El último tramo de la última milla

Aprendizajes sobre acceso universal a energía en la comunidad de Dos Aguas

Posted 23 de Mayo de 2022

Este es el primer blog de la serie de energía del Laboratorio de Aceleración del PNUD en Panamá donde exploraremos aprendizajes sobre la estrategia de acceso universal a energía y sus usos productivos para una economía verde.

¿Te ha pasado que estás en Instagram y de pronto ves que la carga de tu celular está acabándose? Para el 97% de la población en América Latina, cargar el celular – aunque se pueda sentir como un mayor inconveniente cuando estás lejos del tomacorriente, es una acción práctica y transaccional. Sin embargo, para el 3% que no tiene acceso, la realidad es bastante más inconveniente que estirar el brazo.

Para una lideresa de la comunidad rural de Dos Aguas, en Capira, no tener acceso a energía en el hogar significa que “uno tiene que salir por ahí corriendo, buscando algún vecino que tenga un panel para cargar el celular y así los niños puedan estudiar, porque la carga no dura mucho y ahora todo es virtual”. Para otra supone “terminar cansada al final del día por lavar a mano, además de los otros oficios del hogar”.

Estas historias se suman a las de 770 millones de personas en el mundo que no tienen acceso a energía. Lograr el objetivo global de cerrar la brecha energética de aquí al 2030 (Objetivo de Desarrollo Sostenible 7 - ODS 7) requiere de esfuerzos y una creatividad enorme para no dejar a nadie atrás. El plan estratégico 2022 - 2025 de PNUD tiene el “moon-shot” o “tiro a la luna” de cerrar la brecha energética para más de 500 millones de personas alrededor del mundo, sin embargo, el reto va mucho más allá.

Sabemos que la crisis generada por la pandemia de la COVID-19, sumado al cambio climático y la disrupción de cadenas de suministro a nivel global por conflictos bélicos han intensificado las condiciones de pobreza y desigualdad. El ritmo de cambio que estamos viviendo no tiene precedentes y para cerrar esta brecha necesitamos aprender a desaprender… y aprender de nuevo de la mano de aquellas personas que están más cerca de los problemas.

PNUD Panamá ha apostado por una respuesta económica rápida, verde e inclusiva a través de la intervención de energía en la Cuenca Hidrográfica del Canal de Panamá, con recursos del Rapid Finance Facility (RFF-PNUD). El Laboratorio de Aceleración ha acompañado parte del proceso y recopilado una serie de aprendizajes sobre la estrategia de acceso universal y los usos productivos de la energía.

El último tramo de la última milla: 93,000 familias

En Panamá, un país de 4.5 millones de personas, la brecha de acceso a la energía se estima en más de 93,000 familias y la Oficina de Electrificación Rural (OER) y la Secretaría Nacional de Energía (SNE) buscan cerrar esta brecha antes del 2030. A simple vista, este número no parece mayor, sin embargo, una gran parte de estas personas se ubican en los territorios más rezagados del país y enfrentan retos estructurales de desarrollo más allá de la energía. Estamos hablando del último tramo de la última milla. 

Ilustración 1- Cobertura de acceso a energía en la República de Panamá. Fuente: SNE (2022)

Y para no dejar a nadie atrás, el PNUD ha puesto en marcha el Plan de Inicio de Energía, que contribuye a la ambiciosa misión de cerrar la brecha energética en Panamá a través de una microrred solar como una forma de generar alternativas de economía verde e inclusiva en la comunidad de Dos Aguas, que hace parte de Cuenca Hidrográfica del Canal de Panamá.

La idea dibuja sobre la Agenda de Transición Energética 2021 - 2030, en particular, en su estrategia de acceso universal y gestión distribuida de la energía, dando autonomía a las comunidades para que ‘tomen la energía por sus manos’ y potenciar sus oportunidades de desarrollo local a través de esta.

