Cubanacán, emprender con responsabilidad local 

Historias con ALASS

17 de Octubre de 2023

La finca Cubanacán combina diferentes tipos de cultivos, en particular de frutales.

La vista de la finca Cubanacán, desde su entrada, parece dibujada por un niño o una niña en la escuela. Si se camina dentro puede notarse que no es una cuestión de ángulos, sino el efecto del ejercicio permanente del esfuerzo.

La finca es parte de la cooperativa Ramón Pando Ferrer, una de las principales abastecedoras de frutas, viandas y frijoles a seis mercados agropecuarios de la ciudad de Santa Clara, en particular a los consejos populares que tienen mayor nivel de envejecimiento de su población.  

Es beneficiaria del proyecto ALASS, que promueve un modelo de autoabastecimiento local de alimentos sensible a las necesidades nutricionales de seis municipios de Cuba.  

“Al inicio del proyecto, la cooperativa solo tenía unas 4 o 5 hectáreas dedicadas a los frutales. Con el apoyo recibido de ALASS para preparar suelos y realizar de forma adecuada la atención a estos cultivos, ya contamos con más de 50 hectáreas dedicadas a mango, papaya, guayaba y coco”; explica Erieth Infante, líder de la finca.

“Cultivamos también piña, maracuyá, limón e intercalamos cultivos como frijol, tomate, ajo y cebolla. Los productores se han ido embullando con los frutales y estamos sembrando en todo el terreno que tenemos”.

El tractor aportado por el proyecto, es un recurso compartido por las fincas que forman parte de la cooperativa a través de un sistema de distribución de su tiempo de uso.

El tractor aportado por el proyecto ALASS, primero que posee la cooperativa, es un recurso compartido por las fincas, a través de un sistema de distribución de su tiempo de uso.

“Eso lo hemos logrado con el apoyo del proyecto, que nos ha permitido ampliar las áreas de siembra y el mejor manejo de las plantaciones. Por ejemplo, ese tractor que está chapeando ahí ahora mismo con la chapeadora y una picadora fue parte de lo que recibimos. Permite un avance tremendo", apunta Luis Blanco, técnico principal de la cooperativa.

Los responsables de la finca crearon una pequeña empresa familiar que permite a los demás productores y productoras de la cooperativa, escalar en el procesamiento y comercialización de los productos.

La mipyme Infantes Agrotecnología cuenta con 20 productos diferentes, entre pulpas, mermeladas, encurtidos y condimentos, que comercializa en Villa Clara y en otras provincias del país. También vende a las instalaciones turísticas, lo que les permite el ingreso en divisas para contribuir a la sostenibilidad de sus producciones.  

Entre los productos que se procesan en la minindustria de la cooperativa están puré de tomate; mermeladas de mango, guayaba, frutabomba y piña; así como dulces de frutabomba en trozos, barras de guayaba y coco rallado. 
 

A través de ALASS, productores y productoras de la cooperativa han accedido, además, a técnicas y conocimientos de producción de frutales, a partir de las experiencias de otras fincas del país vinculadas a proyectos como Agrofrutales.

“Hay una fortaleza que tiene esta cooperativa”, señala Luis Blanco, “esta finca: donde ya hay un saber y mucha motivación para asesorar a los productores. Las producciones se pierden si no conocemos como cuidarlas y aquí se está creciendo con calidad. Eso es importante de mantener”.

El proyecto ALASS también ofrece apoyo para que los puntos de venta cuenten con condiciones adecuadas para la comercialización de alimentos, favoreciéndose, incluso, la agregación de valor : limpieza, troceado, empaque, refrigeración  y elaboración de jugos).  

Erieth Infante y su familia han aprendido a generar soluciones para adaptarse a los retos de la producción y la distribución, incluyendo soluciones informáticas para la venta directa.

Cuba tiene una creciente dependencia de la importación de alimentos y restricciones para el acceso a divisas y fuentes de financiamiento externo. 

Eriet Infantes y su familia, han aprendido a generar soluciones para adaptarse a los retos de la producción y la distribución, incluyendo soluciones informáticas para la venta directa.

Cuba tiene una creciente dependencia de la importación de alimentos y restricciones para el acceso a divisas y fuentes de financiamiento externo.

La producción local de alimentos para el autoabastecimiento municipal incentiva el desarrollo de cadenas de valor territoriales que aprovechan las capacidades endógenas y favorecen la creación de empleos, con la coordinación y liderazgo de los gobiernos territoriales, tal como promueve la Ley SSAN.  

El proyecto ALASS, implementado por el Ministerio de Agricultura de Cuba y el PNUD, forma parte del programa “Apoyo estratégico a la seguridad alimentaria sostenible en Cuba” (SAS-Cuba), financiado por la Unión Europea. 

ALASS promueve un enfoque que aspira a lograr sistemas alimentarios agroalimentarios sostenibles, resilientes y con equidad, conocido como SASRE, en alianzas con los ministerios de Salud Pública, de la Industria Alimentaria, Comercio Interior y Tecnología y Medio Ambiente.