SECONRED, MIDES y PNUD impulsan un modelo de resiliencia comunitaria y Protección Social Adaptativa (PSA) ante desastres

15 de Diciembre de 2025
Foto: PNUD Guatemala / Esteban Villagrán

El Programa de Naciones Unidas (PNUD) presentó el Modelo del Ecosistema de Resiliencia Comunitaria (MERC), que combina de manera innovadora información de amenazas naturales (SECONRED) con datos de vulnerabilidad socioeconómica (RSH). La integración de estas fuentes ha permitido generar un ecosistema de preparación comunitaria multiamenaza que, por primera vez en Guatemala, ofrece una visión territorial completa de quiénes son y dónde están ubicados los hogares más expuestos a emergencias. Esta herramienta será fundamental para orientar la focalización de recursos, la priorización territorial y la activación de mecanismos de protección social en contextos de crisis. Esta iniciativa es liderada por la Secretaría Ejecutiva de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (SECONRED), el Ministerio de Desarrollo Social (MIDES) y desarrollada con el apoyo técnico del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en Guatemala (PNUD).

El MERC representa un antes y un después en la gestión del riesgo. Por primera vez se cuenta con una herramienta que permite anticipar los impactos de las emergencias y activar ayudas antes de que las familias vulnerables sufran pérdidas. Este enfoque preventivo contrasta con el modelo reactivo que ha predominado durante décadas.

Un desafío histórico para el país

Guatemala es uno de los países más expuestos a desastres en la región. Inundaciones, deslizamientos, sequías y otros eventos climáticos afectan cada año a miles de hogares, muchos de ellos viviendo en condiciones de pobreza. Hasta ahora, la gestión del riesgo y la protección social funcionaban por separado, lo que dificultaba identificar con anticipación qué familias necesitaban apoyo urgente. En muchos casos, la ayuda llegaba tarde, obligando a los hogares a endeudarse o vender lo poco que tenían para enfrentar la emergencia. El MERC fue diseñado precisamente para cerrar esta brecha y conectar la información del riesgo con los sistemas sociales del Estado. Con ello se busca que ninguna familia vulnerable enfrente sola los efectos de una tormenta o evento climático.

El modelo integra por primera vez tres fuentes de información clave:

  • Mapas de amenaza de SECONRED, que identifican zonas expuestas a eventos como inundaciones o deslizamientos.
  • El Registro Social de Hogares (RSH) del MIDES, con datos sobre pobreza y condiciones de vida a nivel de hogar.
  • El Registro de Asentamientos Informales (RAI) de UDEVIPO, que muestra la precariedad de las viviendas y el nivel de riesgo físico de las comunidades.

Para unir estos sistemas, el MERC utiliza la unidad territorial “Lugar Poblado”, definida por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Esta escala permite relacionar pronósticos de eventos climáticos, como lluvia con información social y física con mayor precisión. Gracias a esta interoperabilidad, el Estado puede saber con claridad quiénes viven en las zonas en riesgo, qué condiciones enfrentan y qué tipo de apoyo necesitan antes de que llegue una emergencia.

El modelo se organiza en cinco fases que abarcan desde la preparación hasta la recuperación. Entre ellas, destaca la fase de acción anticipatoria, que permite activar ayudas directas cuando un pronóstico meteorológico supera umbrales preestablecidos. Por ejemplo, si se prevé una lluvia intensa que afectará a comunidades vulnerables, el sistema puede activar el Bono de Emergencia antes del impacto. Esto da a las familias recursos para comprar alimentos, reforzar sus viviendas o evacuar a tiempo, evitando que la crisis las empuje nuevamente a la pobreza.

Las demás fases completan un ciclo integral: la detección temprana de necesidades, la respuesta informada, el cálculo de daños comparado con el estado previo al desastre y la incorporación de esta información en la planificación a largo plazo. Esta visión permite que la recuperación sea más rápida, focalizada y sostenible.

Un modelo validado a nivel territorial

El MERC fue probado con datos de municipios con alta vulnerabilidad: Comapa (Jutiapa), Panzós (Alta Verapaz) y La Unión (Zacapa). Estos municipios piloto demostraron que la integración de datos entre MIDES y SECONRED es viable y eficaz, y que el Estado puede actuar con mayor rapidez y precisión frente a eventos climáticos. Las pruebas también confirmaron que el modelo funciona en territorios complejos, incluso en comunidades alejadas o de difícil acceso, lo que abre la puerta a su implementación nacional.

Para asegurar la sostenibilidad del MERC, se diseñó un paquete de formación que permitirá capacitar a funcionarios y actores locales en todo el país. Este enfoque incluye a equipos técnicos nacionales, autoridades locales y líderes comunitarios, lo que garantiza que el modelo no dependa de una administración específica, sino que se convierta en una capacidad instalada del Estado guatemalteco. El MERC representa un esfuerzo interinstitucional sin precedentes y fue posible gracias a la coordinación entre MIDES, SE-CONRED, PNUD y UDEVIPO.

Carlos Benitez, Representante Residente del PNUD en Guatemala expresó que, “El MERC es una herramienta que hace un llamado a la colaboración, compromiso y acción continua, buscando fortalecer la capacidad del Estado y de las comunidades para prevenir, anticipar, responder y recuperarse de las emergencias de manera más inclusiva y sostenible, con énfasis en la atención de la población en situación de mayor vulnerabilidad, como las mujeres jefas de hogar, comunidades indígenas y hogares en pobreza y pobreza extrema. Se invita a promover la apropiación del MERC y su sostenibilidad a largo plazo”.