Fluir es un modo de sanar: Acciones del proyecto Mi Costa para impulsar la restauración hidrológica de los ecosistemas costeros
4 de Julio de 2025
La instalación de una red de estaciones de monitoreo hidrológico en el marco del proyecto Mi Costa, contribuirá a la proyección de nuevos escenarios ante los efectos del cambio climático, lo cual resulta crucial para fortalecer la capacidad de adaptación de las comunidades vulnerables frente a la elevación del nivel del mar.
184 estaciones automatizadas fortalecerán las capacidades de Cuba en el monitoreo de su ciclo hidrológico con información en tiempo real, como parte de las contribuciones del proyecto Mi Costa para la toma de decisiones por parte de los gobiernos locales para facilitar una gestión sostenible del agua
Los equipamientos facilitarán las mediciones en tiempo real o de forma períodica para variables como precipitaciones, cuencas subterráneas, intrusión marina, disponibilidad de agua, entre otras.
El seguimiento de este recurso natural permitirá implementar acciones que respondan tanto a las necesidades de la población como a las actividades industriales, manteniendo los niveles necesarios para la preservación de los acuíferos terrestres y los humedales costeros, para de este modo reducir la contaminación de las fuentes de agua dulce causada por la intrusión marina.
Con estas acciones se intenta garantizar el mantenimiento de las funciones de estos ecosistemas, los cuales son esenciales para el equilibrio hídrico y la calidad de sus servicios, además de actuar como filtros naturales del agua y como una barrera para frenar las inundaciones costeras, lo que contribuye al mantenimiento de la diversidad biológica en la zona marino costera.
La actividad es gestionada por el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos de Cuba, una de las instituciones participantes del proyecto implementado por la Agencia de Medio Ambiente del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de Cuba, en alianza con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y que cuenta con el apoyo del Fondo Verde para el Clima.
Los equipos instalados permiten extender e incrementar la eficacia de la red de monitoreo hidrológico del país.
“Los equipos nos permiten medir diferentes indicadores de calidad de agua en tiempo real, lo cual nos advierte sobre la salud de la cuenca y su capacidad de nutrir los ecosistemas costeros, sino también de posibles inundaciones o sequías funcionando como sistema de alerta temprana para la población y la producción de alimentos. Además, que completa el mapeo que realizamos en lugares que no habíamos estudiado con esta frecuencia antes, lo cual permitirá proyectar escenarios futuros más precisos donde antes se hacía a través de estimados”, explica René Infante Maestre , especialista en servicio hidrológico de uno del Grupo Empresarial de Gestión de las Aguas Terrestres, del Instituto de Recursos Hidráulicos.
Estas acciones contribuirán además a la proyección de nuevos escenarios ante los efectos del cambio climático, lo cual resulta crucial para fortalecer la capacidad de adaptación de las comunidades vulnerables frente a la elevación del nivel del mar
Entre los equipos se encuentran 66 pluviómetros automatizados para medir el impacto de las lluvias, 55 equipos para medir comportamiento de la intrusión marina en tiempo real, 43 equipos para monitorear el nivel del agua en las cuencas subterráneas y la lluvia, 16 estaciones para medir la evaporación y el balance hídrico en cuencas y embalses, 4 equipos para monitorear el caudal y los niveles del agua en cuencas superficiales y 45 equipos portátiles para ampliar la medición hidrológica.
"Nuestra tarea es informar y mantener actualizada a las autoridades del país de cómo está la situación de las aguas subterráneas y superficiales de las cuencas, para así evitar que se haga un bombeo indiscriminado que provoque el avance de la cuña de intrusión marina y el agua dulce disponible se debilite, de ahí la importancia de realizar un monitoreo constante”, comenta Infante.
En el contexto del proyecto, el Instituto de Recursos Hidráulicos desarrolló una metodología para determinar la cuña de intrusión marina que facilitará la precisión de las acciones de rehabilitación de las cuencas hidrográficas, sus fuentes de abasto y su contribución a los humedales costeros.
La recuperación del humedal costero y su cobertura vegetal representa una adaptación basada en ecosistema, que permite reducir la entrada de agua salina en el suelo y frenar la contaminación por el avance de la cuña salina en suelos destinadas a la producción de alimentos. Las zonas de intervención del proyecto benefician importantes polos agrícolas del país.
Entre las principales acciones que identifica Cuba en su Contribución Nacionalmente Determinada al Acuerdo de Paris para la adaptación al cambio climático está asegurar la disponibilidad y uso eficiente del agua como parte del enfrentamiento a la sequía, a partir de la aplicación de tecnologías para el ahorro y la satisfacción de las demandas locales.
El monitoreo hidrológico automatizado y permannete desde diferentes puntos de la cuenca, permite construir modelos de pronósticos más para tomar decisiones sobre las soluciones de adaptación al cambio climático, en fenómenos como la intrusión salina o la sequía. En la foto, Rafael González, especialista de la Empresa de Aprovechamiento Hidráulico de Ciego de Ávila explica dicha práctica en su territorio.
Algunos de los impactos previstos son el gradual incremento de la erosión, el retroceso de la línea de costa y el deterioro de los ecosistemas costeros a corto, mediano y largo plazos.
Además, para el 2100 se estima un ascenso acelerado del nivel medio del mar de 95 centímetros, incrementando la presión sobre los acuíferos subterráneos, principal fuente de abasto para muchas regiones del país.
Contribuciones como las impulsadas en el marco del proyecto Mi Costa facilitarán la realización de un monitoreo preciso que permita no solo determinar la disponibilidad de agua o las precipitaciones en tierra, sino planificar las intervenciones que permitirán la rehabilitación de humedales y ecosistemas costeros que actúan como solución natural para la adaptación a los efectos del cambio climático.