Para retos complejos, la respuesta es comunidad

La comunidad de Dos Aguas entiende que los problemas complejos no los resuelve una sola persona, ni un solo actor: “si todos nos unimos echamos un paso más adelante”, asegura una lideresa comunitaria. Lugares como Dos Aguas tienen mucho que enseñarnos, por lo que buscamos generar aprendizajes desde la inteligencia colectiva, aprendiendo junto a la comunidad a través de talleres participativos, un mapeo social y conectando con las experiencias de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), la Oficina de Electrificación Rural (OER), la Secretaría Nacional de Energía (SNE) y el Instituto Panameño Cooperativo (IPACOOP). 

Ilustración 2 - El concepto de inteligencia colectiva es simple: construir algo más grande que la suma de las partes, lo cual requiere la humildad de aprender a desaprender, vinculando una cantidad amplia de actores e información para explorar diversos escenarios y crear cambios hacia un futuro deseable. Canvas de inteligencia colectiva adaptado de Nesta (2020)

¿Qué nos puede enseñar Dos Aguas sobre el ODS 7 y la sostenibilidad del acceso a energía?

El acceso a la energía no sucede en un vacío, cada comunidad tiene historia, conocimientos y prácticas que necesitamos reconocer, valorar e integrar. En Dos Aguas, sus ríos, bosques y tierras son parte nuclear de su identidad y medios de vida. A pesar de haber perdido la relación con el Lago Gatún y Ciudad de Colón por el nuevo camino que les conecta ahora con La Chorrera, hay un sinfín de historias que mantienen esta relación e identidad viva en la memoria y aún es la realidad de otras comunidades de la zona.

Ilustración 3 - Taller de inteligencia colectiva en la comunidad, la primera parte del taller se enfocó en la memoria sobre la historia de Dos Aguas y sus cambios en el tiempo

El punto de quiebre de esta relación con el Lago y Ciudad de Colón cambió con la construcción del camino hacia la Ciudad de La Chorrera en el año 2000, el camino ha acercado a comunidades de la zona a los servicios públicos y mejores oportunidades económicas. Sin embargo, Dos Aguas sigue estando en el último tramo de la última milla y el acceso a servicios públicos sigue siendo muy limitado.

A pesar de la débil presencia de las instituciones y gobiernos locales, las fortalezas de los grupos locales y sus liderazgos han logrado cambios importantes. Así, el espíritu de “lucha” y “unidad” en la comunidad se refleja en su capacidad organizativa, con 9 grupos coordinados en una población de alrededor de 120 personas que han construido una comunidad “hecha a mano”. Por lo que, a pesar de la débil presencia de instituciones y gobiernos locales, la agencia de estos grupos y sus liderazgos han logrado cambios importantes en el tiempo.

Ilustración 4 Taller de inteligencia colectiva en la comunidad, la segunda parte del taller se enfocó en la identificación de los grupos de la comunidad, sus fortalezas, debilidades y oportunidades de mejora en sus modelos de gestión comunitaria

Reconocer e incorporar los liderazgos locales es tan poderoso como la mejor tecnología, ya que las experiencias previas, fortalezas y debilidades de estos grupos son una guía clave para construir modelos de gestión de energía en comunidades. Para lideresas y líderes de la comunidad “el diálogo, la participación y las decisiones colectivas”, al igual que “la honestidad y transparencia sobre los recursos” han sido importantes para mantener la confianza y la unidad para avanzar como comunidad. Es decir, sin relaciones de confianza no hay sostenibilidad.   

Ilustración 5 - La fase tres consistió en el dibujo de escenarios futuros con el acceso a la energía en la comunidad

Hace seis años, el Cuerpo de Paz junto a la empresa Solubrite instalaron kits solares, los cuales la comunidad valora muy bien porque la gran mayoría aún funciona y no necesitan baterías. Si bien son kits de capacidad limitada, suponen un ahorro en gastos del hogar – además de reducir desechos electrónicos. 

