares/microcredenciales y reconversión laboral por cadenas de valor.
  3. Operativizar normas e incentivos: reglamentación, fiscalización y financiamiento verde con criterios explícitos de empleo decente.
  4. Fortalecer el rol territorial: municipios con capacidades, herramientas y recursos para implementación.
  5. Medir para gestionar: criterios nacionales de definición y un sistema de seguimiento integrado a estadísticas laborales.

Paraguay no parte de cero. Tiene sectores con potencial, instituciones comprometidas y experiencia acumulada. El desafío y la oportunidad están en conectar las piezas: alinear reglas, capacidades, financiamiento y métricas para que el empleo verde deje de depender de esfuerzos aislados y se convierta en una estrategia compartida.

Porque, al final, la transición verde solo se vuelve real cuando se vuelve trabajo. Trabajo decente, medible y sostenible, en territorios concretos y para personas concretas.

Para consultas, aportes o interés en seguir la conversación, pueden escribir a accel.labs.py@undp.org