Tierra, bosques y clima: Desbloqueando la acción climática en América Latina y el Caribe
18 de Noviembre de 2025
¿Qué se necesita para convertir la ambición climática en un cambio real—especialmente en sectores complejos como la Agricultura, la Silvicultura y Otros Usos de la Tierra (AFOLU)?
Nuestro balance regional revela las barreras, brechas y oportunidades que moldean cómo los países implementan sus Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC, por sus siglas en inglés) en agricultura, silvicultura y uso de la tierra.
Por qué importa el sector AFOLU
El sector AFOLU representa el 42 % de las emisiones netas de gases de efecto invernadero en América Latina y el Caribe. Es tanto una fuente importante de emisiones como una vía crítica para soluciones climáticas, abarcando la agricultura sostenible, la conservación de los bosques y enfoques basados en la naturaleza que protegen la biodiversidad y los medios de vida.
A pesar de su importancia, el sector AFOLU sigue estando subfinanciado, subreportado y a menudo ignorado. Para desbloquear todo su potencial se requiere inversión dirigida, gobernanza inclusiva y una mayor integración en las estrategias climáticas nacionales.
¿Qué está funcionando—y qué nos está frenando?
1. El financiamiento climático es la barrera más citada.
- Brechas en la estimación de costos: Muchos países carecen de herramientas para estimar con precisión los costos de las medidas de mitigación y adaptación en el sector AFOLU. Sin cifras confiables, es difícil movilizar financiamiento.
- Condicionalidad: Más del 80 % de las NDC actualizadas en la región incluyen metas para el sector AFOLU, pero muchas dependen del apoyo internacional. Países como Dominica y Belice han condicionado sus objetivos en AFOLU a la obtención de financiamiento externo.
- Paradoja de elegibilidad: Varios países del Caribe están clasificados como de ingresos altos y, por lo tanto, excluidos del financiamiento concesional, a pesar de su alta vulnerabilidad ante los impactos climáticos.
- Instrumentos emergentes: Herramientas innovadoras como el Bono y Préstamo Soberano Vinculado a la Sostenibilidad de Uruguay ofrecen modelos prometedores. Estos instrumentos vinculan incentivos financieros al desempeño climático, como mantener la cobertura de bosques nativos o reducir las emisiones de metano del ganado.
- Mercados de carbono y REDD+: Tienen potencial, pero necesitan mejorar su rentabilidad, preparación de mercado y garantizar beneficios justos para los Pueblos Indígenas y las comunidades locales.
El financiamiento debe ser más accesible, predecible y adaptado a las realidades de implementación.
2. La creación de capacidades suele ser fragmentada y con financiamiento insuficiente.
- Monitoreo: Países como Uruguay, El Salvador y Guatemala están desarrollando o ampliando sus sistemas de Medición, Reporte y Verificación (MRV) para hacer seguimiento al progreso en AFOLU. Estos sistemas son clave para la transparencia y la rendición de cuentas, pero muchos siguen siendo vulnerables a brechas de financiamiento, ciberataques y fallas técnicas.
- Desafíos de coordinación: AFOLU abarca múltiples ministerios y actores. Sin marcos legales claros y arreglos institucionales sólidos, los esfuerzos corren el riesgo de duplicarse o estancarse. Plataformas como +Clima ofrecen modelos replicables.
- Brechas de datos: Los datos confiables sobre el cambio en el uso de la tierra, el ganado y los inventarios forestales son escasos. A menudo, los países no tienen la capacidad para recolectar y analizar imágenes satelitales o hacer seguimiento de los cambios a lo largo del tiempo.
La creación de capacidades debe ser a largo plazo, multisectorial y estar integrada en los sistemas nacionales.
3. Las necesidades tecnológicas rara vez se especifican.
- Demandas poco claras: Pocos países especifican sus necesidades tecnológicas en las NDC. Colombia se destaca al haber identificado 41 necesidades específicas de adaptación, incluyendo cultivos resilientes al clima, sistemas de riego y herramientas de teledetección.
- Barreras de acceso: Los pequeños Estados insulares enfrentan barreras de asequibilidad y despliegue.
- Transferencia: La transferencia tecnológica debe incluir capacitación, adaptación al contexto local e integración en la planificación nacional—no solo la entrega de equipos.
Las estrategias tecnológicas deben ser explícitas, tener costos definidos y apoyar tanto la mitigación como la adaptación.
4. La adaptación está ganando terreno, pero el seguimiento del progreso sigue siendo difícil
- Sistemas de alerta temprana: México y Nicaragua están avanzando en el fortalecimiento de sistemas de alerta temprana, y Belice está probando la detección de marejadas ciclónicas para mejorar la preparación climática.
- Indicadores: A diferencia de la mitigación, los indicadores estandarizados para la adaptación aún están en desarrollo. Los países están experimentando con indicadores de resiliencia, pero se necesita más trabajo para capturar los co-beneficios y los impactos a largo plazo.
- Flexibilidad en los informes: El Marco de Transparencia Mejorado permite a los países reportar de forma cualitativa o usar indicadores simplificados, lo cual es crucial para países con datos limitados.
La adaptación debe elevarse al mismo nivel que la mitigación, con financiamiento dedicado, sistemas de datos y apoyo político.
Soluciones basadas en la naturaleza: un punto brillante
El auge de la adaptación basada en ecosistemas y las soluciones basadas en la naturaleza es prometedor. La rehabilitación de manglares en América Central y el Caribe ofrece almacenamiento de carbono, protección contra tormentas y beneficios para la biodiversidad. La Estrategia de Carbono Azul de México y los proyectos de manglares liderados por comunidades en Guatemala son ejemplos destacados. Estos esfuerzos no solo reducen emisiones, sino que también mejoran la seguridad alimentaria, protegen los medios de vida y fortalecen la resiliencia, y deben integrarse en las NDC, las Estrategias y Planes de Acción Nacionales de Biodiversidad (NBSAP) y los planes de desarrollo nacional.
De la ambición a la implementación
La ambición por sí sola no nos llevará al 1.5°C. Los países necesitan:
- Mejores herramientas de planificación y estimación de costos para traducir los objetivos de las NDC en presupuestos y cronogramas accionables.
- Marcos de gobernanza inclusivos que reúnan a ministerios, sociedad civil y sector privado.
- Participación del sector privado más allá del reporte de emisiones, mediante inversión, innovación y asociaciones.
- Sistemas robustos de MRV (Monitoreo, Reporte y Verificación) resilientes frente a cambios políticos y de financiamiento.
- Por encima de todo, debemos escuchar a agricultores, pueblos indígenas, mujeres, jóvenes y comunidades locales—quienes ya lideran la acción climática sobre el terreno.
Con ideas prácticas y ejemplos reales, el informe está diseñado para ayudarte a convertir la ambición en el sector AFOLU en impacto. Ya sea que estés diseñando políticas, financiando soluciones o impulsando el cambio en el terreno, te invitamos a usarlo para fortalecer tu estrategia y fomentar la colaboración.
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