Del total, el 70 % fueron mujeres y, además, el 30 % correspondió a jóvenes. El 53 % accedió a nuevos productos y servicios financieros para fortalecer sus actividades productivas.
Más de 100 personas emprendedoras de Cuenca y Manta fortalecen sus negocios y acceden a nuevas oportunidades económicas
9 de Septiembre de 2026
El Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) impulsaron en Cuenca y Manta un proceso de formación y asistencia técnica para mejorar la gestión de emprendimientos, incorporar herramientas digitales, fortalecer los conocimientos financieros y ampliar el acceso a mercados y servicios financieros.
La iniciativa contribuye al objetivo estratégico del PNUD de promover prosperidad para todas las personas: ampliar capacidades y oportunidades para que mujeres, jóvenes y personas en movilidad humana participen activamente en las economías locales, generen ingresos sostenibles y fortalezcan su autonomía.
Herramientas digitales y financieras para crecer
Durante el proceso, las personas participantes aprendieron a registrar ingresos y gastos, planificar el uso de sus recursos, promocionar productos mediante canales digitales y mejorar la relación con sus clientes. Estos conocimientos les permiten tomar decisiones más informadas y fortalecer la sostenibilidad y competitividad de sus negocios.
En Cuenca, Juliana Bautista, de 24 años, explicó que las herramientas recibidas le permitieron ampliar el alcance de su emprendimiento y organizar mejor sus finanzas e insumos:
“He logrado llegar a más gente y manejar un poco más la parte de las finanzas y los insumos. Son cosas que pueden parecer pequeñas, pero hacen una gran diferencia para el emprendimiento”.
Cecilia Yánez, de 65 años, incorporó WhatsApp Business para organizar contactos, comunicar promociones y presentar nuevos productos. Las dos experiencias muestran que la transformación digital puede ser una herramienta cercana y útil cuando responde a necesidades concretas de los pequeños negocios.
Silvia Agreda, directora zonal 6 del Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana, destacó que estos procesos potencian las capacidades productivas y fortalecen la integración económica de las personas en los territorios.
De un emprendimiento a una visión de empresa
En Manta, las personas participantes destacaron cambios en la forma de organizar sus actividades y proyectar su crecimiento. Iliana Rodríguez, de 34 años, resumió esta nueva perspectiva: “No veo solo mi negocio como elaboración de postres, sino como una empresa”.
Ángela Ortiz señaló mejoras en la organización y planificación de sus finanzas, mientras que Génesis León proyecta ampliar su actividad hacia nuevos espacios de comercialización y fortalecer su capacidad para generar empleo. Sus experiencias evidencian que la educación financiera y las herramientas de gestión no solo mejoran el desempeño cotidiano, sino que abren posibilidades de crecimiento a largo plazo.
Alianzas para ampliar las oportunidades
La formación estuvo acompañada por la articulación con entidades públicas, instituciones financieras y actores territoriales. Como resultado, el 53 % de las personas participantes accedió a productos o servicios como créditos, inversiones y herramientas digitales de pago, recursos que pueden facilitar la consolidación y expansión de sus negocios.
Para Manuela Fernández de Córdova, directora zonal 4 del Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana, vincular a las personas en movilidad humana con procesos productivos y encadenamientos económicos fortalece el tejido social y su contribución al desarrollo territorial:
“Cuando existen oportunidades para emprender, generar ingresos y aportar a las economías locales, se construyen comunidades más integradas, resilientes y prósperas”.
Una experiencia que se amplía
Los resultados alcanzados demuestran que combinar capacidades empresariales, herramientas digitales, educación financiera y redes institucionales permite fortalecer los medios de vida y la resiliencia económica. Este enfoque conecta las oportunidades individuales con ecosistemas locales más inclusivos y productivos, sin dejar a nadie atrás.
El PNUD y el Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana replican actualmente la experiencia en Riobamba y Ambato. La ampliación busca acercar este acompañamiento a más personas emprendedoras y generar condiciones para que sus iniciativas crezcan, innoven y contribuyan a economías locales más dinámicas, resilientes y prósperas.