Taller de pedagogía sobre Curules para las Victimas en Circunscripciones Especiales de Paz, con Registraduría Nacional del Estado Civil, en San Vicente del Caguán (Caquetá)
Las elecciones al Congreso de la República del próximo 13 de marzo de 2022 tendrán una característica especial que protagonizarán las comunidades de los territorios más afectados por el conflicto armado, la pobreza y desigualdades. En los próximos comicios, podrán ser elegidas 16 nuevas curules en la Cámara de Representantes, que serán ocupadas por personas de las Circunscripciones Especiales de Paz, en cumplimiento de un compromiso por la representación política, la participación y revalidación de las víctimas del conflicto.
Las 16 curules para las víctimas se crean para dos periodos constitucionales (2022-20226 y 2026-2030), y corresponden a una silla que podrá elegir cada circunscripción especial, es decir, cada subregión PDET priorizada para el posconflicto. Se trata de 167 municipios en 19 departamentos de Colombia.
Para preparar a las comunidades a estas elecciones con tarjetón especial, y fortalecer las capacidades y conocimientos de las y los aspirantes a las curules para las víctimas en los territorios, la Registraduría Nacional del Estado Civil y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo -PNUD, con apoyo de la Oficina del Coordinador Residente del Sistema de las Naciones Unidas en Colombia, viene desarrollando un primer ejercicio de pedagogía sobre las circunscripciones de paz y la novedad de estas elecciones, en distritos especiales como Caquetá, Norte del Cauca, Valle del Cauca y La Guajira.
Liderazgos territoriales rurales en San Vicente del Caguán, Caquetá
“La pedagogía que adelantamos con la Registraduría sobre las curules para las víctimas y circunscripciones de paz busca fortalecer el alcance de esta oportunidad para la construcción de la paz y el fortalecimiento de la democracia, pues se trata de un esfuerzo para ampliar la voz de las víctimas y de las organizaciones sociales rurales que no han tenido voz ni representación en la toma de decisiones. El próximo 13 de marzo la ciudadanía rural decidirá sobre liderazgos rurales y con ellos podrán ampliar su capacidad de incidencia desde el legislativo, y a su favor”, explicó Blanca Cardona, gerente nacional de Gobernabilidad Democrática del PNUD en Colombia.
Como parte del punto 2 de los Acuerdos de Paz, las Circunscripciones de Paz o Curules para las Víctimas quedaron establecidas como garantía de participación política directa a las zonas especialmente afectadas por el conflicto, como también para dar inclusión y representación política de estas poblaciones en atención a la marginación política que vivieron por efecto del conflicto.
San Vicente del Caguán, Caquetá, hace parte de la Circunscripción Especial No. 5 (Caquetá-Huila)
Las zonas PDET, que corresponden con estas circunscripciones, representan más de la tercera parte del territorio nacional y allí viven más de 6 millones de personas (24% de la población rural del país). Se estima que al menos 3 millones de sus habitantes son víctimas directas del conflicto armado
Taller en Santander del Quilichao, Cauca
“Esta es una puerta importante e histórica que se abre para las víctimas y los municipios que fuimos priorizados por requerir mejores procesos para la reparación y reconstrucción”, indicó Edilma Cruz, lideresa social de San Vicente del Caguán y presenta de la Asociación de Juntas de Acción Comunal del Municipio. “Todos los líderes y lideresas, que encabezan asociaciones campesinas, de mujeres, jóvenes, y juntas de acción comunal, debemos comenzar a impulsar una pedagogía sobre esta oportunidad que puede mejorar nuestra representación como víctimas y población rural sin voz en el Congreso”, añadió.
En cada circunscripción se postularon candidaturas desde organizaciones sociales y de base, más no desde partidos políticos. Podían participar organizaciones de víctimas, campesinas, sociales, de mujeres, consejos comunitarios, grupos significativos de ciudadanos, resguardos indígenas y kumpañy (gitanos). Cada organización podía postular una lista conformada por dos personas, una de cada género. Como requisito principal, las candidaturas deben demostrar ser víctimas del conflicto armado, y para su elección, podrán recibir este tarjetón todas las personas que residan y tengan cédula inscrita en puestos electorales rurales.
“A través de varias organizaciones (de mujeres, sociales, consejos comunitarios, resguardos indígenas, etc) las víctimas van a tener voz por primera vez en el Congreso de la República. No hay precedentes sobre esta oportunidad, y esperamos que, en todas las regiones de estas circunscripciones y particularmente en las zonas rurales donde estarán sus puestos de votación, las personas salgan masivamente a votar por sus representantes, quienes llevarán la voz de las regiones más quedadas atrás”, concluyó Blanca Cardona, en la presentación de la estrategia de pedagogía en San Vicente del Caguán, Caquetá.
Este mismo ejercicio, dinamizado por la Registraduría Nacional del Estado Civil y el PNUD, se ha adelantado a finales de 2021 en Santander de Quilichao (Cauca), Florida (Valle del Cauca) y Fonseca (La Guajira), incluyendo participación de los municipios aledaños a cada circunscripción.


