Luchar contra el miedo, acabar con la tuberculosis

Cómo las comunidades congoleñas hacen frente a la enfermedad infecciosa más letal del mundo

23 de Marzo de 2026
Female scientist in a lab coat, purple gloves, and mask pipetting at a table.

Los resultados rápidos de las pruebas permiten que las personas con tuberculosis, especialmente quienes padecen formas más graves y resistentes a los medicamentos, comiencen el tratamiento adecuado sin demora.

Foto: PNUD República del Congo / Pascale Touloulou

Aunque la tuberculosis afecta gravemente a la salud, el miedo y el estigma también pueden ser mortales.

En la República Democrática del Congo (RDC) y la República del Congo, quienes viven con una de las enfermedades infecciosas más antiguas —y la más letal— suelen enfrentarse al rechazo. El estigma los disuade de hacerse las pruebas a tiempo o les impide contar con el apoyo necesario para completar tratamientos largos y exigentes, lo que permite que la enfermedad avance, mute y se propague.

Ante este desafío, comunidades, personal sanitario de primera línea y sistemas de salud están dando un paso al frente. En el PNUD, junto a gobiernos, el Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria (enlace disponible en inglés) y otros socios, trabajamos para combatir la desinformación y reforzar la detección temprana y el acceso al tratamiento.

Two women sit at a table with papers and a sign, one wears blue shirt.

El miedo, el estigma y la desinformación pueden hacer que las personas retrasen las pruebas de tuberculosis o abandonen el tratamiento, con consecuencias potencialmente mortales.

Foto: PNUD República del Congo / Pascale Touloulou

"Mi familia me rechazó", cuenta Fabrice Ilunga, sobreviviente de tuberculosis en Tshikapa (RDC).

Hoy, Fabrice trabaja para sensibilizar a su comunidad a través de OneImpact (enlace disponible en inglés), una innovadora aplicación digital para personas afectadas por esta enfermedad, con el apoyo de Stop TB Partnership (enlace disponible en inglés). A través del Club des Amis Damien, una red de voluntariado, ayuda a conectar a las personas con el personal de salud y a superar las barreras de acceso al tratamiento. Desde julio de 2025, más de 800 usuarios han enviado cerca de 900 reportes en tiempo real en cinco provincias, muchos de ellos relacionados con el estigma y la discriminación.

"Como expaciente, la confianza lo es todo. Mediamos con las familias y, cuando hace falta, derivamos a las personas a servicios de asistencia legal", añade Fabrice.

Estos datos también ofrecen información clave al Programa Nacional de Control de la Tuberculosis (enlace disponible en francés), ya que permiten identificar de inmediato brechas, como la escasez de medicamentos, y ayudan a las autoridades a mejorar los servicios y el acceso.

"He vivido la tuberculosis, así que estoy mejor preparado para hacer seguimiento de la calidad de los servicios. Por ejemplo, puedo evaluar la educación sanitaria que se ofrece o ayudar a reportar los efectos secundarios del tratamiento", explica Exaucé Manzambi, trabajador comunitario en Kinshasa (RDC).

En Nyiragongo (RDC), la inseguridad, el desplazamiento y la desconfianza generados por el conflicto también dificultan el acceso a la atención. A través de Action Damien (enlace disponible en francés), Gisèle Vwambale trabaja con líderes comunitarios y religiosos, así como con sobrevivientes de esta enfermedad, para generar conciencia, al tiempo que complementa la distribución de medicamentos de emergencia (enlace disponible en inglés) durante el conflicto en Kivu del Norte.

"Priorizamos la cercanía y los enfoques comunitarios para mantener la confianza y asegurar la continuidad de los servicios", afirma Gisèle.

En 24 provincias, Gisèle y sus colegas han logrado derivar a más personas con sospecha de tuberculosis para que se realicen pruebas, superando las metas en casi un 15 % a finales de 2025. Su labor comunitaria está ayudando a conectar con los servicios de salud a unas 125.000 personas (enlace disponible en inglés) que aún siguen sin tratamiento.

Doctor in white lab coat with her folded hands at a desk; stacks of folders and books nearby.

La Dra. Darrel Ornelle Elion Assiana dirige el laboratorio nacional de referencia de tuberculosis en Brazzaville (República del Congo), el cual ha ampliado significativamente su capacidad para ofrecer pruebas de tuberculosis más rápidas y precisas.

