Lanzamiento del estudio “Hacer y deshacer los cambios: los desafíos de la igualdad de género en la vida cotidiana”

5 de Marzo de 2026

Palabras Georgiana Braga-Orillard

Evento: Lanzamiento del estudio “Hacer y deshacer los cambios: los desafíos de la igualdad de género en la vida cotidiana”

Lugar y fecha: miércoles 4 de marzo de 2026, Casa de la Cultura de Ñuñoa, 9.00 a 11.00 horas. Palabras de bienvenida estimadas para las 09.00.

Muy buenos días a todas y todos.

Quiero comenzar agradeciendo al alcalde Sebastián Sichel por acogernos en este espacio cultural tan significativo para la comunidad de Ñuñoa y para el país, y saludar muy especialmente a quienes hoy nos acompañan en este lanzamiento.

Asimismo, quiero saludar a quienes participarán en el panel de conversación:  

a la Senadora Carmen Gloria Aravena,  

a Karen Thal, Presidenta del Directorio de CADEM;  

y a Martina Yopo Díaz, Académica de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

Es una alegría reunirnos hoy, en el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer 2026, para presentar nuestra más reciente publicación: Hacer y deshacer los cambios: los desafíos de la igualdad de género en la vida cotidiana.

Este estudio se inscribe en una larga trayectoria de nuestra oficina en el análisis de los desafíos de la igualdad de género. En 2010 dedicamos nuestro Informe sobre Desarrollo Humano a esta materia y, posteriormente, hemos desarrollado investigaciones específicas sobre:

•    las brechas de género en el mercado laboral,  

•    la representación política y el acceso a cargos de poder,  

•    la pesca artesanal, por dar algunos ejemplos.  

Hemos además liderado intervenciones en temas de violencia de género y acceso a la justicia, sistemas de cuidado y otros ámbitos relevantes. En cada uno de estos trabajos hemos reconocido avances significativos, pero también la persistencia de nudos críticos que dificultan consolidar los logros y asumir nuevos desafíos.

Y entonces, ¿por qué estamos aquí? Porque, de esa experiencia acumulada surge una convicción profunda: las desigualdades de género no solo afectan las trayectorias individuales de millones de mujeres y su capacidad para desarrollar proyectos de vida autónomos. También restringen el aporte transformador que ellas pueden realizar a la sociedad en su conjunto, es decir, limitan a su potencial personal y limitan el potencial de crecimiento del país.  

La igualdad de género no es únicamente una aspiración normativa; es una condición estructural para el desarrollo humano sostenible, para el crecimiento inclusivo y para la calidad de la democracia de Chile.

La premisa de este nuevo estudio dialoga directamente con una de las tesis centrales del reciente Informe sobre Desarrollo Humano en Chile 2024, titulado ¿Por qué nos cuesta cambiar? Conducir los cambios para un Desarrollo Humano Sostenible.  

Allí señalamos que los procesos de transformación favorables al desarrollo humano no dependen exclusivamente de la institucionalidad existente, los liderazgos políticos o los movimientos sociales favorables a esta agenda. También son relevantes la experiencia subjetiva de las personas, las emociones que ellas asocian a los cambios y las prácticas que día a día despliegan para impulsar, negociar o resistir las transformaciones.

Este es precisamente el lente de la investigación que hoy presentamos: los cambios vividos y las prácticas cotidianas. Es el día a día.  

A partir de entrevistas y grupos focales con hombres y mujeres de distintas edades y contextos socioeconómicos, el estudio muestra que los avances en igualdad de género son ampliamente valorados en Chile. Sin embargo, esa valoración no es homogénea ni está exenta de tensiones. Las transformaciones en las relaciones de género que han ampliado derechos, oportunidades y expectativas, también tensionan identidades, roles y formas tradicionales de organizar la vida social.

Algunas personas perciben estos cambios como insuficientes. Otras los consideran excesivos. Se sienten desconcertados y consideran que las reglas de interacción entre hombres y mujeres se han modificado de manera abrupta. Comprender estas experiencias no significa debilitar el compromiso colectivo con la igualdad de género, sino reconocer la complejidad de los procesos de cambio social. Es importante tener en cuenta esas miradas para poder avanzar.

Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es que las personas no son actores pasivos frente a estas transformaciones. Por el contrario, los impulsan, negocian o resisten cotidianamente. Estas prácticas, que el documen¬to describe en detalle, son claves. Pues en ellas se reproducen o se desafían las desigualdades existentes, y también surgen modos innovadores de interacción que crean oportunidades para avanzar y consolidar la igualdad entre hombres y mujeres.  

Desde el PNUD, esperamos que esta investigación contribuya a promover una reflexión profunda y un diálogo plural sobre los procesos de cambio en las relaciones entre hombres y mujeres. Y especialmente, sobre las prácticas que día a día nos acercan o nos distancian de la igualdad de género, en tanto horizonte normativo.  

Estoy segura de que la presentación de los resultados a continuación, junto con la conversación del panel que hoy nos acompaña, nos permitirán avanzar desde en esa dirección.

Muchas gracias. 

"Algunas personas perciben estos cambios como insuficientes. Otras los consideran excesivos. Se sienten desconcertados y consideran que las reglas de interacción entre hombres y mujeres se han modificado de manera abrupta. Comprender estas experiencias no significa debilitar el compromiso colectivo con la igualdad de género, sino reconocer la complejidad de los procesos de cambio social. Es importante tener en cuenta esas miradas para poder avanzar".
Georgiana Braga-Orillard, Representante Residente del PNUD en Chile.