Crecer planificadamente: Paraguay y nuestro aporte hacia ciudades más ordenadas y eficientes

¿Cómo puede una ciudad crecer sin perder calidad de vida? En Paraguay, los Planes de Ordenamiento Urbano y Territorial (POUT) buscan responder a esa pregunta. Hoy, 81 de los 263 municipios del país cuentan con un POUT o se encuentran elaborándolo. De esos procesos, el PNUD ha facilitado 48, lo que representa cerca del 59 % del total, consolidando más de una década de acompañamiento técnico junto a instituciones nacionales y gobiernos locales.

23 de Julio de 2026
Aerial view of coastal wetlands with ponds and a distant city skyline.

Nuestros entornos cambian todos los días. Se crean nuevos barrios, llegan nuevas personas, los comercios crecen y aumentan las oportunidades, pero con ello también surgen nuevos desafíos: calles que ya no son suficientes para la demanda, fábricas muy cercanas a viviendas y servicios que no logran acompañar el crecimiento. 

Es en este contexto que surge la pregunta ¿sabemos cómo queremos que sea el crecimiento de nuestras ciudades? ¿De manera ordenada y eficiente? ¿Pensando solo en las necesidades de hoy o también en las generaciones del mañana? 

Para dar respuesta a estas preguntas se requiere de mucho más que solo un plano. Necesitamos información, diálogo, escucha y una visión compartida sobre el territorio. 

En Paraguay, ese camino comenzó a consolidarse hace más de quince años. Con el Plan Marco Nacional de Desarrollo y Ordenamiento Territorial del 2011, el país marcó un punto de partida para poder luego impulsar los Planes de Ordenamiento Urbano y Territorial (POUT).  

En ese proceso, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), el Ministerio de Urbanismo, Vivienda y Hábitat (MUVH), el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES) y el PNUD contribuyeron al desarrollo de la Guía para la Elaboración de los Planes de Ordenamiento Urbano y Territorial, posteriormente adoptada como instrumento rector para orientar la elaboración de estos planes en Paraguay. 

A partir de esta metodología, el PNUD comenzó a acompañar a municipios de todo el país, facilitando los procesos técnicos, participativos e institucionales para la elaboración de los POUT, promoviendo espacios de articulación entre instituciones públicas, gobiernos locales, comunidades y actores estratégicos para construir una visión compartida sobre el futuro de cada territorio. 

Estos instrumentos permiten a los municipios definir cómo orientar el crecimiento de sus áreas urbanas y rurales, equilibrando el desarrollo económico con la protección ambiental. En otras palabras, es la hoja de ruta para decidir dónde y cómo se construye, cómo se crece y cómo se protege el entorno para asegurar una mejor calidad de vida. 

Aerial view of a coastal town with dense housing, roads, and green spaces along the water.

Cada municipio enfrenta desafíos distintos, por lo que no existen soluciones universales. Pero todos los procesos tienen en común la necesidad de reunir a quienes conocen el territorio: autoridades locales, instituciones públicas, comunidades indígenas, organizaciones sociales, productores, sector privado, docentes, jóvenes y vecinos, para generar un proceso inclusivo y sostenible.   

El acompañamiento comenzó con el proyecto Asunción Sustentable, que impulsó la elaboración del Atlas del Área Metropolitana de Asunción. Ese análisis urbano y cartográfico sentó las bases para desarrollar 11 Planes de Ordenamiento Urbano y Territorial del Área Metropolitana, logrando planes para las ciudades de: Asunción, Capiatá, Fernando de la Mora, Lambaré, Limpio, Luque, Mariano Roque Alonso, Ñemby, San Antonio, San Lorenzo y Villa Elisa. 

A partir de esta experiencia el proceso continuó expandiéndose mediante el proyecto Paraguay + Verde, que facilitó la elaboración de 28 nuevos POUT en municipios de distintos departamentos: Villarrica, Quiindy, Tavapy, Carapeguá, Ñacunday, Santa Rosa Monday, Santa Rosa Aguaray, San Pedro Ykuamandyju, Ybycuí, Coronel Bogado, La Paloma, San Alberto, Alto Verá, Fram, Katueté, Concepción, Horqueta, San Estanislao, Hohenau, Ayolas.  

