La cifras de Chile y la región a propósito del lanzamiento del Informe Mundial sobre Desarrollo Humano 2025.
Radiografía del desarrollo humano en Chile: entre logros sociales y brechas estructurales
8 de Mayo de 2025
Chile mantiene el liderazgo en desarrollo humano en la región, aunque con persistentes desigualdades como desafíos.
8 de mayo de 2025, Santiago de Chile.
El Informe sobre Desarrollo Humano 2025 a nivel global, titulado Un llamado a decidir: personas y posibilidades en la era de Inteligencia Artificial, sostiene que el impacto de la inteligencia artificial (IA) sobre el desarrollo humano no está predeterminado por la tecnología, sino que depende de las decisiones sociales y políticas que tomemos hoy. El informe diagnostica un estancamiento preocupante del desarrollo humano global tras la pandemia, junto con una creciente desigualdad entre países. En este contexto, la IA representa tanto una oportunidad transformadora como un riesgo amplificador de desigualdades. La propuesta central es avanzar hacia un “economía de la complementariedad” entre personas y máquinas, donde la IA potencie capacidades humanas en vez de reemplazarlas. Para ello, se plantean tres líneas de acción: fomentar innovaciones que prioricen el bienestar social, invertir en capacidades críticas (educación, salud) y rediseñar instituciones que promuevan agencia y equidad social, todo esto para explotar el potencial de desarrollo que conlleva la IA.
En cuanto al nivel del desarrollo humano, Chile destaca por mantener una trayectoria ascendente en un escenario de ralentización global del Índice de Desarrollo Humano (IDH)[1] tras la pandemia y múltiples crisis, que también ha caracterizado a América Latina y el Caribe. Según el reporte, Chile alcanzó en 2023 una puntuación de 0,87 en el IDH, ubicándose en el puesto 45 a nivel mundial y dentro del grupo de países con desarrollo humano "muy alto".
Este resultado refleja un avance sostenido desde 1990, cuando su IDH era de apenas 0,71. En términos de bienestar, Chile exhibe una esperanza de vida de 81,2 años, superior al promedio global (73,4) y comparable con economías desarrolladas (los países de la Organización para la Cooperación y el Desarollo, OCDE, promedian 80,6 años). En educación, los años esperados de escolarización alcanzan los 16,9 años, superando incluso a países como Portugal o Corea del Sur, mientras que los años promedio de escolaridad llegan a 11,3. Sin embargo, el PIB per cápita en paridad de poder adquisitivo (28.047 USD) se mantiene lejos del promedio de los países con desarrollo humano muy alto (53.014 USD), evidenciando una brecha estructural significativa.
A pesar de los avances sostenidos en salud, educación e ingresos, persisten importantes desafíos en equidad. Al ajustar por desigualdad (IDH-D), el valor cae a 0,72, reflejando una pérdida del 17,6%, más del doble que el promedio del grupo de países con desarrollo humano muy alto, especialmente por la alta concentración del ingreso. Como revela el Índice de Desarrollo Humano Comunal elaborado por el PNUD en Chile, esta desigualdad también se manifiesta territorialmente: comunas de mayores ingresos presentan niveles de desarrollo similares a los países del norte global, mientras que otras en ciertas regiones exhiben indicadores cercanos a países de desarrollo bajo.
En materia de género, Chile muestra un Índice de Desarrollo de Género de 0,96 y un Índice de Desigualdad de Género de 0,10, con avances en educación y salud, pero rezagos en ingresos y participación laboral femenina (cercana al 52%). Finalmente, el Índice de Desarrollo Humano Ajustado por Presiones Planetarias de 0,78 muestra que Chile mantiene un desarrollo elevado con impactos ambientales moderados, superando incluso a economías más ricas, pero más contaminantes. Este índice ajusta el nivel de desarrollo humano según las emisiones de dióxido de carbono per cápita (basadas en la producción) y la huella material por persona, como forma de contabilizar el impacto ambiental excesivo.
Análisis de los datos de Chile por Rodrigo Herrera, Maya Zilveti y Vicente Silva.
[1] El IDH es un indicador que mide el estado de desarrollo en torno a tres dimensiones clave: esperanza de vida, acceso a educación formal y a ingresos.