Jornada Balance Participativo de la Estrategia Nacional de Integridad Pública
22 de Agosto de 2025
Muy buenos días a todas y todos.
Saludo a la Ministra Secretaria General de la Presidencia, Macarena Lobos,
A la Contralora General de la República, Dorothy Pérez,
A la Directora de ChileCompra y Presidenta de la Alianza Anticorrupción UNCAC, Verónica Valle,
A la Secretaria Ejecutiva de la Comisión Presidencial de Integridad Pública y Transparencia de la SEGPRES, Valeria Lübbert.
En primer lugar, quisiera agradecer la invitación a este balance de la Estrategia Nacional de Integridad Pública (ENIP). Eventos como este dan vida a la transparencia, pues permiten compartir con la ciudadanía el avance de las políticas estatales, algo clave para fortalecer la confianza de las personas en las instituciones públicas.
Desde el PNUD, hemos tenido el privilegio de colaborar con esta Estrategia en diversos momentos. En su diseño, pero también en su implementación. Por ejemplo, hemos apoyado el levantamiento de estándares y experiencias para los futuros planes de integridad municipales, que serán obligatorios si se aprueba el proyecto de ley correspondiente. También hemos trabajado junto a la Comisión de Integridad, la Contraloría General de la República, el Servicio Civil y SUBDERE en el acompañamiento a municipios para la elaboración de códigos de ética; entre otras iniciativas.
Gracias a esta colaboración, hemos sido testigos privilegiados de los avances de la Estrategia, que ya va en su segundo año de implementación. Reconocemos el compromiso sostenido del Ministerio Secretaría General de la Presidencia (SEGPRES) y, en particular, de la Comisión de Integridad Pública y Transparencia, por mantener vigente y activa esta política clave para el fortalecimiento institucional del país.
Valoramos especialmente que la Estrategia Nacional de Integridad Pública se asuma como una política de Estado que involucra a múltiples poderes e instituciones y no solo un esfuerzo del gobierno central. Esta articulación se refleja también en la Alianza Anticorrupción UNCAC Chile, actualmente presidida por ChileCompra, con la Comisión de Integridad en la vicepresidencia y con la coordinación permanente del PNUD y la Contraloría.
Desde el PNUD estamos convencidos que la integridad pública es un pilar fundamental para cuidar la democracia, profundizar la descentralización, fortalecer la gestión territorial y enfrentar los desafíos de seguridad.
Esta convicción es siempre relevante. Y eso lo sabemos todas las instituciones que estamos aquí presentes y que compartimos el compromiso con la integridad pública. Sin embargo, la proximidad de elecciones nacionales para elegir a un nuevo presidente y a un nuevo Congreso le otorgan una renovada urgencia. Me referiré brevemente a tres aspectos que avalan el rol clave de la integridad pública para el desarrollo humano sostenible en el contexto actual:
Primero, la integridad es esencial para la legitimidad del Estado y la confianza ciudadana. En un año electoral, estas percepciones influyen directamente en la relación de la ciudadanía con la democracia. El Informe sobre Desarrollo Humano en Chile 2024, “¿Por qué nos cuesta cambiar?”, confirma esta relevancia. Esta publicación muestra que la ciudadanía atribuye el estancamiento que percibe actualmente en el país en gran parte, al mal desempeño de los liderazgos políticos (tanto de gobierno como de oposición).
Considera que estos actores han incumplido de manera sostenida importantes promesas de cambio en materia de derechos y protección social. Al consultar sobre cuál es la principal debilidad de estos liderazgos, el 23,2% de las personas encuestadas responde que ponen por delante sus intereses personales, y el 18,9% que priorizan sus ideologías políticas, por sobre las necesidades del país.
Frente a estas percepciones, la transparencia, la rendición de cuentas y el control del uso de recursos públicos son herramientas claves para fortalecer la democracia. Y en este sentido, la integridad institucional no es solo un principio ético, sino una condición operativa para que el Estado funcione con eficacia, justicia y credibilidad. Por ello, destacamos el foco de la Estrategia en el funcionamiento de los partidos y el desarrollo de las campañas electorales.
Segundo, en el marco del proceso de descentralización que vive Chile, es urgente atender las desigualdades territoriales. La baja ejecución del gasto público por gobiernos locales —solo un 3% del PIB, frente al promedio OCDE del 17%— evidencia una brecha crítica. Por ello, es indispensable fortalecer las capacidades actuales de los gobiernos subnacionales. Por ejemplo, el 45% de las unidades de control municipal cuentan con solo una o dos personas. La integridad en los territorios es clave para garantizar políticas públicas pertinentes, efectivas y legítimas, y para prevenir la penetración de intereses ilícitos.
En la Estrategia, hay 17 medidas que se refieren explícitamente a municipalidades y 5 a gobiernos regionales - esto sin contar varias otras que se refieren a la administración pública o a los recursos públicos o transparencia en general. Pero quisiera destacar también las medidas orientadas a aumentar la independencia, a mejorar la profesionalización de las unidades de control municipal, a establecer mayores controles para las corporaciones municipales y, a informar y rendir cuentas a los consejos regionales sobre las transferencias e inversiones de los gobiernos regionales.
Tercero, la seguridad pública se ha convertido en una de las principales preocupaciones ciudadanas. Enfrentarla desde una perspectiva de desarrollo implica avanzar hacia estrategias integrales, preventivas y centradas en las personas. La puesta en marcha del nuevo Ministerio de Seguridad Pública y del Sistema de Seguridad Pública exige asegurar la integridad en todos sus niveles —central, regional y municipal— para que esta institucionalidad responda con eficacia y credibilidad.
La Estrategia Nacional de Integridad Pública plantea importantes medidas en materias de seguridad. Por ejemplo, reforzar la idoneidad y probidad de las Fuerzas Armadas, de Orden y Seguridad, regular la puerta giratoria, fortalecer auditorías y control interno, entre otras. Frente al fenómeno del crimen organizado, mantener la integridad y evitar la captura de nuestras instituciones por parte de intereses ilícitos es indispensable, y bajo esas mismas consideraciones, nos parece también sumamente importante fortalecer la Unidad de Análisis Financiero en la detección del lavado de activos, reforzar la prevención de delitos en las contrataciones de seguridad y defensa, fortalecer el rol de la Contraloría en la fiscalización del gasto en defensa y seguridad y controlar el financiamiento de campañas para evitar la infiltración del crimen organizado.
Quiero finalizar mis palabras agradeciendo la oportunidad de participar en este espacio de balance participativo, que refleja el espíritu colaborativo y plural de la Estrategia Nacional de Integridad Pública. Manifestamos la disposición a continuar trabajando juntos para construir un Estado más íntegro, cercano y confiable para todas las personas.
Muchas gracias.
"La transparencia, la rendición de cuentas y el control del uso de recursos públicos son herramientas claves para fortalecer la democracia. Y en este sentido, la integridad institucional no es solo un principio ético, sino una condición operativa para que el Estado funcione con eficacia, justicia y credibilidad".Georgiana Braga-Orillard