Page content

Honduras

Sobre la organización

¿Cómo trabaja el PNUD en Honduras?

 

A solicitud del Estado de Honduras, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) apoya los esfuerzos del Estado para trabajar por el desarrollo sostenible, complementando con su labor los objetivos y prioridades nacionales definidos en la Visión de País, Plan de Nación y Plan Estratégico actual del Gobierno, los mismos que a su vez están estrechamente vinculados con la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible y los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Considerando este contexto, el PNUD desarrolla cada cuatro años un Documento de Programa de País que define las áreas de intervención, los territorios y las estrategias que el PNUD empleará para implementar sus actividades. Además, el Programa de País se alinea con los objetivos y programas señalados en el Marco de Cooperación de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible que ha suscrito el Sistema de Naciones Unidas con el Gobierno de Honduras. El nuevo Documento Programa de País entra en vigencia de 2022 hasta el 2026.

Ambos documentos, el Programa de País y el Marco de Asistencia, son documentos vivos que toman en consideración la realidad del país y están abiertos para ser ajustados de acuerdo a las necesidades nacionales y las capacidades y voluntades de las partes involucradas.

Por otro lado, el Programa de País está alineado con el Plan Estratégico del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo 2022-2025 el cual tiene una orientación en hacer más centrado, eficiente y localizado el trabajo del PNUD a fin de llegar a los más pobres y excluidos.

 

Lo que queremos para Honduras al 2026

Una Honduras sostenible e inclusiva: una sociedad próspera y cohesionada con igualdad, resiliencia, justicia y paz, donde se respeten los derechos humanos. 

Trabajamos hacia esta visión a través de cuatro prioridades programáticas:

1. Un Estado de Derecho fortalecido

El PNUD refuerza las capacidades del Sistema de Justicia para la mejora de la eficiencia y eficacia de la gestión, con un énfasis en el acceso a la justicia y la participación ciudadana. Paralelamente, el PNUD fortalece el sistema democrático, a nivel nacional y local, con atención particular a la transparencia, la auditoría social, y la promoción de la igualdad de género y de una cultura basada en valores. 

2. Una administración pública más eficaz y eficiente

El PNUD fortalece las capacidades institucionales a nivel nacional y local en gestión del conocimiento, planificación, y prospectiva del desarrollo, con un enfoque multidimensional y de derechos, y promoviendo la innovación y la transformación digital. El PNUD también refuerza las capacidades institucionales a nivel nacional y local para el desarrollo e implementación de políticas públicas integradas que aborden la reducción de la pobreza, las desigualdades, la protección social y la asistencia, en el marco de la Agenda 2030.

3. Un desarrollo más sostenible y resiliente

El PNUD fortalece las capacidades de la población hondureña, la administración pública, y el sector privado para promover una economía sostenible y la resiliencia ante el cambio climático, proveyendo medios de vida sostenibles a los grupos en situación de vulnerabilidad, como las mujeres, y los pueblos indígenas y afro-descendentes. Adicionalmente, el PNUD refuerza las prácticas sostenibles y mecanismos de gobernanza en la población hondureña, las instituciones públicas, y el sector privado, para la conservación y sostenibilidad de la biodiversidad, y la optimización de los bienes y servicios ecosistémicos. Por último, el PNUD fortalece los sistemas integrados y la gobernanza de riesgos de desastre climático para reducir los riesgos y vulnerabilidades, mejorar los sistemas de alerta temprana, y permitir una recuperación temprana a las crisis y post desastre.

4. Una violencia y conflictividad reducidas

El PNUD refuerza las políticas públicas, las instituciones, la Sociedad civil, y el sector privado en cuanto a la gestión del conocimiento, la prevención de la violencia, y la promoción de una cultura de paz, en particular en relación a grupos en situación de vulnerabilidad como las mujeres.