Una conexión entre conservación, resiliencia y desarrollo local es clave para lograr resultados duraderos
Se fortalecerán las capacidades institucionales para proteger la biodiversidad marina
21 de Mayo de 2026
Tegucigalpa, Francisco Morazán; 21 de mayo de 2026 - Honduras posee una amplia riqueza natural y es reconocida como uno de los principales “hotspots” de biodiversidad del mundo. El país alberga una gran diversidad de ecosistemas, desde bosques húmedos tropicales hasta arrecifes coralinos, que son hogar de numerosas especies endémicas y en peligro de extinción. Sus costas, además, han sido designadas como santuario de tiburones y resguardan cerca de 60 especies de corales y más de 500 especies de peces, lo que posiciona al país como un territorio clave para la conservación marina en la región.
En este contexto, y en el marco del Día de la Biodiversidad, el país cuenta con el Parque Nacional Marino Islas de la Bahía (PNMIB), el área marino-costera más grande del Sistema Nacional de Áreas Protegidas de Honduras y una pieza clave para alcanzar la meta nacional de conservación efectiva en el marco de la iniciativa 30x30. Con una extensión de 647,153 hectáreas, distribuidas entre Roatán, Santos Guardiola, Utila y Guanaja, forma parte del Arrecife Mesoamericano y alberga ecosistemas como arrecifes de coral, manglares y pastos marinos.
Además de su valor ecológico, sostiene medios de vida para las comunidades del archipiélago a través de la pesca y el turismo, sectores fundamentales para la producción sostenible y el desarrollo local.
El PNMIB es administrado por el Instituto de Conservación Forestal (ICF) mediante un modelo de gobernanza participativa y de comanejo interinstitucional, que involucra a las municipalidades de Roatán, Santos Guardiola, Utila y Guanaja; la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente (SERNA), el Instituto Hondureño de Turismo, la Marina Mercante, organizaciones locales y socios internacionales.
Destaca el trabajo articulado de organizaciones locales como Bay Islands Conservation Association (BICA), el Roatán Marine Park (RMP), y organizaciones internacionales como CORAL, MARFUND y muchas otras cuyo trabajo y compromiso esta investido en promover el bienestar del arrecife y la sostenibilidad de los medios de vida de las comunidades que dependen de estos.
Esta articulación ha fortalecido la coordinación territorial y las capacidades de conservación frente a amenazas crecientes como el crecimiento urbano y turístico desordenado, la contaminación marina, la sobrepesca y los efectos del cambio climático, incluyendo el blanqueamiento de corales, las olas de sargazo y la pérdida de manglares.
Además, el país avanza en su posicionamiento como actor clave en la gobernanza oceánica tras la ratificación del Acuerdo sobre la Conservación y el Uso Sostenible de la Diversidad Biológica Marina (BBNJ) en zonas fuera de la jurisdicción nacional, que entró en vigor en enero del presente año, Honduras se posiciona como un actor comprometido con la gobernanza oceánica y la economía azul sostenible.
El acuerdo BBNJ es importante porque:
- Protege la mayor parte del océano global.
- Establece reglas claras donde antes no existían.
- Conserva biodiversidad crítica.
- Promueve justicia en el uso de los recursos.
- Apoya la lucha contra el cambio climático.
- Fortalece la cooperación entre países.
En pocas palabras, marca un antes y un después en la gobernanza de los océanos, al reconocer la alta mar como un patrimonio común que debe gestionarse de forma sostenible para las generaciones presentes y futuras.
Para fortalecer las acciones relacionadas con el cumplimiento del BBNJ, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), con financiamiento del Fondo para el Medio Ambiente Mundial, conocido por sus siglas en inglés como Global Environment Facility (GEF), junto a la SERNA, Marina Mercante, ICF y la Secretaría de Relaciones Exteriores ejecutará un proyecto orientado a fortalecer las capacidades institucionales para facilitar la implementación del Acuerdo que forman parte de la gobernanza ambiental.
"El trabajo coordinado entre el Estado y la comunidad impulsa la planificación espacial, reduce la contaminación, promueve el manejo sostenible de los recursos marinos y fortalece la resiliencia climática. En estos días me he reunido con alcaldes y organizaciones de Islas de la Bahía para conocer sus necesidades y orientar estratégicamente nuestro apoyo."
