Ceremonia de Reconocimiento del Sello de Igualdad de Género Subsecretaría de Relaciones Exteriores
26 de Agosto de 2025
Muy buenos días a todas y todos.
Quisiera comenzar reconociendo y felicitando al Ministerio, al Ministro Alberto van Klaveren, a la Subsecretaria Gloria de la Fuente, al equipo de la Dirección General Administrativa, al Comité de Igualdad de Género y a todas las personas que, desde distintas unidades, oficinas y consulados, han hecho posible este importante hito institucional.
Desde el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, nos llena de orgullo haber acompañado a la Subsecretaría de Relaciones Exteriores en este proceso exigente, pero profundamente transformador. Hoy no solo celebramos la obtención del nivel Oro del Sello de Igualdad de Género; celebramos también el compromiso sostenido, la capacidad técnica, y la voluntad política con que esta institución ha decidido avanzar hacia una diplomacia verdaderamente inclusiva, feminista y con enfoque de derechos humanos. Estamos particularmente orgullosas y satisfechas de haber podido apoyar, por medio del Sello, la bajada operativa de la Política Exterior Feminista.
En estos años de trabajo conjunto, hemos sido testigos de cómo la Subsecretaría no solo cumplió con los requerimientos técnicos del Sello, sino que convirtió este proceso en una oportunidad estratégica para fortalecer su institucionalidad, ordenar procesos, visibilizar inequidades, y sentar las bases de una gestión pública más justa y transformadora.
La creación y formalización de la División de Asuntos de Género, la implementación de políticas de conciliación para las tres dotaciones, incluyendo el personal en el exterior, el desarrollo de metodologías de presupuestos con enfoque de género, o la ampliación de la representación de mujeres en el Servicio Exterior, no son hechos aislados ni productos generados para cumplir con el Sello. Son expresiones concretas de una convicción institucional: que la igualdad de género no es negociable, y que debe permear tanto la gestión interna como el posicionamiento internacional de Chile.
Sabemos que no ha sido un camino fácil. El proceso del Sello es muy exigente e implicó sobrecargas y la necesidad de sostener el trabajo en contextos de alta complejidad institucional, y en paralelo a otros procesos de mejora institucional. Pero también sabemos que los logros alcanzados no son frágiles ni pasajeros. Son el resultado de estructuras creadas, capacidades instaladas y un trabajo colectivo que ha sabido avanzar con decisión, incluso en momentos de incertidumbre.
Queremos reconocer especialmente al equipo técnico del Sello, a las personas que integraron comités, lideraron capacitaciones, analizaron datos, levantaron indicadores y diseñaron protocolos. Cada documento, cada campaña, cada conversación facilitada en terreno ha sido parte de esta transformación. Desde el PNUD, valoramos profundamente la generosidad con la que esta Subsecretaría ha compartido sus aprendizajes, sus materiales y sus espacios, fortaleciendo el trabajo conjunto con otros servicios del Estado.
Hoy la Subsecretaría de Relaciones Exteriores no solo obtiene una certificación. Se posiciona como referente regional e internacional en la transversalización del enfoque de género en política exterior. Desde su rol en el Grupo de Amigos de la PEF, su liderazgo en espacios multilaterales, hasta el acompañamiento consular a mujeres víctimas de violencia en el exterior, esta institución ha demostrado que la igualdad sustantiva puede, y debe, estar en el centro de la acción diplomática.
Sabemos que los desafíos continúan. Persisten brechas, resistencias culturales, y riesgos de retroceso en este contexto de relaciones internacionales. Pero también sabemos que esta institución ha sembrado capacidades y ha construido comunidad. Y que esa comunidad —interna, interinstitucional e internacional— es la que permitirá sostener y proyectar los avances logrados.
Para que los avances logrados se proyecten en el tiempo, es clave mantener vivo el compromiso que esta institución, y la agenda de política exterior, tiene con la igualdad de género. Esto implica no solo cuidar lo que ya se ha construido, sino también seguir fortaleciendo el trabajo colectivo, la colaboración entre equipos y el diálogo constante con quienes impulsan esta agenda desde distintos espacios. Será importante seguir promoviendo espacios de formación, reflexión y comunicación que mantengan el tema presente en la vida cotidiana de la institución, especialmente de los y las diplomáticas en formación. También se vuelve fundamental involucrar activamente a nuevas generaciones de funcionarias y funcionarios, para asegurar la continuidad y renovación del proceso. A nivel más amplio, será valioso seguir compartiendo buenas prácticas, apoyando a otras instituciones del Estado en este camino, y manteniendo una participación activa en los espacios internacionales donde se discuten los derechos de las mujeres y diversidades. La experiencia de la Subsecretaría de relaciones Exteriores demuestra que el cambio es posible cuando hay convicción, trabajo sostenido y visión de futuro. Por eso, más que un cierre, esta certificación marca el inicio de una nueva etapa: una en la que la igualdad siga siendo una prioridad, no como un objetivo adicional, sino como parte de la agenda política de este país, a nivel internacional.
Muchas gracias por permitirnos ser parte de este camino. Felicitaciones por este logro colectivo. Y gracias, sobre todo, por demostrar que una política exterior feminista no es una declaración: es una práctica institucional concreta, medible y transformadora.
Muchísimas gracias.
"Hoy la Subsecretaría de Relaciones Exteriores no solo obtiene una certificación. Se posiciona como referente regional e internacional en la transversalización del enfoque de género en política exterior".Georgiana Braga-Orillard