ALASS para repensar el autoabastecimiento de alimentos

Posted 24 de Mayo de 2022

 

 

 

 Remate, en Villa Clara, es un Consejo Popular que queda a 42 kilómetros del poblado de Remedios, su cabecera municipal. En años anteriores, la producción de viandas en el territorio debía recorrer esa distancia antes de ser consumida en la comunidad, a razón de la disponibilidad de combustibles, transportes y estado de las vías.

Tras distribuirse la cuota de su venta en Remedios, como mínimo dos días después, regresaba parte de ella a la tierra donde se produjo para ser vendida, con un consecuente aumento de costo para productores, distribuidores, y en algunos casos para consumidores. 

 

Mapa de la zona norte de Villa Clara, Cuba. Al norte la ciudad de Remedios. Al sur, el Consejo Popular de Remate.

Delfina Claribel Arias es la Jefa del Consejo Popular en Remate, cuenta que así pasaba con buena parte de la producción de alimentos en el territorio, fruto de un modelo de gestión y distribución normalizado en buena parte del país.

 En el 2019, Remedios fue uno de los municipios que se incorporó al proyecto Autoabastecimiento Local y Seguridad Alimentaria (ALASS) parte del Programa de Apoyo Estratégico a la Seguridad Alimentaria Sostenible (SAS) del Ministerio de la Agricultura, implementado por el Instituto de Investigaciones en Fruticultura Tropical, acompañado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo y el cofinanciado mayoritariamente por la cooperación de la Unión Europea en el país.

“Ahora la cosa es distinta”, dice Arias, el Consejo Popular es "integrador” y se logra un ciclo cerrado con el proyecto, donde se produce y se vende todo lo que cultivamos primero en nuestra comunidad, y después compartimos el excedente con otros territorios, lo cual se convierte en incentivo para aumentar la producción. 

 

 

Delfina Claribel Arias, es la líder del Consejo Popular de Remate, Villa Clara.

En la localidad de Manzanares, en el municipio de Placetas, el fortalecimiento de las capacidades del proyecto también ha permitido cerrar ciclos, relata el Intendente del gobierno local, Yoandi Ramírez. Hoy se autoabastecen de viandas, y avanzamos hacia ese objetivo en torno a proteínas y frutales, logrando acortar la distancia en el acceso a los alimentos por los pobladores de esas zonas.

"El proyecto en Placetas ha sido una oportunidad para nosotros porque nos ha permitido vincular a productores que eran desconocidos y que no estaban encadenando sus acciones, principalmente los de ganado menor", relata Ramírez. "A través del diagnóstico fuimos levantando 27 productores entre ganado menor, hortalizas y viandas, pero particularmente en la producción de proteínas que era donde necesitábamos mayor acopio".

Placetas, municipio gran productor de cerdo, se ha visto severamente afectado en la disponibilidad de ese tipo de carne y así como en las fuentes de empleo, dada la dependencia de ese renglón de la importación de pienso subsidiado por el estado cuya disponibilidad decayó drásticamente en la etapa de la pandemia. En el marco de ALASS, el territorio se ha lanzado a buscar variantes en la producción de ganado menor, identificando productores cuyos resultados salían a empresas provinciales, nacionales o al mercado negro, sin la posibilidad de distribuir directamente en su territorio.

 A través del proyecto se dotaron de una serie de insumos para fortalecer su capacidad de producción a partir de las necesidades identificadas por los mismos productores y con un aprovechamiento óptimo de sus terrenos y cultivos propios.  Como consecuencia, en el mes de diciembre, dichos productores pudieron aportar a las demandas de la población a finales de año, fecha donde se adquieren mayores cantidades para las cenas tradicionales en familia.

 

 

Yoandi Ramírez, Intendente del Poder Popular del Municipio Placetas.

“Nosotros teníamos una amplia traición de cerdo, pero el carnero se lo dábamos a otras empresas fuera del territorio”, cuenta también Delfina Claribel, no lo vendíamos en Remate porque no teníamos un punto de venta de esa empresa. “Con la ayuda del proyecto hicimos un lugar de comercialización refrigerado para poder vender el carnero en la localidad y complementar ese valor proteico”.

Ese ejercicio se realiza en función de la diversificación de los valores nutricionales de la producción alimentaria del territorio, a partir de un ejercicio articulado de diagnóstico. Ahora también se siembra piña, remolacha y otros vegetales y frutas que antes no estábamos acostumbrados a comer.

 El intendente de Placetas advierte que el diagnóstico les permitió también planificar como actuar con la población envejecida y proyectar acciones para suplir sus necesidades nutricionales. Por ejemplo, en el hogar de embarazadas de la localidad, “hemos podido bajar el tiempo de estancias que estas pasaban en recomponer sus niveles nutricionales adecuados cuando llegaban con bajo peso, a partir del aporte que hacemos para garantizar su alimentación. Hemos hecho acciones similares con el hogar de ancianos y el Hospital Psiquiátrico, fruto del vínculo directo con productores locales.

 

 

 

 

 

 

El proyecto promueve a la alimentación no solo como un renglón económico, si no como parte esencial de un ejercicio articulado de gobernanza. En Remate, el diagnóstico hecho por instancias de salud se pudo identificar las necesidades nutricionales de niños, embarazadas y adultos mayores de la comunidad e integrarlos con prioridad a este ciclo de distribución local de alimentos.

Aun así, señala Delfina, cuesta aun cambiar paradigmas y procesos de trabajos, porque tiene también que ver con cambiar la cultura de alimentación para ser autosustentables.  Por ejemplo, en los mismos centros educacionales para poder adaptar a los niños a comer otros tipos de ensalada, zanahoria, remolacha, que complementen su dieta de manera balanceada. Esto también se fortalece con talleres educativos de otro de los proyectos del Programa SAS.

Con la Federación de Mujeres Cubanas, relata, incorporamos a mujeres productoras y ahora son dueñas de su espacio, tiene su tierra a su nombre y no dependen de la decisión de su esposo para dirigir sus producciones. Durante la pandemia pudimos seguir trabajando y pudimos ver que dan resultados. Yo no me quiero jubilar hasta que no poder acompañar el avance del proyecto.

 

 

El proyecto ALASS promueve un cambio de perspectiva en el enfoque productivista de los sistemas alimentarios e incorpora un abordaje sistémico, articulado en lo local, donde la nutrición, la sostenibilidad ambiental, la equidad y la descentralización se convierten en ejes centrales. Una perspectiva que intenta sustentar la autosuficiencia alimentaria de forma sostenible y nutritiva.

"Al proyecto aún le falta", indica Yoandi Tamirez, "pero esperamos que se quede como sistema de trabajo y que contribuya a elevar el nivel de vida de la población en lo adelante, si no hemos avanzado".