Día Mundial de la Agricultura: sembrar resiliencia para cosechar bienestar, naturaleza y desarrollo

10 de Septiembre de 2026
Hand holding a small red-orange fruit with dried straw, colorful floral shirt in background.

La transformación de los sistemas agroalimentarios es una de las mayores oportunidades para enfrentar simultáneamente la crisis climática, la pérdida de biodiversidad y las desigualdades rurales. 

En México, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) acompaña al gobierno de México, a organizaciones de personas productoras y a comunidades locales, para impulsar una agricultura más sostenible, resiliente y con impactos positivos para la naturaleza.

La agricultura se encuentra en la primera línea de impacto frente a los efectos del cambio climático. 

Sequías más intensas, cambios en los patrones de precipitación y eventos hidrometeorológicos extremos, en conjunción con la degradación de suelos y la pérdida de biodiversidad, afectan directamente la producción de alimentos, los medios de vida rurales y la seguridad alimentaria. Según escenarios de cambio climático, la producción de cultivos básicos en el país puede cambiar drásticamente. En el caso del maíz, se estima una reducción del rendimiento agrícola a lo largo y ancho del país que va del 10% en Baja California Sur, hasta el 57.6% en Campeche. En el caso del trigo, los escenarios climáticos indican cambios positivos en el rendimiento en sólo tres estados (Baja California, Chihuahua y Coahuila), mientras que en otros estados el cambio puede ser negativo y hasta del 49.1% (Agricultura México Explorer, 2026).

Two men spreading grain on a blue tarp outdoors.

En este contexto, la transformación de los sistemas agroalimentarios representa una oportunidad única para fortalecer la resiliencia de las comunidades, restaurar y gestionar ecosistemas y promover un desarrollo más inclusivo y sostenible. Esta visión coincide con los llamados internacionales para construir sistemas agroalimentarios resilientes que integren innovación, conocimiento tradicional, conservación de la biodiversidad y participación comunitaria.

En este contexto, el PNUD trabaja junto con el gobierno de México a través de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (AGRICULTURA) y diversos actores territoriales para acelerar la transición hacia modelos productivos que generen beneficios ambientales, sociales y económicos. Este trabajo reconoce que las personas productoras, las organizaciones comunitarias, las mujeres rurales y los pueblos indígenas no solo son beneficiarios de las soluciones, sino actores clave para construirlas e implementarlas.

Agricultura sostenible para proteger la salud, los ecosistemas y los medios de vida

Sunlit woodland with tall trees and dense green undergrowth.

 

Uno de los elementos clave para transitar hacia una agricultura resiliente y sostenible es la disminución del uso de plaguicidas altamente peligrosos y otros insumos químicos, con lo cual puede mejorarse la calidad de los suelos, el agua y revertir la pérdida de biodiversidad. Lo anterior, sin mencionar que se puede impactar positivamente la salud de las personas agricultoras. 

Para ello, uno de los esfuerzos más relevantes impulsados a nivel nacional es FARM+ México,    A través del fortalecimiento de capacidades, la generación de evidencia, el trabajo conjunto con instituciones públicas y el acompañamiento directo a personas productoras, FARM+ impulsa soluciones que permiten avanzar hacia sistemas productivos más seguros, eficientes y resilientes. El proyecto promueve enfoques integrales que favorecen la conservación de la biodiversidad, la salud de los suelos, la gestión sostenible del agua y la adaptación al cambio climático, contribuyendo a una agricultura capaz de producir más y mejor sin comprometer los recursos naturales de las futuras generaciones.

Esta visión reconoce que la agricultura y la conservación no son objetivos contrapuestos. Por el contrario, la biodiversidad constituye la base misma de la productividad agrícola y de la resiliencia de los sistemas alimentarios frente a los cambios ambientales y climáticos.

Del campo al mar: una visión integrada del territorio

 

Sea turtle gliding underwater near the sunlit surface.

 

Considerando que la gestión de los ecosistemas y las cuencas repercute directamente en los cuerpos de agua y los océanos y, por tanto, en su aporte al bienestar de las personas, PNUD impulsa la inciativa “Alianzas por el Océano”. Perteneciente al Programa Integrado Clean and Healthy Oceans (CHO) del Fondo para el Medio Ambiente Mundial, este proyecto promueve soluciones que fortalecen la relación entre las actividades productivas y la conservación de los ecosistemas marinos y costeros.

La gestión de la tierra tiene efectos directos sobre los océanos. La erosión, la contaminación y el manejo inadecuado de recursos naturales pueden afectar ríos, lagunas, arrecifes y zonas costeras. Adicionalmente, el aporte de grandes cantidades de nutrientes provenientes de fertilizantes de la agricultura, que son acarreados hasta los mares, genera zonas en las que se ha eliminado la presencia de biodiversidad, impactando gravemente al desarrollo económico.

Por ello, Alianzas por el Océano impulsa enfoques integrados de gestión territorial que contribuyen a reducir presiones sobre los ecosistemas marinos, fortalecer la resiliencia climática y promover el desarrollo sostenible de las comunidades que dependen de estos recursos. Este trabajo permite construir puentes entre la agricultura sostenible, la conservación de la biodiversidad y la protección de los océanos, reconociendo que la salud de los ecosistemas está profundamente interconectada.

Las comunidades rurales en el centro de la transformación

Smiling man in a gray t-shirt holds red berries in a sunny garden.

 

El elemento común de estas iniciativas es el trabajo directo con las comunidades locales y las organizaciones de personas productoras. En distintos territorios del país, el PNUD acompaña procesos de fortalecimiento organizativo, capacitación técnica, intercambio de conocimientos, participación comunitaria e incorporación de enfoques de igualdad de género y desarrollo inclusivo. Estas acciones buscan que las soluciones sean sostenibles en el tiempo, respondan a las necesidades locales y fortalezcan las capacidades de las personas para enfrentar desafíos futuros.

La experiencia internacional demuestra que las innovaciones más exitosas son aquellas que combinan el conocimiento científico con los saberes locales, fortaleciendo la capacidad de las comunidades para adaptarse a contextos cambiantes y generar oportunidades de desarrollo sostenibles.

Un futuro más resiliente para México

Hand holding a small red-orange fruit with dried straw, colorful floral shirt in background.

 

En el Día Mundial de la Agricultura, el PNUD reafirma su compromiso de seguir trabajando con el gobierno de México, organizaciones de productores, academia, sector privado y comunidades para impulsar una transformación de los sistemas agroalimentarios que contribuya simultáneamente al bienestar de las personas, la acción climática y la conservación de la naturaleza.

Construir una agricultura más resiliente no consiste únicamente en producir alimentos. Implica fortalecer territorios, proteger ecosistemas, generar oportunidades para las comunidades rurales y asegurar que el desarrollo avance en armonía con la naturaleza.

Porque el futuro de la agricultura, el clima y la biodiversidad está profundamente conectado, y su transformación es fundamental para alcanzar un desarrollo sostenible que no deje a nadie atrás.