Palabras de bienvenida - “Integración del Sector Privado al Sistema de Apoyos y Cuidados: Desafíos y recomendaciones para Chile”

13 de Octubre de 2025
Photograph: Female presenter in purple top speaks to an audience in a conference room.

Muy buenos días a todas y todos.

Es un gran placer darles la bienvenida, en nombre del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en Chile, a este conversatorio sobre la integración del sector privado al Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados.

Quiero saludar con especial afecto a la Subsecretaria de Servicios Sociales, Francisca Gallegos, y a la Subsecretaria de Economía y Empresas de Menor Tamaño, Javiera Petersen, con quienes hemos trabajado estrechamente en este proceso.  Agradezco profundamente su liderazgo y la visión que ambas instituciones han aportado para avanzar en una agenda tan estratégica y transformadora para el país.

También quiero saludar a nuestras panelistas: María José Castro, María Soledad Alcalde y María Jesús Zúñiga, quienes representan al sector privado y de la sociedad civil en la provisión de servicios de cuidado. Estoy segura de que sus perspectivas y experiencias serán muy enriquecedora para todas y todos nosotros.

El tema que hoy nos convoca, surge en el marco de la iniciativa Equanomics Global Learning Lab del PNUD —una plataforma global que busca repensar los modelos económicos y las estructuras que generan desigualdad de género. En este contexto, el equipo del PNUD en Chile elaboró durante el 2024, el informe “Integración del Sector Privado al Sistema de Apoyos y Cuidados: Desafíos y recomendaciones para Chile”. Este Informe contó además con el valioso apoyo de las dos subsecretarías y la asesoría de la reconocida economista uruguaya Alma Espino, cuya mirada experta fortaleció nuestros análisis y las propuestas que hoy compartimos.

Chile vive hoy transformaciones demográficas y sociales profundas. Cada día hay más personas mayores y más personas con dependencia. Son cambios estructurales que desafían no solo a las familias, sino también al modelo de desarrollo del país.

Pero no todo cambia. En mayo de este año lanzamos una publicación conjunta con OIT titulada "Barreras persistentes para la participación laboral de las mujeres en Chile". En ella mostramos dos resultados que nos parecen claves para esta conversación. Lo primero es que la distribución de los cuidados (de niños, de personas mayores o en situación de discapacidad) en el país es muy desigual y constituye uno de los principales obstáculos para la participación laboral de las mujeres. Y lo segundo, que esta desigualdad es altamente resistente al cambio a lo largo del tiempo.  

Frente a esto, el país ha dado pasos muy importantes. Por ejemplo, el compromiso ante la comunidad internacional asumido en 2020, para crear un sistema integral de cuidado con enfoque de género, la creación del Consejo Asesor Presidencial de Cuidados, la aprobación de la Política Nacional de Apoyos y Cuidados en 2024, y el envío al Congreso del Proyecto de Ley del Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados. Estos avances muestran un compromiso firme del Estado, pero también evidencian algo fundamental: el Estado no puede, ni debe, hacerlo solo.

El cuidado es un derecho humano y una responsabilidad compartida. Esto implica que requiere la participación activa de todos los sectores —público, privado, comunitario y familiar— para asegurar que todas las personas, en todas las etapas de la vida, puedan recibir los apoyos que necesitan y vivir con dignidad.

El estudio que hoy presentamos demuestra que en Chile todavía no existe un mercado de cuidados consolidado. Sino una oferta fragmentada, con grandes brechas en sostenibilidad financiera, en regulación, en profesionalización y en articulación institucional.

Pero también encontramos un enorme potencial de desarrollo. 
Un mercado de cuidados bien diseñado puede generar empleo formal y de calidad, puede reducir desigualdades de género, y puede fortalecer la cohesión social.

Por eso, el PNUD propone un marco analítico para guiar una integración progresiva y virtuosa del sector privado al Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados. Este marco se apoya en dos grandes ejes —fomento y regulación— y en dos pilares transversales —sistemas de información y corresponsabilidad social.

En términos simples, planteamos que es necesario y urgente promover la participación privada con reglas claras y bajo una rectoría pública fuerte, siempre con enfoque de derechos, calidad y equidad. Y reconocer que el cuidado no es un bien de consumo, sino un bien público esencial, que sostiene la vida y el bienestar colectivo.

El desafío que tenemos por delante es enorme, pero también apasionante. Integrar al sector privado en el sistema de cuidados no es mercantilizar el cuidado; es sumar capacidades, innovación y compromiso para construir un sistema inclusivo y sostenible, que fortalezca la cohesión social y al mismo tiempo aporte al desarrollo económico y social del país.

Si lo hacemos bien, Chile no solo estará avanzando en una política pública moderna e innovadora. Estará también reconociendo el valor del trabajo de cuidados que millones de mujeres realizan cada día, muchas veces de manera invisible. Y estará sentando las bases de un nuevo pacto social donde cuidar —y ser cuidado— deje de ser una carga individual y se convierta en una responsabilidad compartida.

Desde el PNUD, reafirmamos nuestro compromiso de acompañar a Chile en este camino. Con evidencia, con diálogo y con cooperación, queremos seguir construyendo, junto a ustedes, un sistema de apoyos y cuidados que refleje lo mejor de nuestra humanidad: la capacidad de cuidar, de incluir y de construir juntos una sociedad más justa.

Muchas gracias. 

"El cuidado es un derecho humano y una responsabilidad compartida. Esto implica que requiere la participación activa de todos los sectores —público, privado, comunitario y familiar— para asegurar que todas las personas, en todas las etapas de la vida, puedan recibir los apoyos que necesitan y vivir con dignidad".
Georgiana Braga-Orillard, Representante Residente del PNUD en Chile.