Soluciones de energías renovables para impulsar el desarrollo de sistemas alimentarios locales en municipios cubanos   

30 de Abril de 2026
Photograph of a windmill tower with blades against a blue sky.

72 productores se benefician con tecnologías de energías renovables para el riego aportadas por el proyecto ALASS.

Con energía renovable, los días y las noches de Islenys García y sus compañeras de trabajo han comenzado a cambiar.  

"Antes pasábamos mucho trabajo almacenando el agua en un tanquecito para usarla lo mismo para la producción de tomate, pepino, habichuela, lechuga que para los animales", recuerda Islenys. "Ahora puedo darles agua fresca a los conejitos todos los días y cerrar el ciclo: lo que antes era desperdicio de hortalizas, hoy lo reciclo como alimento para los animales. La tecnología ha significado para mí facilidad, felicidad y una mejora para el bienestar".  

 Su finca "Dos Ríos" en Placetas, Villa Clara, de la Cooperativa de Créditos y Servicios (CCS) Damián Cabrera, recibió un molino a viento y un panel solar como parte de las acciones del proyecto ALASS, Autoabastecimiento local para una alimentación sostenible y sana.

ALASS es apoyado por la Unión Europea en Cuba e implementado por el Ministerio de la Agricultura y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en Cuba.

El proyecto ha logrado instalar una potencia de 500 kWp  con el uso de fuentes renovables de energía para hacer posible la sostenibilidad energética de los sistemas alimentarios locales.  

En 6 municipios de Cuba, 127 hectáreas dedicadas al cultivo de frutas, hortalizas y viandas, alimento animal y ganado menor cuentan con tecnologías basadas en fuentes renovables para la producción de alimentos.   

Entre las tecnologías adquiridas y en explotación se destacan 89 molinos a vientos, 43 bombas solares para el abasto de agua a los animales y 74 sistemas de riego fotovoltaico.  

En el municipio de Remedios, Abel González López (CCS José Martí) lidera una finca de 3.42 hectáreas que emplea a 13 trabajadores. Antes de que ALASS le facilitara la casa de posturas, umbráculo y bomba de agua con paneles solares, su rutina implicaba en gran parte desgaste físico.  

"La rutina era levantarse a la 1 o 2 de la mañana para regar el área y estabilizar las turbinas, pues se apagan sin corriente eléctrica estable. Significaba estar la noche entera en vela", relata Abel.  

Greenhouse with rows of leafy greens under an orange arched cover, misting system in use.

La tecnología instalada en la finca de Abel le ha permitido garantizar el riego de una parte de sus cultivos durante todo el año.

Hoy, su realidad es diferente: "Los cultivos son seres vivos, llevan agua cuando lo necesitan. Ahora mismo tengo una col fuera de temporada que, si no tuviese el riego con los paneles, se perdería. Para nosotros esto es lo máximo, nos da independencia, solo dependemos del sol. De lo contrario, hubiera quebrado".  

 A su vez, en el manejo de la ganadería, el proyecto ALASS ha contribuido a la creación de nuevos cuartones con el apoyo de 14 cercas eléctricas con paneles fotovoltaicos y se espera el arribo de 6 calentadores solares para la limpieza y desinfección de queserías y centros para el sacrificio de ganado.  

Photograph of a man operating a small red tractor with front loader on a dirt field.

En la finca de Abel laboran unos 13 trabajadores.

Yasser Miguel Díaz  Capdesuñer, experto en Política de la Dirección de Ingeniería Agropecuaria del Ministerio de la Agricultura (MINAG), explica que el país busca alcanzar las 2,000 hectáreas bajo riego para 2026.  Indica que es una de las prioridades fundamentales de ese organismo y estas acciones contribuyen a ese resultado.  

“Actualmente, el área cultivable bajo riego de la agricultura no sobrepasa el 10%”, señala el especialista. “En este escenario de limitación de recursos, el riego a partir de fuentes renovables propicia ventajas fundamentales: alcanzar la soberanía energética, aumentar los rendimientos en al menos un 30% y garantizar el abasto a la ganadería. El aporte de la cooperación es decisivo”.  El proyecto ALASS ya ha logrado poner bajo riego utilizando la energía solar a 123 ha y espera poder llegar a 323 ha, lo que representa el 13.6% de lo previsto por el país.

En Santa Clara, la tradición ganadera de cuatro generaciones en la finca "Los Cueto", perteneciente a la  Cooperativa de  Créditos y  Servicios  21 de septiembre, hoy se alimenta de energía solar.  Alfonso Cueto Ruíz utiliza ahora un sistema de riego fotovoltaico para garantizar el alimento de su ganado ovino-caprino.  

"Antes casi no había riego, solo cuando cayera del cielo. Ahora hay más desarrollo, los animales crecen más rápido y se alimentan mejor", explica Alfonso. "Ahorro tiempo y casi no hay desperdicio. En una palabra, esta tecnología significa desarrollo".  

A través de estas acciones del proyecto, el impulso de la transición energética para la producción de alimentos con la adquisición y puesta en marcha de tecnologías basadas en energía renovable contribuye al autoabastecimiento alimentario local, así como a la sostenibilidad ambiental y la reducción de emisiones de carbono.