Foto: PNUD República del Congo / Pascale Touloulou

A lo largo del río Congo, en Brazzaville, la Dra. Darrel Ornelle Elion Assiana ha observado una discriminación similar relacionada con la tuberculosis en la República del Congo. Además del trabajo de sensibilización comunitaria, el sistema de salud debe garantizar pruebas y tratamientos rápidos para reducir al mínimo el impacto social y en la salud pública de la tuberculosis.

Ella dirige el Laboratorio Nacional de Referencia de Micobacterias (enlace disponible en inglés), que, junto con socios como la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha casi triplicado el número de centros de diagnóstico.

Desde 2018, el laboratorio ha sido modernizado hasta alcanzar el nivel de bioseguridad 3, cumpliendo con un alto estándar de la OMS. Estas mejoras han permitido a los técnicos analizar cultivos bacterianos y detectar resistencias (enlace disponible en inglés) a los medicamentos antituberculosos, lo que facilita a los médicos un diagnóstico más preciso.

Las mejoras también permitieron a las autoridades sanitarias ampliar el uso de las pruebas rápidas Xpert MTB/RIF a 31 centros de atención de la tuberculosis. Además, la implementación de un sistema de transporte de muestras biológicas desde zonas remotas contribuyó a mejorar aún más el acceso a los servicios.

"A veces, las personas no tienen los recursos económicos para desplazarse a los centros de diagnóstico. Para quienes viven lejos, ayudamos a agilizar el diagnóstico de la tuberculosis", afirma Mary Vincent Paola Passy Mambou, quien transporta muestras desde el Centro de Diagnóstico y Tratamiento Jane Vialle para su análisis.

El diagnóstico rápido permite iniciar sin demora un tratamiento que puede salvar vidas.

"El tiempo de entrega de los resultados es de unas 24 horas. Los pacientes valoran mucho este seguimiento ágil", señala la Dra. Elion Assiana.

Contar con servicios de laboratorio en el propio centro también ayuda a los médicos a evaluar con precisión las necesidades de cada paciente y a tomar decisiones de atención de forma inmediata. En el caso de la tuberculosis resistente a los medicamentos, permite hacer un seguimiento de la eficacia del tratamiento, algo clave para frenar la transmisión.

"Los médicos pueden prescribir los tratamientos con mayor seguridad", añade la Dra.

Two photographs: left: doctors and patient at a desk; right: hands sorting out medication.

Las mejoras en el diagnóstico de la tuberculosis permiten que más personas accedan al tratamiento y lo completen, un factor clave para acabar con la enfermedad.

Fotos: PNUD República del Congo / Pascale Touloulou

Entre 2022 y 2024, el uso de las pruebas moleculares recomendadas por la OMS aumentó un 133 %, más que duplicando (enlace disponible en inglés) las tasas de confirmación bacteriológica. Para 2023, las tasas de éxito del tratamiento alcanzaron el 86 %. Además, las muertes disminuyeron un 32 % entre 2015 y 2024.

Contar con una red de laboratorios sólida también refuerza la preparación y la resiliencia ante pandemias. Los servicios locales han reducido la necesidad de trasladar muestras a costosos laboratorios en Kinshasa, y los sistemas de transporte de muestras también se utilizan para pruebas del VIH y la viruela símica (o mpox), lo que fortalece la respuesta frente a otros brotes y epidemias.

White wall of a laboratory with a large sign and a smaller sign along a street; palm trees and cloudy sky behind.

Todas las mejoras en la República del Congo refuerzan la resiliencia del sistema de salud pública, incluidas las respuestas frente al VIH y la viruela símica.

Foto: PNUD República del Congo / Pascale Touloulou

Entre los países más afectados (enlace disponible en inglés), la RDC y la República del Congo están liderando los esfuerzos para poner fin a la tuberculosis a nivel mundial. Sin embargo, esta enfermedad aún causó 1,2 millones de muertes en todo el mundo en 2024. Ese mismo año, la financiación cayó a menos de un tercio (enlace disponible en inglés) de la meta global, y nuevos recortes amenazan estos avances logrados con tanto esfuerzo.

Con una inversión sostenida en los sistemas de salud y comunitarios —desde el personal de primera línea hasta las tecnologías móviles y los diagnósticos avanzados— los países y sus socios pueden dar un giro a la situación de la tuberculosis, transformando una enfermedad marcada por el miedo en una historia de resiliencia.