Hito desarrollado en La Fábrica de Renca, General Freire 4911
Lanzamiento del estudio: Caracterización sociolaboral de las mujeres cuidadoras para su inserción laboral. Insumos para la construcción de un modelo con proyección nacional
11 de Junio de 2026
Muy buenos días a todas y todos.
Quiero comenzar agradeciendo al alcalde Claudio Castro por confiar en la asistencia técnica del PNUD para realizar el estudio que hoy nos convoca. También al Subsecretario del Trabajo Gustavo Rosende y a Luz Henríquez por inspirar este estudio.
Asimismo, saludo a la Sra. Yukiko Arai, directora de la OIT para el Cono Sur de América Latina y a Patricia Roa, Oficial de Programación de la misma institución. También a Maricel Sauterel, Coordinadora de Programas de ONU Mujeres en Chile.
Para el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en Chile, es una alegría reunirnos hoy para lanzar una publicación que aborda un tema clave para el país: el impacto de la organización social del cuidado no remunerado en la participación laboral de las mujeres.
Este estudio se inscribe en una larga trayectoria de nuestra oficina en el análisis de las barreras persistentes que enfrentan las mujeres para ejercer la agencia en diversos ámbitos: para desempeñar un puesto de trabajo (tenemos dos publicaciones conjuntas con OIT sobre este tema) y para acceder a cargos de poder, tanto político como económico. Hemos además liderado intervenciones en temas de violencia y acceso a la justicia. Y, más recientemente, la oficina del PNUD Chile ha participado en importantes iniciativas en temas de cuidados. Por ejemplo: generó evidencia y elaboró recomendaciones para el Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados (Chile Cuida); desarrolló, en conjunto con las Subsecretarías de Economía y de Servicios Sociales, una investigación sobre la Integración del Sector Privado al Sistema de Apoyos y Cuidados. También hemos realizado estimaciones que muestran que una expansión gradual del sistema de cuidados podría generar alrededor de 200 mil empleos en Chile.
No quiero hacer spoiler de lo que presentará Patricia en unos minutos. Así que solo me referiré a dos aspectos que me parecieron especialmente destacables de esta publicación. En primer lugar, la centralidad de los cuidados en la cotidianeidad de las mujeres. En sus relatos, cuidar es el eje que organiza sus vidas, lo que define la viabilidad de sus proyectos y también sus renuncias.
En segundo lugar, este estudio evidencia que los impactos del desempeño de las tareas de cuidado son sumamente complejos. No es lo mismo cuidar a niños, niñas y adolescentes durante una etapa acotada de la vida, que cuidar a personas adultas dependientes, con discapacidad o con enfermedades crónicas, cuyas necesidades de cuidado se intensifican con el tiempo. En el caso de niños, niñas y adolescentes, satisfacer sus necesidades de cuidado conlleva a menudo la retirada transitoria de las mujeres del mercado laboral. En cambio, cuidar a personas adultas dependientes, muchas veces se traduce en una desvinculación sostenida del mundo del trabajo remunerado, en la renuncia casi total a sus proyectos de vida, en un desgaste emocional prolongado y en una pobreza de tiempo permanente. Comprender esta diferencia es clave para impulsar políticas públicas nacionales y también locales pertinentes, que promuevan la corresponsabilidad social en los cuidados y mercados laborales menos rígidos.
Estoy segura de que los resultados de este estudio serán un insumo relevante para ello. Como hemos sostenido muchas veces en el PNUD: la carga desproporcionada del cuidado no remunerado en las mujeres no solo afecta sus trayectorias laborales y su capacidad para ser económicamente autónomas. También restringe el aporte que ellas pueden realizar a la sociedad y limitan el potencial de crecimiento y productividad del país. Por ello, fortalecer los sistemas de cuidado no es solo una aspiración normativa. Es también una condición ineludible para el desarrollo de Chile.
Muchas gracias.