Haití en una encrucijada: convergen los desafíos de la seguridad y el desarrollo

“Estamos listos para apoyar al pueblo haitiano", afirma Alexander De Croo, Administrador del PNUD

7 de Marzo de 2026
Group of people standing in a row on a tiled front porch, dressed in formal and traditional attire.

La primera misión a Haití del Administrador del PNUD, Alexander De Croo (centro), tiene lugar mientras el país se prepara para celebrar elecciones por primera vez en muchos años.

Foto: PNUD Haití

Alexander De Croo, Administrador del PNUD, afirma que el desarrollo y la seguridad deben avanzar de la mano mientras Haití enfrenta un año que podría ser transformador.

Su primera visita al país se produce en medio de una situación de seguridad crítica. Entre enero y noviembre del año pasado, más de 8.100 personas perdieron la vida.

A pesar de ello, su población joven, su diáspora, sus emprendedores e innovadores digitales ya están construyendo el país que desean ver.

Haití se encuentra en una encrucijada. Las necesidades humanitarias son inéditas en la región, con más de la mitad de la población requiriendo asistencia.

De Croo destaca que existe una oportunidad limitada para reconstruir la confianza en las instituciones, pero que ello requiere que la seguridad y el desarrollo se fortalezcan de manera conjunta y equilibrada.

Photograph of uniformed officers and officials walking together down a sunny street.

En 2025, el PNUD invirtió USD 73 millones en Haití con el objetivo de fortalecer la seguridad, mantener la continuidad institucional y fomentar la estabilización y el desarrollo económico.

Foto: PNUD Haití

"No puede desarrollarse plenamente ninguna inversión, ningún programa educativo ni ninguna iniciativa económica en un contexto donde las personas no puedan moverse con seguridad, donde las empresas no puedan operar con normalidad y donde las familias vivan con miedo", declara De Croo. "La seguridad y el desarrollo van de la mano. Sin seguridad, el desarrollo no puede arraigarse. Y sin desarrollo, la seguridad no puede sostenerse. Uno refuerza al otro; uno depende del otro".

Unas elecciones creíbles son la base de esa reconstrucción, y Haití se encuentra en una encrucijada decisiva tras el traspaso de autoridad al primer ministro: Alix Didier Fils-Aimé.

El país no ha celebrado elecciones en 10 años, no cuenta con un Parlamento funcional desde 2019 y, desde enero de 2023, carece de funcionarios electos a cualquier nivel del gobierno nacional, cuando expiraron los mandatos de sus últimos 10 senadores en funciones.

Durante sus reuniones en Puerto Príncipe con el primer ministro y otros líderes políticos y empresariales, De Croo explicó el apoyo que el PNUD brindará a los procesos electorales de este año. La organización administra el Fondo Electoral Conjunto y proporciona asistencia técnica y financiera al Consejo Electoral Provisional para garantizar que las elecciones sean creíbles, transparentes e inclusivas.

El PNUD nunca ha abandonado Haití. Con más de cinco décadas de presencia en el país, solo el año pasado invirtió 73 millones de dólares de los Estados Unidos (USD), un aumento del 80 % respecto al año anterior, para fortalecer la seguridad, garantizar la continuidad institucional y avanzar de manera simultánea en la estabilización y la transformación económica.

Three men in suits shake hands with a uniformed officer in a hallway.

Haití tiene una oportunidad limitada para recuperar la confianza institucional, pero esto solo será posible si la seguridad y el desarrollo reciben el mismo nivel de atención.

Foto: PNUD Haití

De Croo afirma que el enorme potencial económico de Haití sigue sin ser plenamente reconocido y es clave para garantizar que el desarrollo futuro del país permanezca en manos locales.

Se trata de un país muy joven: la edad media de la población es de 24 años, y este "dividendo demográfico", junto con el empoderamiento económico de las mujeres, representa una de las vías más seguras para avanzar. Solo la diáspora haitiana aporta más de USD 4.000 millones al año, una cifra muy superior a la asistencia oficial para el desarrollo.

Para que la recuperación económica se consolide como un pilar igual de importante en la estabilización del país, el PNUD apoya finanzas mixtas, la participación del sector privado y los pagos digitales, con el fin de reducir los costos de las remesas, fomentar pequeñas empresas y promover la inversión.

"El principal obstáculo no es el talento ni el espíritu emprendedor, sino el acceso al financiamiento y la confianza. El pueblo haitiano cuenta con la energía, la creatividad y la capacidad extraordinaria para encontrar soluciones donde otros solo ven obstáculos. La verdadera pregunta es: ¿cómo podemos generar las condiciones para que ese potencial florezca?"
— Alexander De Croo, Administrador del PNUD

Las herramientas digitales como el dinero móvil y las aplicaciones de inteligencia artificial ya están ampliando las oportunidades, incluso frente a importantes desafíos de seguridad. El PNUD invierte en habilidades digitales, programas de emprendimiento, tecnología cívica y alianzas con empresas de tecnofinanzas e innovación, asegurando que las personas jóvenes y las mujeres estén en el centro de la recuperación de Haití.

"He quedado inspirado por esta juventud líder y emprendedora que trabaja por un Haití que refleje sus ideas: programadores, inventores, educadores y activistas comunitarios. Esta generación ya está en movimiento", comenta De Croo. "Y nosotros, como PNUD, estamos aquí para escuchar, colaborar y actuar. Estamos listos para trabajar junto a esta generación y contribuir a construir un futuro mejor para Haití y para todos los haitianos".