Gaza: reconstruyendo vidas mediante servicios, sentido de comunidad y oportunidades de empleo
4 de Febrero de 2026
En la foto, parte del terreno del Hospital Al Shifa, en la Ciudad de Gaza. Para apoyar la recuperación, desde el PNUD estamos creando empleo de emergencia en las áreas de salud y educación, y en el sector privado.
Mientras en Gaza se libraba una brutal guerra de dos años, los trabajadores de la salud tuvieron que soportar la mayor carga del trauma. Miles de médicos y estudiantes de medicina palestinos interrumpieron sus estudios —y pocos lograron continuar su formación— mientras trabajaban como voluntarios en clínicas y hospitales para salvar vidas y servir a sus comunidades.
Mediante apoyo al empleo de emergencia, en el PNUD hemos proporcionando oportunidades de trabajo en materia de atención de la salud, la educación y el sector privado. En total creamos 5.947 puestos de trabajo durante la guerra y financiamos 15.076 puestos a lo largo de seis años. Este empleo ha permitido a personas y familias satisfacer sus necesidades básicas, desarrollar competencias, reducir la desigualdad y aumentar el bienestar general.
En el Hospital Al Shifa, el mayor complejo médico y hospital central de la Franja de Gaza, hemos prestado apoyo a 610 empleados mediante contratos de empleo de emergencia, además de la rehabilitación de la infraestructura y el suministro de viviendas de emergencia para ampliar las instalaciones hospitalarias.
Shatha, Noor, Hamza, Mohammed y Tamer forman parte de la fuerza de trabajo cualificada y especializada, dispuesta a contribuir al servicio y la reconstrucción de sus comunidades en Gaza.
Shatha, de 26 años, tiene una licenciatura en enfermería y es madre de dos hijos. Pudo terminar sus estudios durante la guerra, asistiendo a clases en el hospital mientras trabajaba.
“Dejar a mis hijos e ir al hospital a estudiar fue difícil durante la guerra. Cuando trabajo, brindo a los pacientes apoyo emocional, no solo tratamiento médico”.
La enfermera Shatha consiguió obtener su licenciatura durante la guerra. Ahora espera poder cursar una maestría para seguir aprendiendo y brindar atención crítica.
Ahora Shatha espera finalizar una maestría para seguir aprendiendo y proporcionando cuidados médicos.
Por su parte, Noor, de 26 años, es médica general en el servicio de neumología. Durante la guerra fue desplazada al sur de Gaza y le resultó muy difícil estar lejos de su familia.
“Esta oportunidad ha mejorado mi carrera profesional y por día trato 25 casos; a veces más. Trabajo como médica general y a menudo atiendo a pacientes con asma y enfermedades pulmonares infecciosas. La guerra ha dificultado la vida de las personas: se utiliza leña como alternativa al gas, lo que aumenta las enfermedades respiratorias. También hay más infecciones virales debido al hacinamiento y a las difíciles condiciones de vida en las tiendas de campaña”.
Durante la guerra, Noor fue desplazada al sur de Gaza. Hoy trabaja como médica general en el departamento de neumología del Hospital Al Shifa.
Hamza, de 30 años, finalizó sus estudios en el Sudán en 2022 y también trabaja en el servicio de neurocirugía.
“Hemos tratado muchos casos difíciles de traumatismos craneales graves. La guerra nos quitó todo y estamos intentando empezar de nuevo y marcar la diferencia”.
Hamza, ahora médico general, tiene previsto especializarse en neurocirugía.
En el caso de Mohammed, de 31 años, él completó sus estudios en la Universidad Islámica y trabaja en el servicio de urgencias. Él mismo se está recuperando de una lesión y es un ejemplo de que la recuperación no es un concepto futuro: para los jóvenes trabajadores de la salud de Gaza, se está produciendo ahora mismo gracias a los servicios, la resiliencia y las oportunidades.
Hamza, médico general, planea especializarse en neurocirugía.
“En el servicio de urgencias atendemos a todo tipo de pacientes; ahora estamos viendo muchos casos de hipertensión e infecciones”.
En 2024, mientras trabajaba como médico, Mohammed recibió un disparo y se fracturó dos huesos de una pierna.
“Esta oportunidad me está ayudando a reconstruir mi vida y a financiar mi tratamiento. Espero recuperarme pronto para poder trabajar de forma eficaz. Mi movilidad está mejorando, pero necesito más tiempo para recuperarme por completo”.
Mohammed, que se está recuperando de una lesión, trabaja en el departamento de emergencias del Hospital Al Shifa.
Tamer, de 28 años, completó sus estudios en Egipto y es médico general especializado en neurocirugía.
“Al comienzo de la guerra, mi familia fue una de las primeras en ser desplazada al sur. Luego, pasé 17 meses trabajando como voluntario en el servicio de urgencias. Fue difícil ver a todas las personas que necesitaban atención urgente cuando carecíamos de suministros médicos”.
Tamer está decidido a ampliar sus conocimientos y convertirse en médico especialista.
“Con este nuevo contrato, he empezado de cero en el servicio de neurocirugía. Tengo pensado presentarme al examen de selección el mes que viene y mi principal prioridad es ser neurocirujano”.
Tras ser desplazado por la guerra, Tamer dedicó 17 meses como voluntario en el departamento de emergencias.
En el Hospital Al Shifa, además de la contratación de personal de urgencias, también proporcionamos equipos y servicios de eliminación de desechos médicos, equipos médicos y la renovación de instalaciones hospitalarias esenciales, como clínicas ambulatorias, redes de agua y electricidad, sistemas de aire acondicionado, mobiliario y reparación de ambulancias. Cinco viviendas de emergencia recientemente establecidas están ampliando las instalaciones hospitalarias esenciales. Estas intervenciones son posibles gracias al generoso apoyo de Alemania, Dinamarca, el Japón, Noruega, Qatar, la Agencia Sueca de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Sida, por sus siglas en inglés), la Palestinian American Medical Association (PAMA) y a Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Ahora, a pesar de la infraestructura destruida y la economía devastada, la recuperación está comenzando en Gaza. Para impulsar la revitalización económica, el empleo de emergencia es clave para impulsar la generación de ingresos, apoyar el desarrollo de competencias y fortalecer los servicios públicos, incluida la atención médica. Estos jóvenes profesionales médicos son una pequeña muestra de la mano de obra cualificada en Gaza que está lista para revitalizar sus comunidades si tienen la oportunidad de hacerlo.