Biodiversidad, Cambio Climático y Bienestar Social

Estrategia Nacional de Biodiversidad de Chile 2025-2030

1 de Octubre de 2026
Chile.

Durante las últimas décadas hemos sido testigos de eventos extremos, como inundaciones, huracanes o incendios, más lluvias concentradas en el tiempo, más fuertes e impredecibles, altas temperaturas y marejadas con mayor frecuencia, que se convierten en la antesala de desastres de origen natural. Todos estos eventos se incrementan a medida que pasan los años, lo que coincide con los modelos predictivos y evidencia científica descrita por el World Meteorological Organization, Naciones Unidas, y el Panel Intergubernamental de Cambio Climático. Esto se expresa en daños sobre la infraestructura crítica, como puentes, carreteras, viviendas, o desbordes de ríos y quebradas. Las inundaciones con efectos sociales se dan básicamente por la amplificación social de las amenazas, a saber: viviendas en áreas de inundación de ríos, esteros, quebradas, cambios de uso de suelo de forma incremental, con efectos evidentes en zonas costeras o dunas, pérdida de bosque nativo, olvidamos que los ríos tienen memoria, y que los patrones climáticos han cambiado. El rol de los ecosistemas en la reducción del riesgo de desastre no ha tenido la atención necesaria para la implementación de acciones transversales, y efectivas.  

Ya son bien conocidas las causas subyacentes o factores forzantes de estos drivers de cambio y los efectos sobre las personas y los ecosistemas. El Panel Intergubernamental sobre Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos de CBD, ha generado varias publicaciones con evidencia sobre el deterioro de la biodiversidad y el incremento de efectos sociales y económicos de aquello y sus causas.

Para revertir esta tendencia, la respuesta a nivel global ha sido avanzar en 23 metas globales al 2030 y una visión al 2050, descritas en el Marco Global de Biodiversidad Kunming Montreal (MGBKM).  En este Marco, los compromisos se concentran en restaurar, conservar, manejar de forma cuidadosa la biodiversidad1, reducir los incentivos perjudiciales, aumentando los positivos y retornar las contribuciones de la naturaleza a las personas, entre otros. Para ello, los países que son parte del Convenio de Diversidad Biológica (196 países) y que este 19 de Octubre 2026 se reúnen para evaluar avances en Armenia (COP17 CBD), han actualizado o ratificado de las Estrategias Nacionales de Biodiversidad y sus Planes de Acción.  

El mensaje se puede resumir en la necesidad de protegernos con la naturaleza, y no defendernos de ella, porque al alterarla sistemáticamente, estamos aumentando la vulnerabilidad social y el riesgo de desastre.  

Compromisos nacionales para reducir la pérdida de biodiversidad y fortalecer alianzas para su conservación  

La respuesta global y nacional para enfrentar la sostenida pérdida de biodiversidad y los efectos negativos sobre las personas y las economías, es actuar en conjunto con toda la sociedad.  

Chile actualizó su Estrategia Nacional de Biodiversidad (ENB) y el Plan de Acción Nacional, entre el 2023 y 2026, en un proceso que incluyó a diversos actores de la sociedad, liderado por el Ministerio del Medio Ambiente, el apoyo técnico del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo. La señalada Estrategia constituye una política pública transversal para hacer frente a la pérdida de biodiversidad y sus crecientes amenazas a escala global y nacional.  

Es también una oportunidad para la acción conjunta y coordinada. Los esfuerzos aislados, no son suficientes para hacer frente a la pérdida de biodiversidad y sus crecientes amenazas, por lo que se requiere más que nunca avanzar de forma transversal y coordinada, involucrando a los diferentes sectores. La biodiversidad es un bien intrínsecamente común, por lo que su cuidado, protección y restauración es una tarea en la que debemos enfocar esfuerzos colaborativos y coherentes, ya que  

Los actores sociales, sean públicos o privados, deben actuar en diversas escalas, con lineamientos claros, financiamiento y disposición a la transformación de procesos, considerando la evidencia científica y cambiar aquello que no ha funcionado hasta ahora, a pesar de los avances institucionales y del conocimiento.  

La Estrategia Nacional de Biodiversidad, en tanto, es un instrumento de política pública que nació y ha crecido al amparo de la institucionalidad ambiental, que invita como ninguna otra política pública a generar alianzas y medidas concretas, con una mirada transversal e integrada para conservar la biodiversidad. Lo anterior junto al Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas deberá conducir esfuerzos políticos y de conocimiento sólidos que impacten positivamente en la conservación de la biodiversidad y uso sustentable de sus recursos, que son la clave de nuestro desarrollo económico.

Entre el 19 y 30 de Octubre próximo, 196 países que son parte del Convenio de Diversidad Biológica se darán cita para evaluar avances y consolidar esfuerzos, Chile será parte de esta reunión, presentando el Séptimo Reporte Nacional, entre otros. El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo a dado apoyo al país desde 2023 a la fecha, a través del proyecto GEF “Umbrella Programme to Support NBSAP Update and the National Reports”.