Ilustración 6 – imagen del tipo de kits solares encontrados en la comunidad de Dos Aguas. Fuente: Solubrite

“Yo lo pongo a cargar [el kit solar] durante el día y puedo cargar mi celular una vez para que la luz alcance en la noche” comentaba una encuestada, a lo que otro vecino añadía: “Depende del sol, si está nublado, carga menos, si hay buen sol estamos bien”. Las personas demostraron tener nociones importantes sobre los usos de la energía y si bien son kits de capacidad limitada, son un punto de partida para aumentar la generación de energía en la comunidad.

Sostenibilidad del acceso a energía

Ampliando la visión hacia las afueras de Dos Aguas, buscamos explorar donde hay otras microrredes aisladas cercanas a la comunidad y la sostenibilidad de éstas. Al consultar a la Oficina de Electrificación Rural (OER), la más cercana a Dos Aguas es la Isla de Taboga, mientras que el resto está en otras comunidades costeras e insulares que no tienen un modelo de gestión comunitaria, porque son operadas y administradas por las compañías de distribución energética.

Por lo tanto, no hay ejemplos de microrredes aisladas ni a base de energías limpias activas en comunidades con condiciones similares a las de Dos Aguas, ni de gestión comunitaria de la energía. No obstante, sí encontramos una microrred en desuso en la comunidad de Los Faldares, a unos 30 km de Dos Aguas, la cual también era manejada por la comunidad. Sin embargo, esta era a base de diésel, por lo que los altos costos del consumo de energía dificultaban el pago, sumado a poco mantenimiento y a capacidades administrativas limitadas. El resultado fue una corta vida del acceso a energía bajo este sistema para la comunidad.

Ilustración 7 - Georreferenciación de los casos de microrredes explorados en este ciclo de aprendizaje, el verde representa las microrredes activas (La Miel, Darién & Isla Taboga, Panamá), el naranja la comunidad considerada para la microrred solar (Dos Aguas); y microrredes en desuso

Los paneles solares aislados para hogares son tal vez el sistema más conocido en zonas remotas, exploramos algunos casos de estos sistemas instalados en Capira (Santa Rosa y Trinidad), Panamá Este (Tortí) y Kankintú (Comarca Ngäbe Buglé). La mayoría de estos casos resaltaron que el principal motivo de fracaso ha sido la falta de un modelo de gestión comunitario de la energía, la poca capacitación y/o facilidades de acceso a repuestos y tecnologías poco eficientes o no adecuadas al contexto.

Ilustración 8 - Casos explorados de comunidades con sistemas distribuidos de energía a través de paneles solares en estado incierto (naranja) y en desuso (rojo)

Una mirada hacia el futuro

En Panamá hay un alto nivel de acceso a energía y existe una gran variedad de tecnologías, productos y servicios que han contribuido a cerrar la brecha energética en las últimas décadas. Los costos cada vez más asequibles y la incursión de nuevas tecnologías potenciado la penetración de las renovables en zonas remotas donde no es viable realizar extensiones de redes eléctricas existentes. No obstante, el talón de Aquiles parece ser la identificación de modelos de gestión, operación y administración territorial de la energía en la última milla.

La intervención y el proceso de aprendizaje desde el caso de Dos Aguas continúa, la idea de instalar una microrred aislada se ha redirigido hacia sistemas individuales de paneles solares. En parte, los aprendizajes de este ciclo han aportado a esta decisión.

Sin embargo, la curiosidad y exploración de los elementos clave para la sostenibilidad del modelo de gestión del sistema de energía en Dos Aguas y sus usos productivos en la comunidad siguen en curso, y será la historia de un próximo blog.

El caso de Dos Aguas alimenta también la campaña global de los Laboratorios de Aceleración “Descubrir e Implementar”, que busca acelerar el cierre de la brecha de acceso a energía de 500 millones de personas a través del mapeo de innovaciones de base, modelos de gestión-financiación de acceso a energía y perspectivas etnográficas para mostrar caminos alternativos para lograr esta ambiciosa meta. ¡Conoce más y participa de este ejercicio de mapeo entrando a este enlace: https://bit.ly/3Nm7Ujo