Actualmente, los primeros ocho ya avanzan en su proceso de Evaluación de Impacto Ambiental, un paso clave y necesario para analizar cómo las decisiones de planificación pueden influir en el entorno, anticipar posibles impactos y asegurar que el crecimiento de los territorios avance en armonía con la protección de los recursos naturales.  

El trabajo continúa mediante el proyecto FOLUR Paraguay, que acompaña procesos de planificación territorial en distintos municipios del país. 

En el Chaco, Boquerón ya aprobó por Ordenanza su POUT y avanza en el proceso para la obtención de la Licencia Ambiental. Por su parte, Loma Plata y Fuerte Olimpo continúan avanzando hacia la aprobación de sus planes, mientras que Bahía Negra y Mariscal Estigarribia culminan sus procesos para contar próximamente con esta herramienta.  

En la Región Oriental, San Cristóbal y Tava'í aprobaron sus planes mediante Ordenanza Municipal e iniciarán en 2027 el proceso para la obtención de la Licencia Ambiental. Abaí, por su parte, continúa gestionando la aprobación de su POUT por Ordenanza. 

El ordenamiento territorial implica coordinar instituciones que trabajan desde diferentes perspectivas, integrar información ambiental, social y económica y generar espacios donde todas las voces puedan participar en igualdad de condiciones. 

Desde el PNUD, como parte de nuestro valor agregado, implementamos el Plan de Participación de los Pueblos Indígenas (PPPI), una herramienta que promueve una participación informada y culturalmente adecuada durante la elaboración de los POUT, respetando las formas propias de organización y la relación que las comunidades mantienen con sus territorios.

Además, contamos con experiencia técnica para articular acciones estratégicas entre actores públicos y privados vinculados al desarrollo productivo, económico e industrial, procurando su armonización con la conservación de los recursos naturales --como la biodiversidad, las áreas silvestres protegidas y los corredores biológicos- Este trabajo incorpora un enfoque de inclusión, con especial atención a las comunidades indígenas y las poblaciones en situación de vulnerabilidad, y prioriza el cumplimiento del marco legal nacional.

La participación de las mujeres también se fortaleció mediante espacios específicos de diálogo y horarios adaptados para facilitar su asistencia. Asimismo, jóvenes se sumaron a estos procesos a través de iniciativas como Tu Ciudad Soñada, en las que estudiantes imaginaron cómo les gustaría que crecieran sus comunidades en los próximos años.

Nuestros más de diez años de trabajo y la participación de más de 7700 personas nos han dejado incontables experiencias y aprendizajes, habiendo tenido la oportunidad de adquirir y fortalecer capacidades tanto técnicas como humanas en este proceso. Así, concluimos que un Plan de Ordenamiento Urbano y Territorial es el resultado de escuchar, dialogar y construir consensos para que cada municipio pueda crecer de manera más ordenada, resiliente e inclusiva. Porque, al final, la forma en que planificamos nuestras ciudades define también la forma en que queremos vivir en ellas. 

Desde el PNUD seguimos acompañando a ciertos municipios en la finalización de sus POUT, fortaleciendo capacidades locales que permitan tomar mejores decisiones sobre el uso del territorio. Cada nuevo plan es una oportunidad para que nuestras ciudades respondan a las necesidades del presente sin perder de vista a las futuras generaciones. 


Este proceso fue y es posible gracias al trabajo conjunto. Desde el PNUD acompañamos a Paraguay en esta temática a través de instituciones que lideraron estos procesos con compromiso y dedicación: Gobernaciones y Municipios de las ciudades mencionadas, Ministerio de Urbanismo, Vivienda y Hábitat, Ministerio de Economía y Finanzas, Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible, Ministerio de Defensa, Ministerio de la Mujer, Instituto Nacional del Indígena, sociedad civil.