Más de 200 personas participaron en una serie de actividades que fortalecieron las capacidades de comunidades, autoridades locales y equipos técnicos para anticiparse y responder de manera coordinada ante una posible erupción del volcán Cotopaxi.
La preparación comienza antes de la emergencia: comunidades e instituciones fortalecen su resiliencia frente a la posible activación del volcán Cotopaxi
29 de Julio de 2026
Latacunga, 24 de junio de 2026.- Cuando ocurre una emergencia, la diferencia entre el riesgo y la resiliencia suele construirse mucho antes del desastre. Por ello, fortalecer las capacidades de las comunidades, mejorar la coordinación entre instituciones y promover una cultura de prevención son elementos esenciales para proteger vidas, medios de vida y el desarrollo de los territorios.
Con ese objetivo, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), a través del proyecto Anticípate por el Cotopaxi, impulsó una semana de actividades junto a la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR), el Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional (IG-EPN), los Gobiernos Autónomos Descentralizados y otros socios estratégicos, consolidando un proceso integral de preparación frente a la amenaza volcánica en la provincia de Cotopaxi.
Más que una sucesión de eventos, la iniciativa permitió fortalecer las capacidades locales para actuar de manera oportuna y coordinada ante una eventual emergencia, promoviendo la participación activa de comunidades, instituciones públicas, academia y organizaciones territoriales.
Aprender antes de que ocurra la emergencia
La agenda inició con la feria comunitaria "Juntos y preparados frente al Cotopaxi", un espacio donde estudiantes, líderes comunitarios y personal técnico conocieron herramientas prácticas para la gestión del riesgo volcánico, protocolos de preparación y materiales educativos que pueden aplicarse tanto en los hogares como en las instituciones.
La amplia participación de mujeres y jóvenes evidenció el papel fundamental que desempeñan estos grupos en la construcción de comunidades más resilientes y preparadas frente a futuros eventos naturales.
"La feria nos permitió conocer herramientas prácticas para aplicar en nuestra institución y en nuestras familias. Estos aprendizajes nos motivan a seguir fortaleciendo la prevención y la preparación frente al Cotopaxi", señaló Mónica Villamarín, estudiante de la ESPE.
Ciencia, instituciones y comunidades construyen respuestas conjuntas
La preparación también requiere diálogo y confianza entre quienes generan conocimiento técnico y quienes viven diariamente en los territorios.
Durante el conversatorio "Hablemos de Cotopaxi", especialistas en vulcanología, autoridades locales, representantes institucionales y ciudadanía analizaron los principales desafíos para fortalecer la gestión del riesgo, revisar protocolos de evacuación y mejorar la coordinación interinstitucional.
Ana Verónica Guambo, Técnica Senior Local del proyecto Anticípate por el Cotopaxi, destacó la importancia de integrar el conocimiento científico con la experiencia de las comunidades para construir respuestas más efectivas y sostenibles frente a las amenazas naturales.
Prepararse significa saber actuar
Como parte del proceso, comunidades e instituciones participaron en el Simulacro Nacional Volcán Cotopaxi 2026, poniendo en práctica los protocolos construidos durante el proyecto.
El ejercicio permitió validar mecanismos de coordinación entre los distintos niveles de gobierno, fortalecer la respuesta de los Comités Comunitarios de Gestión de Riesgos y comprobar la capacidad de organización de las comunidades durante escenarios simulados de alerta amarilla, naranja y roja.
Más de un centenar de personas participaron activamente en este proceso, demostrando que la preparación es un esfuerzo colectivo que requiere coordinación permanente entre instituciones y ciudadanía.
Uno de los resultados más relevantes fue la alta participación de mujeres, quienes representaron el 63,3 % de las personas participantes, reflejando el liderazgo femenino en los procesos locales de gestión del riesgo y resiliencia comunitaria.
"Este simulacro nos permitió medir tiempos de respuesta y validar protocolos en condiciones reales, fortaleciendo la confianza de las comunidades y la coordinación institucional", destacó Daniel Bustos, analista de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos.
Anticiparse para proteger el desarrollo
La experiencia desarrollada en Cotopaxi demuestra que la gestión del riesgo no comienza cuando ocurre una emergencia, sino mucho antes, mediante inversiones en capacidades locales, planificación, coordinación institucional y participación comunitaria.
A través del proyecto Anticípate por el Cotopaxi, el PNUD, junto con la Oficina de Ayuda Humanitaria y Protección Civil de la Unión Europea (ECHO), Plan International, CESA, la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos y el Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional, continúa impulsando soluciones que fortalecen la resiliencia territorial y contribuyen a proteger a las personas, sus medios de vida y el desarrollo sostenible de las comunidades expuestas a amenazas naturales.