Emergen nuevos desafíos para quienes sobrevivieron
Nepal comienza la recuperación tras las inundaciones ayudando a las personas a reconstruir sus vidas
8 de Octubre de 2026
La emergencia inmediata ha quedado atrás en Nepal, pero la población se enfrenta ahora a nuevos retos: encontrar un lugar donde vivir, recuperar sus medios de subsistencia y retirar los escombros.
El 26 de agosto de 2026, una riada repentina arrasó varias comunidades a lo largo de los ríos Bhote Koshi y Trishuli, en el norte de Nepal. El agua, el barro, las rocas y los sedimentos destruyeron viviendas, tierras de cultivo, tiendas y negocios en los distritos de Rasuwa, Nuwakot y Dhading. Muchas familias tuvieron que huir sin apenas tiempo para reaccionar. Numerosas personas perdieron sus hogares, sus tierras y sus medios de vida.
En Nuwakot, la emergencia inmediata ha pasado. Sin embargo, para quienes sobrevivieron, comienza ahora una nueva etapa llena de dificultades: encontrar un refugio seguro, retirar los restos que dejó la inundación y recuperar una fuente de ingresos.
Una destrucción sin precedentes
Para Navaraj Upreti, aquel había sido un día como cualquier otro. El tiempo parecía tranquilo. De pronto, recibió una llamada que le alertaba de la llegada de una inundación. Al principio, no se lo creyó. Estaba solo en casa y no salió corriendo hasta que comprendió que el peligro era real.
"Si hubiera esperado dos minutos más, estaría muerto".
La zona estaba abarrotada debido a una festividad religiosa. Los hoteles y restaurantes estaban llenos de gente que almorzaba sin sospechar lo que estaba a punto de suceder.
Navaraj perdió su casa, su hotel y su tienda. Ahora recibe ayuda del municipio y quiere volver a poner en marcha su negocio. Para conseguirlo, necesita apoyo para recuperar sus medios de vida y hacer frente a los gastos de reasentamiento.
Navaraj Upreti, uno de los supervivientes.
Retirar los escombros para avanzar hacia la recuperación
En algunas zonas de Nuwakot, la inundación dejó gruesas capas de arena, tierra y grava, además de grandes rocas.
Vijaya Singh, Representante Residente Adjunto y asesor de políticas del PNUD en Nepal, pudo comprobar la magnitud de los daños durante una visita reciente.
Algunas viviendas de varias plantas están completamente llenas de sedimentos. En uno de los lugares afectados, una capa de unos 20 metros de material cubría lo que antes era un arrozal. En otras zonas, los edificios dañados tendrán que demolerse, lo que generará todavía más escombros.
"Nunca habíamos visto una destrucción de esta magnitud".
Para las familias afectadas, retirar los escombros es uno de los primeros pasos para poder regresar a sus hogares.
Parte del material puede retirarse manualmente, pero gran parte es demasiado pesada o peligrosa. Para ello se necesitan excavadoras, camiones y otra maquinaria. Las autoridades locales también deben determinar dónde pueden depositarse los escombros de forma segura y si algunos materiales pueden reutilizarse.
"Ese es nuestro punto de partida. La gente está esperando ayuda, y nosotros podemos contribuir a que recupere la normalidad".
Desde el PNUD trabajamos con las autoridades locales para organizar estas tareas. Entre otras medidas, colaboramos en la identificación de lugares adecuados para depositar los escombros y estudia la creación de oportunidades de empleo remunerado vinculadas a las labores de limpieza. De este modo, las personas afectadas pueden obtener ingresos mientras contribuyen a recuperar sus comunidades.
Vijaya Singh pudo comprobar de primera mano la magnitud del problema durante una visita reciente.
Encontrar un lugar seguro donde empezar de nuevo
Sharmila Shrestha vivía con su marido, sus dos hijas y su suegra. Su familia dependía de la agricultura y disponía de una pequeña parcela de tierra y algunas cabezas de ganado.
Sharmila vio cómo el agua arrasaba la zona y se llevaba varios puentes. Su familia perdió sus tierras de cultivo y un búfalo que les proporcionaba tanto leche como ingresos.
Ahora viven en una vivienda alquilada.
"No quiero volver. Sigo teniendo miedo de que haya más inundaciones".
Sharmila quiere construir una casa en un terreno seguro, pero no sabe dónde podrá hacerlo. Su preocupación refleja una difícil pregunta que se plantean cientos de comunidades afectadas por las inundaciones: ¿dónde es seguro reconstruir?
