La Red Nacional de Coros Juveniles y Orquesta sigue creando experiencias que trascienden el campo del arte
Tres conciertos con propósito
8 de Octubre de 2025
PNUD/Delis Montenegro
Cuando pensamos en actividades artísticas, solemos imaginar una agenda cultural enfocada en el entretenimiento y el ocio. Pero ¿cómo podemos ir más allá de eso? Aquellos que comprenden el verdadero propósito de las artes logran ser agentes de cambio y un verdadero reflejo de nuestra condición humana más allá de las palabras.
Las comunidades encuentran en sus tradiciones, reuniones y celebraciones espacios de convivencia que fortalecen lazos, transmiten valores y construyen memorias compartidas. En esos encuentros, la cultura deja de ser un espectáculo para convertirse en una experiencia viva, e inclusive transformadora. La manera en que participamos y nos relacionamos con la cultura requiere un cambio en la forma en la que percibimos las actividades culturales y artísticas. Estos cambios de perspectivas nacen en los pequeños espacios, crece con la colaboración y se amplifica en cada acción colectiva.
La Red de Orquestas y Coros Juveniles de Panamá se inserta en comunidades diversas para impulsar ese cambio de mirada, donde el arte no solo se contempla o se trabaja. Este cambio se puede ver reflejado en las familias que se involucran en las actividades de sus niños y niñas, en el acompañamiento de las instituciones y asociaciones afines a las regiones y cada uno de los espectadores que ven oportunidades de desarrollo con el aprendizaje del arte.
PNUD/Delis Montenegro
En tan solo un fin de semana, la Red llevó la música a distintos rincones con una serie de conciertos enfocados en el vínculo con sus comunidades y su población. Si bien todas las actividades que se realizan tienen un propósito transformador —entre lo académico y lo social—, cada una de ellas busca conectar con temas que fortalecen valores, inspiran reflexión y promueven objetivos específicos dentro de cada entorno.
Desde la región de San Miguelito, los estudiantes organizaron un concierto dedicado a celebrar la cultura indígena del país, acercando al público a la riqueza y profundidad de sus tradiciones. Bajo el tema “Dule, Sinfonía de una Revolución”, los jóvenes músicos lucieron algunos trajes tradicionales y presentaron un programa inspirado en la música e historia guna.
Guiados por sus maestros y respaldados por un proceso de investigación respetuoso, los estudiantes lograron rendir homenaje a una cultura ancestral y promover valores de identidad, fortalecer vínculos institucionales y unir a una comunidad diversa a través de sus talentos en la música coral y orquestal.
Una comunidad unida e involucrada en las actividades que nacen desde sus propios espacios juega un papel esencial en el desarrollo de nuestros estudiantes. Desde el distrito de Aguadulce se celebró los 177 años de fundación con un concierto especial, interpretado íntegramente por los jóvenes talentos de La Red de la provincia de Coclé.
Desde la orquesta infantil hasta la juvenil, los estudiantes compartieron con su comunidad un repertorio cargado de identidad y orgullo cultural, reafirmando el poder de la música como puente entre generaciones y el valor que se les da a sus raíces. Cuando una sociedad cultiva el cuidado y el aprecio por su identidad local, su entorno crece y florece en buenas acciones, permitiendo que los cambios vengan desde el interés de las personas por sus propias condiciones de vida.
PNUD/Delis Montenegro
En otro caso, cuando abrimos las puertas a la accesibilidad y celebramos la diversidad, permitimos que más personas en nuestra sociedad disfruten de las bondades de los encuentros artísticos. El Festival Música para Todos, en su segunda edición, se consolida como un espacio que promueve el disfrute de la música sin barreras, reafirmando que el arte es un derecho y una experiencia compartida.
A través del Programa de Educación Especial, niños, niñas y jóvenes con distintos tipos de discapacidad aprenden mediante metodologías adaptadas a sus necesidades y capacidades. Este festival amplía ese compromiso, generando oportunidades que trascienden el aula y construyen herramientas verdaderamente accesibles e integradoras. Detalles como experiencias sensoriales, adaptaciones en braille, rincones de calma y traducción en lenguaje de señas permite que un programa musical sea apreciado por una población más amplificada.
En este festival es posible palpar el nivel de compañerísmo que se crea entre estudiantes y familiares cuyas condiciones son diferentes así mismo como ver un público más sensibilizado a diversas capacidades. El propósito consiste en integrar diferentes programas y visibilizar el progreso de cada uno de ellos.
La música es el medio, pero el propósito es el desarrollo humano. Por eso, La Red sigue creando experiencias que trascienden lo artístico y pretende invitar a más personas a que sean parte de ella. Ver las actividades culturales con esa mirada, permite transformar cualquier sector de la sociedad, no solo de quienes la ejecutan.