Un apiario en un cafetal: diversificación de medios de vida
15 de Agosto de 2026
Un apiario en medio de un cafetal. Esta imagen, común en las parcelas de pequeños productores de Chiapas, ejemplifica cómo la diversificación de los medios de vida surge de manera orgánica y natural desde los propios territorios.
De acuerdo con informes y estadísticas de la Organización Internacional del Café (OIC), la cafeticultura ha enfrentado diversos periodos críticos en el siglo XXI. Entre ellos sobresalen la crisis internacional de precios de 2000 a 2003 (considerada una de las más severas en la historia reciente del sector) y la caída prolongada de los precios registrada entre 2018 y 2020, la cual comprometió gravemente la rentabilidad de una gran proporción de pequeñas y pequeños productores.
Ante este panorama, la diversificación de actividades ha sido la estrategia clave con la que las comunidades productoras han hecho frente a la volatilidad del mercado del café. Al complementar sus dinámicas productivas, los agricultores encuentran alternativas para sostener sus ingresos en tiempos de crisis; de ahí que esta práctica haya adquirido una relevancia fundamental en el paisaje cafetalero de nuestro país.
Además de su trascendencia socioeconómica, la diversificación genera importantes beneficios ambientales. En el caso de la producción de café, cuando se complementa con la apicultura o la siembra de árboles frutales, se fomenta una mayor biodiversidad en las parcelas, se enriquece el ecosistema y se evita activamente la degradación del suelo.
El Programa de Pequeñas Donaciones (PPD) de México (del Fondo para el Medio Ambiente Mundial, GEF, por sus siglas en inglés, e implementado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD) en México ha acompañado técnica y financieramente diversos proyectos comunitarios dirigidos a fortalecer estos medios de vida alternativos.
En el estado de Chiapas, dos proyectos comunitarios destacan como ejemplo de cómo la diversificación encuentra su cauce natural en las tierras de pequeñas y pequeños productores, logrando conservar el entorno al tiempo que dinamizan la economía local.
Proyecto Integral Café, Miel, Cacao: con Perspectiva de Género
En Chenalhó, la Cooperativa Unión de Productores Maya Vinic colaboró con el PPD para consolidar sus procesos de producción, transformación y comercialización de café, miel y cacao. Al mismo tiempo, impulsaron la creación de una política interna para integrar de manera transversal la perspectiva de género en la organización.
Para las cadenas de valor de café y cacao, se fortalecieron las prácticas de manejo agroecológico, apostando por la biodiversidad del suelo, sin agroquímicos y sumando biofertilizantes. En cuanto a la cadena de miel, se adquirieron extractores de miel para aumentar su producción y comercialización. Asimismo, la cooperativa ha incursionado en la elaboración de otros productos de valor agregado como café descafeinado, hidromiel y chocolate de mesa.
A la par, bajo el acompañamiento de la Alianza Pediátrica Global y de la Coordinadora Latinoamericana y del Caribe de Pequeños(as) Productores(as) y Trabajadores(as) de Comercio Justo (CLAC), organización codueña del sistema Fairtrade International, se desarrolló una metodología comunitaria basada en el Lekil Kuxlejal (el "buen vivir" en lenguas tsotsil y tseltal). Esta iniciativa se basa en la cero tolerancia a la violencia de género, fomenta la igualdad de oportunidades y refuerza la apropiación y defensa de su territorio.
"La inclusión de la perspectiva de género en los medios de vida tiene que ver con todo, es otra forma de hacer comunidad. Nace desde las familias, influye en la comunidad e impacta en el territorio"Javier Ruiz, integrante del equipo técnico de Maya Vinic
Gracias a estos esfuerzos conjuntos, el proyecto sumó la participación de 46 grupos comunitarios, logrando que 131 personas (de las cuales el 53% son mujeres) recibieran beneficios directos en infraestructura y capacitación. En lo que respecta a las cadenas de valor, se lograron intervenir 200 hectáreas de café y 23 de cacao bajo estrictas prácticas orgánicas, al tiempo que se fortaleció la producción de miel. De forma institucional, la cooperativa consolidó una política formal de género para regir todas sus actividades futuras.
Innovación sustentable en las cadenas de valor de café y miel
En los municipios de Ángel Albino Corzo y la Concordia, Chiapas, el Programa Mexicano de Carbono A.C., ha acompañado a dos cooperativas cafetaleras de la región para diversificar su producción, fortalecer su perspectiva de género y consolidar mecanismos financieros solidarios.
Con el apoyo del PPD, en conjunto con otros aliados como la Fundación Limonade A.C., Conacyt-Colpos y la Escuela de Protección Civil de Chiapas, las dos cooperativas adquirieron materiales esenciales para el desarrollo de la apicultura como actividad productiva complementaria, entre los cuales se destacan cajas, colmenas, extractores y ahumadores.
Las cooperativas Comon Yaj Noptic y Triunfo Verde recibieron capacitaciones técnicas en apicultura y en el uso adecuado de los materiales. También participaron en talleres para la elaboración de productos derivados de la colmena (como jarabes de miel y jabones artesanales). Gracias a este proceso, las comunidades conocieron la variedad de opciones productivas que tenían a su alcance.
Aunado al fortalecimiento técnico de los apiarios, la iniciativa impulsó el desarrollo organizativo mediante talleres de venta digital, control de calidad y administración transparente de cajas de ahorro.
Como resultado de estas acciones, 135 personas (donde el 59% son mujeres) se beneficiaron directamente de infraestructura y capacitación. Con ello, no solo se adoptó la apicultura como un pilar económico complementario, sino que se estableció una caja de ahorro comunitaria que funciona como un fondo de resiliencia frente a las emergencias asociadas al cultivo de café.
"La diversificación de medios de vida genera nuevas estrategias económicas para que las personas puedan acceder a mejores formas de vida"Heber Gómez, integrante del equipo técnico del Programa Mexicano de Carbono durante la implementación del proyecto
La cooperativa Maya Vinic y el Programa Mexicano de Carbono, A.C., nos enseñan cómo la diversificación de medios de vida es una estrategia que se da de manera natural en el territorio y que, en muchas ocasiones, solo necesita un impulso para consolidar opciones productivas que fortalecen la economía local y la conservación del medio ambiente.
Durante más de 30 años, el PPD ha brindado apoyo financiero y técnico a organizaciones de la sociedad civil y organizaciones comunitarias a nivel local, impulsando iniciativas que abordan problemáticas ambientales globales mientras mejoran los medios de vida. Al conectar esfuerzos de base de todo el mundo en un portafolio estratégico e integrado, el PPD asegura que las soluciones comunitarias puedan replicarse y escalarse, demostrando el poder de la acción local para generar un impacto global. Desde 1996, el PPD ha apoyado un portafolio de XX proyectos en todo México en áreas como biodiversidad, cambio climático, degradación de tierras, energía limpia y producción sostenible.
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