Turismo sostenible: una apuesta por la biodiversidad en el sector hotelero de Cuba
29 de Mayo de 2025
Las acciones del proyecto Turismo Sostenible aspiran a incrementar la integración de la diversidad biológica al desarrollo del sector, al tiempo que se promueve una mayor eficiencia energética en los hoteles con el objetivo de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, así como el fortalecimiento de capacidades del personal hotelero.
“Nosotros queremos decir que tenemos un jardín sostenible en el hotel”, cuenta Freddy Ávila, mientras hunde los dedos en la arena blanca de la playa en el polo turístico de Cayo Coco, al norte de Cuba, para insertar una planta en medio de la duna.
Freddy es uno de los especialistas en jardinería que ha sido capacitado como parte del proyecto “Incorporando la conservación de la biodiversidad y la mitigación del cambio climático en el desarrollo sostenible del turismo en Cuba”.
Desde hace más de un año, esa instalación turística implementa acciones innovadoras para promover actividades ambientalmente responsables en el marco de la iniciativa, conocida por su nombre corto como Turismo Sostenible, que busca la mejora de la gestión ambiental en 16 hoteles distribuidos en Cayo Coco y Cayo Guillermo, de la provincia de Ciego de Ávila, y Varadero en Matanzas.
El proyecto es ejecutado por el Instituto de Ecología y Sistemática (IES) de la Agencia de Medio Ambiente (AMA) y el Ministerio del Turismo de Cuba, con el acompañamiento del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y financiamiento del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF).
Las acciones aspiran a incrementar la integración de la diversidad biológica al desarrollo del sector, al tiempo que se promueve una mayor eficiencia energética en los hoteles con el objetivo de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, así como el fortalecimiento de capacidades del personal hotelero.
¿Cómo hacer del turismo una actividad amigable con el medio ambiente?
La Organización Mundial del Turismo define el turismo sostenible como “el turismo que tiene plenamente en cuenta las repercusiones actuales y futuras, económicas, sociales y ambientales para satisfacer las necesidades de los visitantes, de la industria, del entorno y de las comunidades anfitrionas”.
El desarrollo turístico necesita seguir nuevos patrones que beneficien el desarrollo económico local mientras minimizan el impacto en los ecosistemas y mantienen la esencia de las tradiciones culturales del país.
Estas prácticas contribuyen, además, a educar a la población local y turistas sobre la importancia de cuidar el medio ambiente, y el uso responsable de los recursos naturales, lo que se traduce en una reducción de los residuos y la contaminación.
En Cuba, la Estrategia Ambiental, herramienta de gestión para el periodo 2022-2026, destaca la aplicación del enfoque ecosistémico y de paisaje, una perspectiva que promueve la salud y funcionalidad de los ecosistemas, con una adecuada administración de los recursos naturales.
El proyecto Turismo Sostenible busca, entre sus acciones, propiciar el fortalecimiento del marco legal y jurídico de productos turísticos basados en la naturaleza, que promuevan la conservación de la biodiversidad y mitigación del cambio climático, con especial atención en las zonas costero-marinas vulnerables.
Para ello, integra nuevos enfoques de conservación de energía en el sector turístico y fomenta el monitoreo constante de las especies en los ecosistemas marinos y terrestres para garantizar su preservación. Además de promover la articulación entre actores clave a nivel local para que puedan contribuir de forma activa a la planificación y desarrollo del turismo en cada territorio.
Freddy y su equipo: las manos que cultivan sostenibilidad
Agrónomo de formación y con más de 26 años de experiencia, Freddy lidera un equipo comprometido con prácticas diarias ambientalmente responsables que le permiten ahorrar recursos naturales a través de técnicas sostenibles de jardinería y, a su vez, impulsan una mejor gestión de la instalación hotelera.
“Ya no siembro una planta si no es utilizando materia orgánica de las compostas que obtengo como producto de los mismos residuos de mis actividades”, comenta Freddy, quien destaca cómo las formaciones recibidas han transformado la manera en que él y su equipo realizan un manejo adecuado de sus acciones con un impacto positivo para la biodiversidad.
Como él, otras 736 personas, de ellas 410 mujeres, fueron sensibilizadas y capacitadas en el marco del proyecto en temas de energía, biodiversidad, salvaguardas ambientales y sociales y equidad de género en los territorios, buscando la incorporación de buenas prácticas en las instalaciones turísticas del país.
“Algunos de los beneficios de las plantas autóctonas, además de ser únicas de Cuba, es que se logra el 100% de la siembra, tienen mejor crecimiento, son resistente a los eventos meteorológicos y necesitan menos riego, lo que nos ha permitido un ahorro sustancial del agua. Siempre se debe buscar el equilibrio entre las plantas que son autóctonas y las que no”, explica Freddy.
En el caso del hotel Sol Cayo Coco, el uso de plantas autóctonas ha sido vital en la recuperación de la duna de playa, donde el suelo es árido y salino, para lo que se han empleado especies como la uva caleta, las orquídeas y la samia.
De acuerdo con ONU Turismo, en algunos destinos tropicales, los turistas consumen hasta cuatro veces más agua que los residentes locales. La incorporación de plantas autóctonas ha sido una de las apuestas en el sector hotelero del país para optimizar el consumo de agua, ya que estas especies están naturalmente adaptadas al clima y las condiciones del suelo y requieren menos riego para su desarrollo.
El proyecto Turismo Sostenible ha trabajado en 528,05 ha con diagnósticos de la biodiversidad terrestre y calidad de agua de lagunas costeras y playa en época de seca. De ellas, en 316,59 ha se han identificado prácticas recomendadas en los 16 hoteles donde trabaja el proyecto a nivel piloto en los polos turísticos de Cayo Coco y Guillermo y en Varadero.
Entre otras acciones el proyecto impulsa la eficiencia energética de los hoteles y reducir el uso de combustibles fósiles que predominan en la generación eléctrica.
Esto se realizará a través de la medición digital inteligente centralizada, para su estandarización e implementación en cadenas hoteleras seleccionadas, en pos del monitoreo continuo del consumo de energía, así como de indicadores de desempeño energético y reporte y verificación de resultados de las tecnologías energéticas bajas en carbono.
Experiencias como la de Freddy y su equipo demuestran que es posible armonizar el turismo con la conservación del entorno. Apostar por prácticas sostenibles mejora la eficiencia de las instalaciones hoteleras y contribuye a proteger los ecosistemas que hacen únicos estos destinos.