Sharmila Shrestha y su familia perdieron sus tierras de cultivo y un búfalo que les proporcionaba leche e ingresos. Ahora viven en una vivienda alquilada.
Sin ingresos, no basta con tener una casa
Shovita Adhikari estaba en su tienda de comestibles cuando llegó la inundación.
"Nunca pensé que lograría sobrevivir".
Huyó cuesta arriba junto con unas 20 personas más. Allí permanecieron aferradas a la ladera hasta que el Ejército de Nepal las rescató, unas dos horas después. Su casa y su tienda quedaron destruidas. Perdió así tanto su hogar como su principal fuente de ingresos.
Ahora vive en una casa alquilada y necesita ayuda para pagar el alquiler. "Mi marido es ciego y yo mantengo a la familia. Si recibo ayuda, quiero volver a abrir mi tienda", explica.
Recuperar los medios de vida será fundamental para la reconstrucción. Las personas necesitan ingresos para pagar el alquiler, comprar alimentos, mantener a sus familias y volver a encauzar sus vidas.
Desde el PNUD estamos apoyando al Gobierno en distintas áreas de la recuperación: la restauración de los medios de vida y la actividad económica, la gestión de escombros, la recuperación de los servicios locales, el acceso a viviendas más seguras, el reasentamiento de las familias y la reducción de los riesgos ante futuros desastres.
La casa y la tienda de Shovita Adhikari quedaron destruidas, dejándola sin hogar y sin su principal fuente de ingresos.
Los gobiernos locales en el centro de la acción
Buena parte de estas labores se desarrollará en el ámbito local.
Bina Khadka, voluntaria de las Naciones Unidas que trabaja como responsable de gestión de datos y referente de recuperación temprana en el municipio de Bidhur, conoce de primera mano las dificultades a las que se enfrenta la población.
Muchas personas siguen alojadas en centros de acogida habilitados con apoyo del Gobierno o en otros alojamientos provisionales. Algunas han perdido sus hogares, sus tierras, sus negocios o a familiares. Muchas todavía están intentando asimilar lo ocurrido.
"El problema más urgente es encontrar una vivienda permanente".
Los gobiernos locales están comprometidos con ayudar a las comunidades, pero para hacerlo necesitan, ante todo, información fiable.
"En todas las crisis faltan datos. Y para planificar la recuperación, los datos son imprescindibles", afirma Khadka.
Desde el PNUD prestamos apoyo a los municipios y a las autoridades de distrito en la gestión de la información, la coordinación y la planificación de la recuperación. El objetivo es ayudar a los gobiernos locales a conocer mejor las necesidades de la población, establecer prioridades y hacer un seguimiento de la ayuda a medida que avanza el proceso.
Para Khadka, lo importante es encontrar soluciones prácticas que permitan responder a las necesidades de la gente.
"Los datos permiten identificar los problemas y ayudar a los gobiernos locales a encontrar soluciones", señala.
También llama la atención sobre las dificultades específicas que pueden afrontar las mujeres después de un desastre, como la pérdida de ingresos, el aumento de las responsabilidades de cuidado y las menores oportunidades de participar en las decisiones relacionadas con la recuperación.
Bina Khadka es voluntaria de las Naciones Unidas y trabaja como responsable de gestión de datos y referente de recuperación temprana en el municipio de Bidhur.
Reconstruir, paso a paso
La recuperación no se completará en unas pocas semanas.
Para personas como Navaraj, Sharmila y Shovita, reconstruir sus vidas significa mucho más que levantar de nuevo una casa o despejar una carretera. Significa encontrar un lugar seguro donde vivir, recuperar sus fuentes de ingresos y decidir si pueden empezar de nuevo y dónde hacerlo.
Para los gobiernos locales, supone atender numerosas necesidades al mismo tiempo, a menudo con recursos limitados y nuevas responsabilidades.
Desde el PNUD apoyamos al Gobierno en este proceso, aportando conocimientos técnicos, información, financiación y asistencia práctica para ayudar a las autoridades locales y a las comunidades a pasar de la respuesta de emergencia a una recuperación duradera.
Los primeros pasos consisten en retirar los escombros, restablecer los servicios esenciales, generar oportunidades temporales de empleo y ayudar a las familias a encontrar lugares seguros donde vivir.
Estas medidas concretas son fundamentales para que las personas afectadas puedan dejar atrás la emergencia y comenzar a reconstruir sus vidas.