Centros de cuidado a la primera infancia en mercados tarijeños brindan nuevas oportunidades de desarrollo para las mujeres

4 de Octubre de 2022
Centro de cuidado infantil en Tarija

 

En Tarija, muchas mujeres que se encuentran viviendo situaciones de vulnerabilidad y aquellas que trabajan en los principales mercados de la capital han encontrado nuevas oportunidades de crecimiento profesional y empoderamiento personal a través de una alianza conjunta entre el Gobierno Autónomo Municipal y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Bolivia.

Con recurso provenientes del gobierno de la India, a través de la Cooperación Sur-Sur, el proyecto denominado “Laboratorios urbanos de innovación social para la inserción laboral de mujeres a cargo de cuidados de niños y niñas en primera infancia” ha materializado un sueño de abuelas, madres e hijas que trabajan por generaciones en sus puestos de venta:

Contar con un espacio adecuados para que las niñas y niños más pequeños puedan estar seguros, bajo el cuidado y orientación de educadoras especializadas.

Hasta hace muy poco, era costumbre común tener a las y los hijos más pequeños en el mismo puesto de venta, exponiéndolos a riesgos innecesarios y en condiciones poco aceptables. Muchas generaciones de vendedoras tarijeñas crecieron y vivieron así, pero ahora la figura está cambiando un poco gracias a la iniciativa de las autoridades municipales y el apoyo del PNUD Bolivia. Dos mercados importantes de la ciudad capital, Mercado Avaroa y Central, cuentan ahora con centros de cuidado para la primera infancia debidamente equipados, personal especializado y todas las condiciones materiales para atender a un promedio de 100 niños y niñas cada día.

 

Mercado en Tarija

 

Nuevas oportunidades

A los ojos de muchas de las vendedoras de los mercados, los centros de cuidado infantil, para la primera infancia, son un sueño hecho realidad. Espacios bien equipados bajo criterios pedagógicos específicos y acordes a la edad, acogen ahora a muchos nietas, sobrinos o hijas de los vendedores. La inicial desconfianza por lo nuevo se ha traducido en mucha expectativa.

“Nunca habíamos visto instalaciones como éstas, antes tenía que corretear en el puesto con mi hija más pequeña o hacer que sus hermanos la cuiden en casa. Ahora, estoy más tranquila, vendo bien y puedo venir en cualquier momento a ver cómo está ella”, explica emocionada Gabriela Mesa, acompañada de su esposo Rubén, ambos vendedores del mercado.

Y es que además del beneficio directo que representa el centro de cuidados para las mamás y papás de los mercados, el contar con un espacio así motiva a toda la comunidad de vendedores a considerar ya como una realidad posible administrar mejor el tiempo de quienes trabajan.

“Llevo más de 45 años trabajando en este mercado y nunca vi instalaciones como éstas. Ahora podemos sentirnos más tranquilas para poder trabajar sin miedo a que les pase algo a nuestros pequeños”,  Explica Ruth Alarcón, una de las vendedoras más antiguas del Mercado Central.

Formación especializada

Las mujeres que por alguna razón se encuentran en situaciones de vulnerabilidad, tienen ahora la posibilidad de mejorar sus conocimientos y lograr mayores ingresos En una alianza inédita con el Ministerio de Educación,  a través del Centro de Educación de Adultos José Manuel Belgrado (CEA Belgrano) y el PNUD con el financiamiento del gobierno de la India, han decidido abrir su oferta académica incorporando nuevas especialidades como educación parvularia para el cuidado de niños y niñas, gerontología para el cuidado de adultos mayores  y cuidado de personas con discapacidad. Al poco tiempo de iniciadas las inscripciones, suman ya más de 90 personas que participan de estos cursos que contribuirán en un plazo relativamente corto (seis meses) con nuevos recursos humanos a los centros de cuidado.

“Antes sólo teníamos oferta de cursos muy técnicos, pero estas nuevas áreas han despertado mucho interés y hay gente que sigue preguntando”, destaca el Director del CEA, Ramiro Fernández Peralta.

 

Centro de cuidado infantil (camas y cunas) en Tarija

 

Reducir las brechas

Para la representante residente de PNUD Bolivia, Luciana Mermet, esta primera experiencia es bastante significativa porque permite trabajar en la reducción de las brechas de género en el mercado laboral en tiempo de pandemia, que han afectado de manera particular al sector femenino.

“Las mujeres son las que más han sufrido la pérdida de trabajo y por lo tanto una disminución en sus ingresos y tienen una mayor carga en todas las tareas referidas al cuidado. Esperamos que estos centros ayuden a mejorar estas condiciones para todas las vendedoras de los mercados”, destacó la autoridad.

Con una inversión que no supera los 50 mil dólares, hoy las mujeres de varios mercados tarijeños han podido conciliar sus responsabilidades como actores económicos independientes y como responsables de una familia, con todo lo que eso implica.