Mujeres que cambian la justicia desde dentro
En el estrado, para las personas
9 de Marzo de 2026
En todo el mundo, cuando más mujeres ocupan puestos en el estrado, más personas se benefician.
Para que sean efectivas, accesibles y receptivas a las necesidades de las personas, las instituciones deben ser un reflejo de las sociedades a las que sirven. Esto significa que deben ser diversas, con políticas y decisiones concebidas desde distintos contextos y perspectivas. Nada de ello es posible sin la representación significativa y en pie de igualdad de las mujeres. En este sentido, el sistema judicial no es la excepción. Cuando más mujeres se sientan en el estrado, toda la sociedad se beneficia.
La jueza Grecia ha ejercido su cargo durante más de 20 años. Frente al drástico deterioro del Estado de derecho en su país, Haití, lucha no solo por la justicia, sino también por el liderazgo de las mujeres en el sistema judicial.
"Las mujeres deberían ocupar su legítimo lugar en la justicia y la toma de decisiones. Las magistradas de alto rango, que a menudo trabajan en silencio entre bastidores, deben servir como referentes. Un sistema de justicia que recluta y promueve a profesionales mujeres que defienden normas éticas, fortalece la confianza pública en las instituciones judiciales y fomenta la paz social", afirma Grecia.
La jueza Grecia ha ejercido durante más de 20 años en Haití.
Derribar barreras en la justicia
El patriarcado y las tradiciones familiares conservadoras a menudo son los primeros obstáculos que enfrentan las mujeres al comenzar su recorrido como profesionales del derecho. La jueza Eman pudo estudiar derecho solo porque su padre, un juez de derecho consuetudinario, apoyó sus ambiciones. Como la primera mujer de la familia en estudiar en el extranjero, siguió adelante hasta convertirse en la primera jueza en el Estado de Palestina. Más tarde, participó en la elaboración de un manual de conducta judicial, en el que se establecieron estándares centrados en las sobrevivientes y directrices para dictar sentencias imparciales. También escribió un libro sobre los códigos judiciales de conducta que pasó a formar parte del plan de estudios del Instituto Judicial de Palestina. Eman ahora ejerce como vicepresidenta del Tribunal Supremo.
Del otro lado del globo, las mujeres que ingresaban al sistema judicial enfrentaban barreras similares. La magistrada Shujune describe cómo las normas de género profundamente arraigadas influían en los nombramientos cuando se estableció el sistema judicial de Maldivas.
"Nuestra profesión judicial es muy joven. Cuando los graduados recibían una oferta de empleo en el sistema judicial, todas las mujeres quedaban como asistentes legales y casi todos los hombres se convertían en jueces, sin importar las habilidades y experiencia que tuvieran", cuenta Shujune.
La jueza Eman fue la primera mujer de su familia en estudiar en el extranjero y luego se convirtió en la primera jueza en el Estado de Palestina.
Para desafiar esta práctica, con persistencia, la magistrada Shujune puso en cuestión estas barreras institucionales sistémicas no escritas. Con el tiempo, el cambio se produjo: en 2007, Shujune y Huzaifa se convirtieron en las primeras mujeres juezas de Maldivas.
Mantenerse firme: valor, comunidad y Estado de derecho
Desde Palestina hasta Haití, pasando por Maldivas y la República Democrática del Congo (RDC), las juezas han recorrido un camino mucho más largo que los hombres para avanzar en su carrera profesional. En contextos tan complejos como estos, en los que los conflictos se han intensificado, las juezas se mantuvieron junto la comunidad y defendieron el Estado de derecho. En Haití, como en muchos otros lugares de todo el mundo, la búsqueda de la justicia puede implicar un peligro para la vida.
"A mí me asignan la mayoría de los casos difíciles y peligrosos. He sobrevivido a varias emboscadas. A menudo cambio de vehículo mediante un sistema de autos compartidos. En una ocasión, unos hombres armados dispararon contra mi casa", relata la jueza Magarette de la Corte de Apelaciones de Cabo Haitiano (Haití).
Sin embargo, no es ninguno de estos peligros lo primero que menciona cuando le preguntan acerca de su mayor fuente de frustración. “La obstrucción de la justicia”, responde la jueza Magarette, resuelta a enfrentar la impunidad, cueste lo que cueste.
La carrera jurídica de Shujune ha fortalecido la confianza, consolidado una paz duradera y contribuido al desarrollo sostenible en Maldivas.
Para la jueza Magarette, quien ejerce en Haití, la obstrucción de la justicia representa su principal desafío.
A los jueces les motivan los efectos profundos de sus decisiones y el cambio tangible que su autoridad produce en la vida de la gente a la que sirven.
"Atesoro el momento en que me nombraron presidenta de un tribunal de pueblo. Durante décadas, a las mujeres locales se las había privado de sus derechos hereditarios. Cuando vieron a una como ellas se sintieron confiadas y acudieron a reclamar justicia. Tener más juezas ayuda a las mujeres a hablar abiertamente sobre sus preocupaciones. Los hombres, a su vez, se adaptan a ver mujeres en cargos de autoridad judicial, lo que fomenta un mayor respeto por el liderazgo de las mujeres y su conocimiento. Las comunidades se benefician de las decisiones más justas y de un sistema judicial que refleja su diversidad, lo que refuerza la confianza en el sistema", afirma la jueza Nelly, presidenta de la Corte de Apelaciones de Kivu del Sur (RDC).
