#SinContaminaciónDelAire
Áreas naturales, vitales para cuidar el aire
4 de Junio de 2019
La contaminación del aire es el mayor riesgo para la salud ambiental de nuestro tiempo. Mata a 6 millones de personas cada año, causa 1 de cada 10 muertes. La gravedad del problema es de suma importancia para nuestro planeta que será el tema central de la conmemoración del Día Mundial del Medio Ambiente.
Una de las soluciones más importante para enfrentar esta dificultad se encuentra en el cuidado y manejo de las áreas naturales, que entre sus múltiples servicios ecosistémicos está el mejoramiento de la calidad del aire.
Un ejemplo son los bosques, que cubren el 30.6 por ciento de la superficie mundial, de acuerdo con el último reporte de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.
Los árboles eliminan los contaminantes de la atmósfera. Cada año absorben un tercio del dióxido de carbono emitido por la quema de combustibles fósiles en todo el mundo. Así, son una de las principales herramientas para combatir la contaminación del aire y disminuir los efectos del cambio climático.
Al igual que los bosques, los océanos son una parte fundamental para la calidad del aire. Absorben alrededor del 30 por ciento del dióxido de carbono producido por los humanos. Además, el conjunto de organismos marinos minúsculos llamados fitoplancton producen la mitad del oxígeno de la atmósfera mediante la fotosíntesis.
Otro de los servicios respecto a la calidad del aire está en los ecosistemas costeros que actúan como sumideros de carbono, como los manglares, las marismas salinas y las praderas submarinas, que pueden contener una cantidad de carbono cinco veces superior a la de los bosques tropicales.
Para contribuir al manejo sostenible de los recursos, el Proyecto Resiliencia, ejecutado por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas e implementado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en México, con financiamiento del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF por sus siglas en inglés), fortalece el cuidado y la gestión de las Áreas Naturales Protegidas (ANP) costeras, marinas y terrestres respecto al aprovechamiento de los servicios ecosistémicos que brinda la naturaleza.
El Proyecto Resiliencia busca unir fuerzas de diferentes autoridades nacionales y locales, instituciones, personas de la comunidad y empresas a través de diferentes actividades del proyecto, para contribuir a la protección y uso sostenible de los recursos de las ANP.
Este tipo de esfuerzos colabora en la valorización de los servicios ambientales que brindan las áreas naturales de nuestro país, como una mejor calidad del aire. #SinContaminaciónDelAire.
