Liderazgos que transforman: cierre del proyecto “Construyendo la Participación Integral de Mujeres Indígenas”

Entre 2023 y 2025, el PNUD en Guatemala, en alianza con el Tribunal Supremo Electoral (TSE) y con el apoyo del Gobierno de Noruega, implementó el proyecto “Construyendo la Participación Integral de Mujeres Indígenas”, que buscaba fortalecer la participación cívica y política de mujeres indígenas en Guatemala.

30 de Mayo de 2025
Group photo of diverse people outdoors on grass with banners; indoor scenes in collage.

Mujeres lideresas de Guatemala

PNUD Guatemala

En Guatemala, las mujeres siguen enfrentando grandes barreras para participar en la vida política del país. Aunque representan más de la mitad del padrón electoral (54.14 %), su presencia en los espacios de toma de decisión es todavía muy limitada. Actualmente, solo 32 de los 160 escaños del Congreso de la República están ocupados por mujeres, y únicamente uno corresponde a una mujer indígena. En el ámbito municipal, de las 340 alcaldías del país, apenas 13 están lideradas por mujeres y solo una por una mujer indígena.

Estas cifras reflejan una realidad profunda: la participación política de las mujeres indígenas, especialmente de las jóvenes, es casi inexistente. Frente a este panorama, resulta urgente abrir caminos, fortalecer capacidades y generar condiciones reales para que más mujeres puedan ejercer su liderazgo, alzar su voz y convertirse en agentes de cambio en sus comunidades.

Invertir por el liderazgo de las mujeres indígenas

Con ese objetivo, entre 2023 y 2025, el PNUD en Guatemala, en alianza con el Tribunal Supremo Electoral (TSE) y con el apoyo del Gobierno de Noruega, implementó el proyecto Construyendo la Participación Integral de Mujeres Indígenas”, que buscaba fortalecer la participación cívica y política de mujeres indígenas en Quetzaltenango, Izabal, Santa Rosa, Sololá, Retalhuleu, Jutiapa, Chiquimula y Chimaltenango. 

La iniciativa buscó promover la participación y representación de las mujeres indígenas en espacios cívicos y políticos, apostando por el empoderamiento como un motor para el surgimiento de nuevos liderazgos, la creación de espacios de incidencia ciudadana y el fortalecimiento del acceso a la justicia con pertinencia cultural y lingüística.

A lo largo del proyecto, se impulsaron procesos de formación y capacitación en temas clave como participación ciudadana, derechos humanos, sistema democrático y electoral, auditoría social, gestión de conflictos, construcción de redes, incidencia política y organización comunitaria.

De manera complementaria, el PNUD brindó asistencia técnica a la Corte de Constitucionalidad para integrar instrumentos que mejoran la prestación de servicios de justicia constitucional con pertinencia cultural y lingüística, contribuyendo así a un acceso a la justicia más inclusivo para los pueblos indígenas.

Liderazgo que perdura

Uno de los ejes de trabajo del proyecto fue la “Escuela de Formación de Lideresas Jóvenes Indígenas”, diseñada a partir de las necesidades y realidades de las participantes. Este espacio fortaleció los conocimientos, habilidades y la confianza de mujeres jóvenes indígenas para involucrarse activamente en los procesos cívicos y políticos del país, promoviendo un liderazgo ético, basado en valores, dignidad humana y compromiso con el bien común.

La visión compartida entre los tres socios fue clara: contribuir a la construcción de una masa crítica de mujeres jóvenes indígenas con capacidad de incidencia y representación, como un paso fundamental hacia una democracia más inclusiva, diversa y representativa.

Impacto que se traduce en acción
  • 421 mujeres beneficiadas a través de alianzas con organizaciones de sociedad civil, de las cuales el 50 % son mujeres indígenas mayas, xinkas, garífunas y afrodescendientes.
  • 469 mujeres fortalecidas y capacitadas mediante la Escuela de Formación de Lideresas, de las cuales el 67 % son mujeres indígenas.
  • 2 redes de lideresas jóvenes indígenas conformadas en Quetzaltenango y Sololá: la Red de Mujeres de Occidente y la Red de Mujeres Cultivando Cambios.
  • 12 redes de mujeres indígenas conformadas y/o fortalecidas.
  • 6 propuestas de desarrollo impulsadas a favor de las mujeres.
  • 7 talleres especializados en comunicación, liderazgo, ética ciudadana, auditoría social, incidencia y acceso a la justicia.
  • 10 programas formativos con metodología práctica sobre ciudadanía activa, democracia y transformación social.
  • 1 diplomado con acreditación universitaria en liderazgo, participación política, interculturalidad, memoria histórica, economía, educación con pertinencia cultural y prevención de la violencia de género.
  • 5 herramientas diseñadas para mejorar el acceso a la justicia constitucional para mujeres indígenas.
  • 600 funcionarios públicos participaron en espacios de análisis de jurisprudencia sobre grupos en situación de vulnerabilidad, incluidos los pueblos indígenas.

Estos resultados trascienden las cifras. Las mujeres que participaron en los procesos formativos están ejerciendo activamente su liderazgo en sus territorios. Las redes de mujeres jóvenes indígenas de Quetzaltenango y Sololá agrupan actualmente a cerca de 91 lideresas, son autosostenibles y participan de forma activa en espacios de participación ciudadana y auditoría social, comprometidas con el desarrollo humano y el bienestar de sus comunidades.

El cierre de este proyecto marca un hito, pero sobre todo reafirma una convicción: cuando las mujeres indígenas cuentan con oportunidades, herramientas y espacios, su liderazgo transforma comunidades y fortalece la democracia en Guatemala.

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