Construir sistemas que aumenten el liderazgo de las mujeres
En todo el mundo, la subrepresentación de las mujeres en el sistema judicial persiste. En algunos países de Oriente Medio y Norte de África, las mujeres representan menos del 20 % del sistema judicial y, en algunos contextos, este porcentaje cae por debajo del 5 %. Además, las mujeres no tienen una presencia significativa allí donde las decisiones tienen mayor peso. Muy pocas llegan a los cargos de liderazgo de alto rango, ni a las cortes supremas o constitucionales.
Por lo tanto, para una reforma efectiva es fundamental contar con datos confiables acerca de quiénes se desempeñan en el sistema judicial. Una evidencia sólida permitirá a quienes formulan las políticas identificar las barreras, diseñar medidas específicas y evaluar si las reformas resultan efectivas o no.
Estos cambios sistémicos y un liderazgo más fuerte de las mujeres es una de las prioridades de la Gender Justice Platform (disponible en inglés), una iniciativa mundial que impulsamos desde el PNUD junto a ONU Mujeres para promover el liderazgo de las mujeres, ampliar el acceso a la justicia para las mujeres y las niñas y fomentar reformas duraderas.
A través de dicha plataforma, desde el PNUD monitorearemos la representación de las mujeres en los tribunales y en otras áreas clave en más de 120 países. Al transformar los datos oficiales en recursos públicos accesibles y comparables, el panel brinda a gobiernos, sociedad civil y socios la evidencia para determinar dónde se necesita un mayor progreso y medidas más contundentes para cumplir el compromiso de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de inclusión y representación proporcional.
En los últimos años, la plataforma prestó apoyo para el primer encuentro de una red de mujeres juezas en África, un encuentro para la solidaridad, el apoyo mutuo y amplificar voces. En Asia y el Pacífico, desde el PNUD forjamos una alianza con el Banco Asiático de Desarrollo (ADB por sus siglas en inglés) para promover sistemas de justicia inclusivos y centrados en las personas en toda la región, entre otras cosas, mediante la prestación de apoyo para el establecimiento de una red de juezas. Actualmente, hay iniciativas en marcha para formalizar una asociación de juezas en los Estados Árabes.
El PNUD ha lanzado la primera herramienta para hacer seguimiento a la representación de las mujeres en el poder judicial en más de 120 países.
Una serie de redes mundiales como la International Association of Women Judges (IAWJ por sus siglas en inglés) también desempeña un papel crucial en esta iniciativa. IAWJ conecta a más de 6.500 miembros de más de 100 jurisdicciones para reforzar el liderazgo judicial y contribuir al empoderamiento de las juezas para eliminar los sesgos de género, desafiar las leyes discriminatorias, promover cortes con perspectiva de género y defender el Estado de derecho para promover un acceso a la justicia inclusivo y equitativo.
Además de las redes regionales y nacionales, como la de Tanzanía, la plataforma fortalece las instituciones de justicia desde dentro, para garantizar que estas consideren las necesidades de las mujeres y brinden servicios basados en los estándares de derechos humanos. En Maldivas, por ejemplo, brindamos apoyo a la academia judicial para incorporar la perspectiva de género en el aprendizaje y la práctica judicial.
Para aprovechar estos logros, es necesario continuar la labor. Las reformas sistémicas son lo primero: designaciones y promociones transparentes y fundadas en el mérito, datos públicos, capacitación y estándares con perspectiva de género. El empoderamiento es lo segundo, con inversiones en orientación y redes regionales que brinden a las juezas las herramientas, las alianzas y la visibilidad para liderar. Y luego, los hombres deben actuar como aliados, para desafiar los sesgos y el acoso.
El fortalecimiento de la representación de las mujeres no es simbólico; es fundacional. Cuando las instituciones judiciales reflejan la plena diversidad de las sociedades a las que sirven, ofrecen resultados más justos y construyen confianza, lo que garantiza una paz duradera y el desarrollo sostenible.
Cuando las instituciones de justicia reflejan la diversidad de las sociedades a las que sirven, producen resultados más justos y fortalecen la confianza, lo que contribuye a una paz duradera y al desarrollo sostenible.
Descargo de responsabilidad
Los testimonios sobre las mujeres juezas de la RDC y Haití se recogieron con el apoyo de la IAWJ, la cual reúne a juezas de todos los ámbitos del sistema judicial de todo el mundo, creando una red potente de líderes influyentes unidas por su compromiso con la promoción de la igualdad de género, los derechos humanos y la justicia para todas las personas.
Para consultar más información sobre la representación de las mujeres en los espacios multilaterales e internacionales, visita el sitio de CQUAL, campaña que promueve el debate, el desarrollo de datos, las reformas normativas e institucionales para garantizar la paridad de género en la justicia internacional, y conecta los debates sobre igualdad de género en los espacios multilaterales de forma más amplia.