De la preparación a la acción

Fortaleciendo el desarrollo humano resiliente frente a huracanes

11 de Noviembre de 2025
Two children in bright jackets explore wreckage and a toppled tree after a storm.

El PNUD está fortaleciendo la capacidad de los gobiernos del Caribe y de Centroamérica para gestionar de forma más eficaz los procesos de recuperación ante desastres.

Foto: PNUD Jamaica

La región del Caribe y de Centroamérica tiene una larga historia de afectación por huracanes. Sin embargo, la frecuencia e intensidad de estos eventos ha aumentado en los últimos años. Desde el huracán Mitch en 1998 hasta Irma (2017), María (2017), Dorian (2019), Beryl (2024) y Melissa (2025), hay evidencia clara de que los daños y las pérdidas han ido en aumento.

El PNUD está realizando importantes esfuerzos para fortalecer la capacidad de los gobiernos en el Caribe y Centroamérica con el fin de gestionar de manera más eficaz los procesos de recuperación. En los últimos años, funcionarios y autoridades gubernamentales han recibido formación en evaluación de necesidades y en la elaboración de planes de recuperación.

En 2024 y 2025, el PNUD puso en marcha una iniciativa innovadora: el Mecanismo de Apoyo para la Preparación ante Huracanes (MAPH). El Mecanismo ha brindado entrenamiento, asistencia técnica y financiera a Oficinas de País prioritarias para que estén listas de manera anticipatoria ante la ocurrencia de un desastre.

De esta manera, las Oficinas de País han ido fortaleciendo sus capacidades, tanto internas –para un mejor funcionamiento de sus áreas programáticas y de operaciones–, como externas –para brindar un apoyo rápido a sus gobiernos en temas clave para la recuperación tras un evento climático–. 

Durante 2024, estas capacidades resultaron fundamentales en la respuesta de las Oficinas del PNUD en Barbados y Jamaica ante el impacto del Huracán Beryl, y a la Oficina del PNUD en Cuba, tras los huracanes Óscar y Rafael, a los que se sumó la afectación por sismos. 

Los equipos en estas Oficinas brindaron apoyo para poner en marcha actividades integrales de evaluación de necesidades, planificación de la recuperación, provisión de vivienda de emergencia, y de reactivación de medios de vida. 

El PNUD siempre pone a las personas en el centro de sus intervenciones, con un enfoque especial en la perspectiva de género, para no dejar a nadie atrás. En Cuba, se fortaleció la herramienta de Gestión y Atención del Riesgo de Desastres para integrarla en los procesos de preparación y recuperación. En Jamaica (enlace disponible en inglés), se apoyó el fortalecimiento de la autonomía económica de las mujeres emprendedoras, facilitando tanto su recuperación como la de sus familias.

Cuando el huracán Melissa impactó, las oficinas del PNUD en Cuba y Jamaica activaron sus planes de continuidad, manteniendo contacto con las instituciones gubernamentales y poniendo a disposición sus capacidades para iniciar la recuperación rápidamente.

Foto: PNUD Cuba

La integración del enfoque de género se ha ampliado a lo largo de la implementación del Mecanismo este 2025, promoviendo la vinculación de los mapas de vulnerabilidad y riesgo con el mapeo de los sistemas de cuidado en Honduras y trabajando con empresas lideradas por mujeres incentivando el uso de nuevas tecnologías como blockchain, en los casos de Jamaica y la República Dominicana

Este año la región del Caribe una vez más ha experimentado la ocurrencia de huracanes y tormentas tropicales. A finales del mes de octubre, el huracán Melissa impactó fuertemente en Jamaica y Cuba. Ambas Oficinas activaron inmediatamente sus planes de continuidad de operaciones, manteniendo contacto directo con las instituciones de gobierno y poniendo a disposición las capacidades del PNUD para iniciar procesos de recuperación lo más rápido posible. 

Es en el marco del Mecanismo, la Oficina de Jamaica ha trabajado con las asociaciones de micro y pequeños empresarios, integrando expresamente a mujeres empresarias en la preparación ante huracanes. Esta coordinación ha permitido impulsar un programa inmediato de reactivación de medios de vida, vinculado a las primeras acciones de recuperación temprana, como por ejemplo la remoción de escombros.

En el caso de Cuba, el Mecanismo contribuyó a que la Oficina accediera a un Fondo de Acción Anticipatoria (CERF Anticipatorio), por un monto de 1 millón de dólares de los Estados Unidos (USD), lo que le permitió adquirir, previo al impacto, bienes como láminas de techo, lonas para cobertura temporal de viviendas, herramientas, generadores eléctricos y colchones para dar una respuesta inmediata.

Los ejemplos de Cuba y Jamaica refuerzan la importancia de fortalecer de manera anticipada capacidades para poder intervenir de una manera inmediata y responder eficazmente a las necesidades de Gobierno y de las familias afectadas.

Como refiere el Informe Regional sobre Desarrollo Humano en América Latina y el Caribe 2025, poner a las personas, especialmente a las de mayor vulnerabilidad, en el centro de las acciones de reducción de riesgos y recuperación requiere de una gobernanza orientada a la resiliencia, con instrumentos ágiles y flexibles, instituciones fuertes en todos los niveles del Estado, e infraestructuras y servicios sólidos.