Alessandro Fracassetti | Representante Residente del PNUD en Honduras.
Alta vulnerabilidad y urgencia de acción
Honduras ocupa el tercer lugar en el Índice de Riesgo Climático 2025, debido a su alta exposición a fenómenos extremos como huracanes, sequías e inundaciones, agravada por la deforestación, la pobreza, así como por desafíos estructurales en la gestión ambiental.
Esto tiene un impacto directo sobre los ecosistemas y la pérdida de servicios ecosistémicos. Los fenómenos extremos afectan la biodiversidad, lo que a su vez aumenta la exposición y la vulnerabilidad frente a estos eventos.
En este contexto, la protección de la biodiversidad no solo es una prioridad ambiental, sino también una estrategia clave para reducir la vulnerabilidad climática del país.
"Hoy más que nunca, proteger los arrecifes de las Islas de la Bahía es proteger la vida, la esperanza y el futuro de Honduras. La evidencia es contundente: en 2023, estos arrecifes enfrentaron un estrés térmico extremo que provocó un blanqueamiento generalizado. Además, hasta el 80 % de las especies arrecifales dependen de los ecosistemas costeros asociados en alguna etapa de su vida, y los arrecifes sanos pueden reducir hasta en un 97 % la energía de las olas, ayudando a resguardar nuestras costas y comunidades."
Astrid Mejía | Bióloga marina y Especialista en Programas de Desarrollo Sostenible del PNUD en Honduras.
Por otra parte, el sistema más amplio de arrecifes mesoamericanos, del que las Islas de la Bahía son una parte clave, genera más de 4.500 millones de dólares estadounidenses en beneficios anuales (unos 3.9000 millones de dólares por turismo, 438 millones por protección costera y 183 millones por la pesca), sosteniendo medios de vida en toda la región.
En este sentido, hoy en el Día Internacional de la Biodiversidad, bajo el lema “Acción local para un impacto global”, se pone en el centro una idea poderosa: los grandes cambios comienzan a pequeña escala. El éxito de este plan para evitar la pérdida de biodiversidad depende de la fuerza de las acciones locales, del compromiso de comunidades, organizaciones y gobiernos trabajando conjuntamente.
Pero también es un llamamiento urgente. El tiempo corre. Para 2026, quedarán solo cuatro años para alcanzar las metas más cercanas del Plan de Biodiversidad.
Compromiso del PNUD con Honduras
El PNUD en Honduras ha acompañado al Estado en el cumplimiento de sus compromisos ante la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y el Acuerdo de París. Este apoyo incluye la preparación y presentación de cuatro Comunicaciones Nacionales, dos Informes Bienales de Transparencia (BTR), dos Informes Bienales de Actualización (BUR), las dos primeras Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC) y la actualización de la NDC 3.0. Asimismo, ha facilitado la movilización de recursos y la ejecución de proyectos del Fondo de Adaptación (FA 1 y FA 2), contribuyendo al fortalecimiento de la resiliencia del país.
Con su Programa de Pequeñas Donaciones (PPD) ha fortalecido a 226 organizaciones comunitarias en 54 municipios del país, quienes han liderado 258 proyectos, movilizando más de 440 millones de lempiras en ejecución fortaleciendo la participación comunitaria, para lograr el desarrollo sostenible y el cuidado del ambiente.
El trabajo conjunto entre el PNUD y el Estado de Honduras refleja un compromiso compartido con la protección de la diversidad biológica y la acción climática. A través de alianzas con instituciones, comunidades y actores locales, el PNUD ha impulsado iniciativas orientadas a conservar los ecosistemas y mejorar la gestión ambiental del país. Este apoyo consolida al PNUD como un socio estratégico de SERNA en la implementación de compromisos internacionales relacionados con los océanos, y el desarrollo sostenible.
Desde el PNUD, con el apoyo de donantes y junto a socios nacionales y locales, reafirmamos nuestro compromiso con la conservación y la cogestión de estos ecosistemas, porque cuidar el mar es también cuidar a las personas y su futuro hacia un desarrollo sostenible e inclusivo.
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Redacción periodística:
Alejandra Rodríguez | PNUD Honduras.
EDICIÓN WEB:
Anibal Barahona | PNUD Honduras.