En el Día Internacional del Trabajo
No hay trabajo decente ni digno sin protección social
30 de Abril de 2026
Este 1 de mayo es un día festivo que nos recuerda reivindicaciones de los derechos laborales del pasado y la importancia de seguir impulsando políticas públicas con un enfoque claro: no hay desarrollo sostenible sin trabajo y el trabajo sin protección social no representa respeto y garantía de derechos.
En Honduras, un país donde la informalidad sigue siendo parte del ecosistema laboral, el trabajo decente y digno no solo debe asegurar cumplimiento de derechos laborales, si no protección social, salarios justos y con equidad, donde el empleo formal sigue siendo un desafío.
Garantizar un sistema de protección social efectivo e inclusivo es contar con oportunidades de trabajo que protegen ante la enfermedad, la vejez, la invalidez y otros riesgos en el ciclo de vida de las personas. También a quienes históricamente han quedado fuera y se convierten en los más vulnerables. La protección social no debe verse como un gasto: es una inversión en productividad, cohesión social y desarrollo sostenible.
A noviembre de 2024, la población ocupada del país ascendió a 3,670,289 personas, de las cuales 2,744,263 se encontraban en puestos de trabajo informal. Esto representa una tasa de ocupación informal del 74.8 %, según la Encuesta Permanente de Hogares de Propósitos Múltiples del Instituto Nacional de Estadística (INE), 2024.
"Es fundamental generar incentivos para reducir la brecha del trabajo informal y garantizar condiciones para avanzar hacia la formalidad y con ello asegurar la protección social como una herramienta poderosa para combatir exclusión social y económica."
Yeni Molina | Oficial de Proyectos del PNUD en Honduras.
Desde el PNUD, la protección social se aborda en base a principios rectores: un derecho humano; la universalidad para garantizar el acceso a todas las personas; la equidad de género, crucial para analizar si los sistemas, políticas y programas contribuyen involuntariamente a la producción o reproducción de las desigualdades de género y orienta los esfuerzos para hacerlos más sensibles a este; la igualdad étnica y urbana/rural, y; el principio económico, para lograr un equilibrio entre eficacia, costos e incentivos, dimensiones relevantes para diseñar y aplicar políticas y programas sociales.
"El PNUD en Honduras ha venido apoyando los esfuerzos del Estado para mejorar el Sistema de Protección Social nacional desde un enfoque adaptativo. Hemos apoyado la formulación, diseño y mejora de políticas sociales clave para robustecer el sistema de protección social, entre ellas la propuesta de Política de Protección Social Adaptativa y Política Nacional de Cuidados." Explicó Molina.
A continuación, cinco razones de porqué el trabajo y la protección social son pilares inseparables del desarrollo humano:
Garantizan ingresos estables y reducen la pobreza
Los medios de vida dignos permiten a las personas generar ingresos de forma sostenible, mientras que la protección social actúa como un respaldo frente a crisis, desempleo, enfermedad o vejez. Juntos reducen la pobreza estructural y evitan que las personas caigan en situaciones de extrema vulnerabilidad.
2. Fortalecen la resiliencia frente a las crisis
La protección social (transferencias, seguros, pensiones) amortigua los impactos de emergencias económicas, sanitarias o climáticas, mientras que los medios de vida dignos facilitan la recuperación y la continuidad económica de los hogares. Sin este equilibrio, las crisis profundizan desigualdades.
3. Promueven igualdad y cohesión social
Cuando las personas cuentan con empleo digno y acceso a sistemas de protección social, se reducen las brechas de desigualdad, especialmente de género, territoriales y generacionales, y se fortalece la cohesión social, elemento clave para el desarrollo sostenible y la paz.
4. Impulsan el ejercicio efectivo de los derechos humanos
El desarrollo humano se basa en la ampliación de capacidades y libertades. Los medios de vida dignos garantizan el derecho al trabajo decente, mientras que la protección social asegura derechos básicos como la salud, la educación y la seguridad económica a lo largo del ciclo de vida.
5. Sostienen el crecimiento económico inclusivo y sostenible
Personas con ingresos dignos y protección social participan más activamente en la economía, invierten en educación y salud, y contribuyen a mercados más dinámicos. Esto genera un círculo virtuoso de productividad, bienestar y desarrollo sostenible a largo plazo.
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Redacción:
Alejandra Rodríguez | PNUD Honduras.
EDICIÓN WEB:
Cristina Sevillano y Anibal Barahona | PNUD Honduras.